Las primeras visitas

Nace el bebé y, a pesar de que es un hecho más en este inmenso mundo, todos llegan a conocerlo.

La pregunta que comienza a rondar entonces por la cabeza de los padres es, ¿es correcto dejar que tanta gente llegue hasta el pequeño?

Los recién nacidos requieren de una serie de cuidados, debido a la fragilidad que poseen, en especial, durante los primeros días de vida. Este es el motivo por el cual en los centros médicos, se limita el horario y la cantidad de visitas.

Hay que tener en cuenta que el pequeñín requiere de descanso y tranquilidad, ya que durante nueve meses estuvo exiliado del ruidoso mundo, en el placentero vientre materno.

Además del correcto descanso, no debe estar expuesto a una serie de agentes patógenos, que los adultos pueden cargar desde el mundo exterior.

Otra condición en contra de las visitas, es que en segunda ven al niño, desean cargarlo en brazos, lo que realmente es incómodo para el infante y lo puede llegar a contracturar.

Por ello se sugiere a los recientes padres limitar el horario de las visitas, explicando que tanto ustedes como el niño requieren de descanso, proveer al invitado de algún medio desinfectante al menos para las manos con que tocará al niño, y solicitar que no lo carguen demasiado.

También se puede pensar en utilizar algún aerosol que desinfecte el ambiente y música suave de fondo para ambientar el cuarto.

Un recién nacido requiere calidad de cuidados.

Fuente: uno más en la familia


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