Para evitar lesiones en el ‘chiqui park’, supervisa a los peques

El número de septiembre de la revista Pediatrics, ya ha publicado en su versión online un estudio llamado “Trampoline Park and Home Trampoline Injuries”, en el que se llama la atención sobre un aumento muy significativo de visitas a Urgencias por lesiones relacionadas con el uso de lo que conocemos aquí como ‘parques de bolas’ o ‘parques de interior’. Estos lugares están formados por distintas estructuras como toboganes, pasarelas de cuerda, camas elásticas, etc; y suelen contar con áreas adaptadas para niños muy pequeños.

Los datos de la investigación se refieren a Estados Unidos, y según las estadísticas que exponen los responsables del trabajo, en 2014 el número de accidentes fue de 6932, mientras que en 2010 se habían encontrado con 581 sucesos de este tipo. La lesiones de las que se hablan suelen ser esguinces y fracturas de las extremidades inferiores, y de forma menos frecuente heridas abiertas o lesiones de la médula espinal. Al leer los mecanismos causantes vemos que suelen ser caídas o volteretas.

Ni que decir tiene que durante los últimos años, este tipo de servicios de ocio, son muy populares y el número de negocios que los ofrecen, no hace más que crecer. La Academia Americana de Pediatría ofrece una recomendación principal para prevenir estos accidentes, y es la supervisión permanente de personas adultas, aunque también existen una serie de normas que los fabricantes deben seguir en la fabricación e instalación de los diferentes elementos.

Chiqui Parks: diversión y también seguridad.

El estudio citado menciona que los pacientes lesionados por esta causa suelen tener una media de 13 años y son varones. Está claro que son edades en las que la supervisión estrecha es imposible (e incluso innecesaria), las bases de la prevención de accidentes se pueden ir estableciendo en edades tempranas, y a partir de los 10 insistir en los aspectos que consideremos clave o más necesarios.

Pero cuando las niñas y los niños son más pequeños, al llevarles a estos sitios, los padres nos fijaremos en la calidad de los materiales y las estructuras, e iremos corrigiendo movimientos que podrían ser peligrosos. Por ejemplo, no está mal fijarse en posibles roturas o cuerdas deshilachadas; comprobar que hay colchonetas de amortiguación, y sobre todo vigilar que estén expuestas las normas de seguridad y recomendaciones sobre edades, acostumbrando a los peques a respetarlas. La licencia de apertura también debe estar en lugar visible.

Existen otros consejos útiles: por ejemplo ya sabéis que no es buena idea quedarse al final de un tobogán o tubo, porque la persona que se desliza por él, podría empujar y hacer daño sin querer al niño que estuviera allí agachado y despistado. Tampoco se deben llevar colgantes, collares o pañuelos al cuello, pues en más de una ocasión alguien se ha llevado un susto al quedarse enganchado algún extremo a cuerdas o barras, o simplemente quedar aprisionados, pudiendo provocar estrangulamiento.

Por último, que no se nos olvide que los niños alérgicos al látex, lamentablemente no pueden disfrutar de estas atracciones.

Para finalizar cabe apuntar que aunque la mayoría de accidentes en colchonetas elásticas ocurre en el hogar, no se debe descuidar la seguridad de este tipo de instalaciones (y de otras) en los parques de bolas.

Imagen — camknows


Categorías

Seguridad

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *