Lactancia natural (que no prolongada): experiencias de mamás

Pablo y María

Aún hay gente que me dice: «¿Haces lactancia prolongada?». ¿Pero cómo que lactancia prolongada? Hasta los dos años son lactantes, y «prolongar» es hacer que algo dure más tiempo de lo normal.

Rocío, mamá de Adrián

Según la RAE, «prolongar» es: «1. Alargar, dilatar o extender algo a lo largo. 2. Hacer que dure algo más tiempo de lo regular». ¿Denota, por consiguiente, el adjetivo «prolongada» la realidad de la lactancia materna o connota un porcentaje condicionado por unas patrones mercantiles y culturales?

La Asociación Española de Pediatra nos invita a reflexionar sobre esto aclarando que «el empleo de este término puede hacer pensar que la lactancia en niños mayores de un año se considera como algo que está “más allá de las recomendaciones”, cuando en realidad es un objetivo en salud materno-infantil».

Desafortunadamente, la lactancia materna más allá de los doce meses –es, por supuesto, un dato aproximado– no es habitual y, por lo tanto, es desconocida. ¿A cuántas nos han dicho que «ya es agua» o «vicio», que «no alimenta» o «no la necesita»? O nos han invitado incluso a destetar a nuestros bebés cuando esta es una decisión que pertenece exclusivamente al bebé y la mamá.

Por ello, hoy he invitado a cuatro mamás y a sus bebés para hablar de la lactancia materna. Les hes pedido que me definan qué es lactancia para ellas ahora, en este momento de sus vidas. También les he pedido que contaran las tomas de veinticuatro horas con el objetivo de mostrar cómo es una lactancia natural –que no «prolongada»–.  Porque no por ser natural y continuar en el tiempo, el bebé disminuye el número de tomas.

Número de tomas

Jess, mamá de Unai (20 meses)

La lactancia, para mí, es tranquilidad. Si está malito o no puede comer por algo toma teta y sé que es suficiente. Es amor. Es el sitio donde se refugia si se siente cansado, triste, frustrado… el sitio adonde corre cuando llego de trabajar. Es sacrificio cuando estás cansada y el bebé no quiere a nadie que no sea su mami con su teta, cuando ni te planteas salir por la noche o cuando tienen mil despertares y sientes hasta rabia de tener que darle teta y aun así lo haces porque… es amor.

Unai y Jess

Rocío, mamá de Adrián (19 meses)

La lactancia, para mí, ha sido muy dura: llena de dudas y muchísimos miedos. Miedo a que mi bebé no se esté alimentando bien. Todo el mundo opina sin saber, y sus opiniones pueden llegar a afectarnos, y mucho. Los percentiles me tenían muy angustiada. Pero gracias a ciertas personas que he conocido en mi maternidad sé que mi bebe está creciendo bien y siempre lo ha hecho. 

Ahora disfruto de la lactancia porque sé que aparte de alimento, el pecho lo es todo y el vínculo que se crea entre madre e hijo es único e inigualable. Puedo definirlo como la cosa más bonita que me ha pasado en la vida. Hay días que es agotador, los despertares nocturnos… Adrián que es el niño de las mil y una tomas nocturnas, pero es especial para mí.

Para mí, cruzar nuestras miradas mientras le doy amor es increíble, lo es todo para mí, son momentos únicos que vivimos y sentimos con nuestros pequeños. Me sorprende cómo se llega a escandalizar una persona por ver a un bebé tomando pecho más allá del año. Lo ideal sería un destete natural. La OMS aclara que es una cifra que solo indica el mínimo y que no hay razón para destetar a los dos años.

Adrián y Rocío

Eva, mamá de Jorge (23 meses)

En este momento, después de 23 meses de lactancia, estamos dando los primeros pasos hacia el destete. Por un lado, me da mucha pena, hay ciertos momentos preciosos que no se volverán a repetir. Lo que he vivido como algo natural durante estos meses se vuelve mágico de repente. Por otro lado, soy realista y veo que la lactancia también está significando agotamiento, dolor, frustración, enfado… Por esto y por otras razones, debemos ir cerrando esta etapa. Eso sí, con todo el amor del mundo, que la etapa de besos y abrazos no ha hecho más que comenzar.

María, mamá de Pablo (19 meses)

Mamar=amar.
Querer, volar, sentir.
Mamar=dolor.
Temer, llorar, sufrir.

Amamantar es la carga más explosiva que nos regala la vida, la experiencia de compartir tanta intimidad con la persona que ha hecho que nuestra existencia pase al más deseado segundo plano, que nos ha robado los pechos, que nos ha robado el corazón.

Pedro y Lydia

A modo de conclusión, la lactancia natural es aquella que dura cuanto tiempo la mamá y el bebé deseen. Es, por un lado, la que nutre, reconforta, protege de enfermedades, duerme, calma después de un golpe… Por otro, es cruda, por los miedos, las preguntas, los tiempos… Es amor, profundo amor. Y merece apoyo, protección y normalización.

Nota: Se han incluido en la tabla del número de tomas diarias los datos de las tomas que realiza mi bebé, Pedro, de 19 meses, con el objetivo de ampliar los datos, mostrando así la realidad de la lactancia natural.


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El bebé, Familia

Lydia Alcaraz

Mamá de Pedro, filóloga y actriz. La maternidad me hace feliz. Crío con amor, todo el tiempo, con la magia de la lactancia materna, el jazz y la... Ver perfil ›

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