Las rabietas

Ante una rabieta, los padres, se ven apurados, pues los niños van tanteando sus necesidades hasta conseguirlas y esta es una forma de hacerlo.

Una rabieta forma parte de la personalidad de un niño, pues muestra con ello, aquello que desea o quiere conseguir.

Hay detalles que aunque para un adulto carecen de importancia, para ellos si la tiene, por ejemplo, el elegir una prenda de vestir, un juguete, comer solo…son momentos y situaciones importantes para ellos que quieren hacer suyas y llaman con la rabieta la atención si lo desean conseguir y encuentran obstáculos para ello.

Los padres, han de ser firmes ante estas situaciones, pues aunque necesarias y caprichosas para ellos, muchas de ellas no deben hacerse. Algunas de las reacciones más recomendadas por los psicólogos, es que no se le debe de prestar atención, si se está en un lugar público se le ha de apartar de él, las frases han de ser cortas y con sentido, etc., los padres han de tener autocontrol para que el niño no se salga con la suya. Hemos de intentar que comprenda qué aquello no está bien, forma parte de la educación. Un niño al que todo se le consiente, es un niño mal criado que con el tiempo, tendrás problemas de educación.

Está claro que las rabietas forman parte de su personalidad, pero una buena acción por parte de los padres, le ayudarán a tener un mejor desarrollo en su carácter, aprenderá a elegir y solucionar sus problemas por sí solo sin tener que llamar la atención hacia los demás.

Cuando la rabieta ha desparecido, los padres, han de hablarle y hacerle comprender su mala conducta, al igual que cuando se calme a tiempo, felicitarle.


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