Las actitudes de violencia machista entre adolescentes se relacionan con baja autoestima

Baja autoestima y machismo

Una revista especializada llamada Journal of Interpersonal Violence, acaba de publicar un estudio de la Universidad Complutense de Madrid que establece una tipología de adolescentes varones en función de si ejercen o no violencia de género con sus parejas. Los participantes han sido más de 4000 jóvenes de entre 14 y 18 años escolarizados en centros educativos de diferentes provincias españolas; el 58,1 por ciento van a centros públicos, y el 41,9 % a concertados. A tenor de los resultados, queda patente que más de la mitad de jóvenes encuestados (un 76 %) está formado por aquellos que nunca han intentado ejercer violencia.

Del resto, un dos por cierto habían ejercido múltiples conductas de abuso, un 5 por ciento recurrió al abuso emocional, y el 17 % admitió que en alguna ocasión habían tenido la intención de controlar o aislar a sus parejas. Una coautora del estudio (María José Díaz Aguado /investigadora de la facultad de Psicología), señala que cuando la frecuencia y gravedad de las conductas de abuso es mayor, se produce más identificación con un modelo sexista de dominio y sumisión, respecto del resto de adolescentes. Es un tema preocupante, desde luego, porque muchos tenemos hijas, pero no solo por eso… personalmente tampoco querría que mi hijo adoptara esas conductas, aunque como veremos más abajo, el modelo reflejado por los padres importa a la hora de comportarse.

La investigación fija la atención en cuatro grupos diferenciados

Recientemente, vimos que el machismo entre adolescentes es una cuestión pendiente; y para empezar a erradicarlo, no basta con educar ‘teóricamente’ en la igualdad, porque el modelo ejercido por la familia y el entorno son determinantes. Por ejemplo si los niños reciben mensajes relacionados con cualquier tipo de violencia, normalizándola; o si observan cómo sus padres, o las parejas que estos han formado tras una separación, incluso sus hermanos o primos mayores, asumen que debe existir sumisión; existen muchas posibilidades de que cuando crezcan adopten algún tipo de conducta violenta, o intenten ejercerla.

Ausencia de violencia, y más

No sólo se trata de evitar la violencia, aunque es necesario, sino de que la igualdad vaya acompañada del respeto, más que de modelos teóricos. Esto es porque nadie nace deseando maltratar a los demás, y buena parte de esos comportamientos, tienen su origen en el aprendizaje. El acceso indiscriminado a Internet o dispositivos de conectividad móvil, facilita estas conductas, y nuevamente la familia tiene mucha responsabilidad

Hemos conocido un dato importante: parece que los participantes en cualquiera de los 3 grupos que ejercían algún tipo de abuso y control, presentaban bajos niveles de autoestima. Para obtener las mediciones se pasaron cuestionarios anónimos respondiendo a varios indicadores de abuso: 12 en total incluyendo aspectos físicos, emocionales y relacionales.

Los datos obtenidos se ajustan a los que hace 2 años formaron parte del Estudio Estatal promovido por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

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