La sexualidad en el niño

La curiosidad infantil, es parte del desarrollo del niño. A partir de los 3 años, la curiosidad, les invade, desean saber parte de todo lo que les rodea. Actividades, funcionamiento… todo está por descubrir.

Si llega el momento del nacimiento de algún bebé cercano, por ejemplo, primo, vecino, hermanito… el niño, pone a funcionar su curiosidad, comenzando a preguntar a todos los que le rodean, recogiendo información de todo aquel que pueda dársela.

El error, está en que los adultos no le responden satisfactoriamente y sus investigaciones, son realizadas por él mismo, es decir, espiando y llegando a sus propias conclusiones, las cuales, pueden llegar a ser demasiado fantásticas, dependiendo de lo pequeño que sea.

Todo ello, le hace observar que sus papás duermen juntos y eso le causará interés acerca de lo que ocurre en el dormitorio de estos. Observará toda clase de ruidos, órganos diferentes entre papá y mamá… aparecerá en el baño, ejercerá visitas durante la noche para dormir acompañado…

Los papás deben reaccionar ante esto, de una forma que le haga comprender que la sexualidad, debe tener un espacio de privacidad entre papá y mamá, el cual, no debe ser invadido por nadie, ni por accidente ni por intención.

Hay ocasiones en que los padres se ven sorprendidos por sus pequeños en el acto sexual, en este momento, no se sabe qué hacer ni qué decir, por ello, el niño, se siente vacío de información y no es capaz de preguntar porque no entiende qué está pasando, incluso se puede llegar a angustiar al interpretar la situación como una forma de agresión entre papá y mamá. Nunca se le debe regañar, siempre dejarle claro que esta es una forma de amarse y que nadie sufre ningún daño.


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