La tifoidea

La fiebre tifoidea es una enfermedad que ya no es muy común, pero sí que lo ha sido en otros tiempos, e incluso en los países menos desarrollados. Esta enfermedad, se contrae por la ingestión de alimentos o agua contaminados, incluso aquellos que se lavan con agua sucia. De persona a persona también se contagia.

Cuando un niño tiene esta fiebre, sus síntomas son diarreas, vómitos, fiebre alta (39-40º), dolores de cabeza, salpullidos, pérdida del apetito, estreñimiento…esta enfermedad se cura con antibióticos y suele durar 3 o 4 semanas, algo por lo que en países subdesarrollados, llega a producir la muerte por la falta de medicamentos.

Cuando un niño está afectado por la tifoidea es necesario darle suero para no deshidratarse, en tu casa puedes hacerlo casero y aplicarle paños fríos, pero siempre acude al médico, pues puede derivarse a una neumonía y quedarse con la bacteria que la produce para toda la vida.

Los especialistas, descubren este enfermedad a través de pruebas como análisis de sangre, orina y heces. Las bacterias que la producen son la Salmonella Typhi en sus diversos tipos A, B y C.

Si por mala suerte tu niño, sufre esta enfermedad, has de aislar sus cubiertos, platos… limpiar el baño con lejía para evitar contagios.

Una buena prevención de esta enfermedad, es lavar bien los alimentos.

A los niños, se les ha de educar sobre esta forma de aseo, lavarse las manos antes de comer  y después de ir al baño, es muy importante. Para esta enfermedad existen vacunas muy eficaces.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *