Labio leporino y paladar hendido

El labio leporino, es una malformación  que algunos bebés tienen al nacer. Es como un labio partido que incluso a veces llega hasta la nariz.

El paladar hendido es una malformación que se da lugar al no terminar de cerrarse en su desarrollo fetal. Puede quedar de forma abierta parcial o completamente.

Estas dos malformaciones no tienen por qué ir unidas. Si es así, no tienen solución.

Cuando están separadas, su remedio es de cirugía y se realiza en el primer año de vida.

El problema para una madre, antes de ejercerse la cirugía es la alimentación del bebé, la cual, ha de administrarle con este defecto. La alimentación del bebé no debe de ser impedida por este percance, pues podría afectarle en su desarrollo.

Si la malformación es la del labio leporino, no hay dificultad para succionar, solo hay que ayudarle cerrar un poco el labio con la mano.

Si las dos malformaciones se juntan, la alimentación se vuelve más complicada. A la hora de succionar, es mejor extraer la leche materna y administrársela con una jeringa o tetinas especiales.

Estos bebés, a la hora de alimentarse, hay que mantenerlo en postura erguida, ya que la leche se le puede salir por la nariz.

No tengas desánimo, el bebé solo necesita nutrirse de forma conveniente y puede hacerlo perfectamente con un poco de tu ayuda. Solo se necesita más paciencia hasta que pase por manos de la cirugía.

El porcentaje de esta posible malformación es de uno cada mil niños, pues lo más lógico es que una embarazada se cuide antes  y durante su estado.


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