Cuando llega diciembre, las casas, los colegios y las calles se llenan de villancicos infantiles con su letra y música sonando sin parar. Son esas canciones de Navidad que hemos cantado desde pequeños y que ahora repetimos con nuestros hijos una y otra vez, casi sin darnos cuenta. Forman parte de los recuerdos de la infancia tanto como el árbol, el belén o los turrones.
Los villancicos han ido cambiando con el tiempo, pero hoy en día los asociamos casi siempre con la celebración del nacimiento del Niño Jesús y las tradiciones navideñas en familia. Cantar juntos, preparar un pequeño karaoke casero, ensayar la función del cole o montar una tarde de música y risas se convierte en un plan navideño muy sencillo y a la vez muy especial para los niños.
Qué es un villancico y por qué gusta tanto a los niños
La palabra villancico viene de «villa» y originalmente hacía referencia a canciones populares que contaban historias de la vida cotidiana de los pueblos. No eran necesariamente navideñas, sino composiciones sencillas que hablaban del día a día de la gente.
Con el paso de los siglos, sobre todo a partir del XIX, el término empezó a usarse casi en exclusiva para designar los cantos relacionados con la Navidad y el nacimiento de Jesús. Desde entonces, la mayoría de villancicos que conocemos se centran en el portal de Belén, la Virgen María, San José, los Reyes Magos, los pastores o la estrella que guía el camino.
Para los niños, estos cantos navideños son muy atractivos porque combinan melodías sencillas, repeticiones y letras fáciles de memorizar. Además, suelen ir acompañados de gestos, palmas, instrumentos tradicionales (pandereta, zambomba, cascabeles) y mucha participación en grupo, algo que los peques disfrutan al máximo.
En los colegios se empiezan a ensayar villancicos semanas antes de las fiestas para preparar festivales, representaciones y pequeños conciertos frente a las familias. Esta preparación previa hace que los niños sientan los villancicos como «suyos» y lleguen a Nochebuena deseando mostrarlos en casa.
Cantar en el salón de casa, en Nochebuena, el día de Navidad o en Nochevieja, es casi un ritual: se reúnen varias generaciones alrededor de las mismas canciones, cada uno las interpreta a su manera, a veces se improvisan segundas voces o nuevas estrofas y el momento se convierte en algo muy entrañable.
10 villancicos infantiles clásicos con letra para cantar en familia
Si quieres organizar una tarde musical navideña o preparar un pequeño karaoke casero, conviene tener a mano la letra de los villancicos más conocidos. A continuación encontrarás una selección de canciones de Navidad muy populares entre niños y adultos, con sus letras completas para que nadie se pierda ni una estrofa.
La idea es que puedas usarlos tanto en casa como en el aula: para ensayar, leer, colorear dibujos relacionados o incluso inventar escenografías con disfraces, instrumentos y coreografías sencillas.
1. Feliz Navidad a todos: letra del clásico bilingüe
Este villancico se ha convertido en uno de los más internacionales gracias a su mezcla de frases en español y estribillo en inglés muy pegadizo. Es perfecto para que los niños practiquen un poquito de otro idioma mientras se lo pasan bien cantando.
Su mensaje es muy directo: deseos de una feliz Navidad y un próspero año nuevo para todos. Se repite mucho, lo que facilita que hasta los más pequeños se aprendan la letra casi sin esfuerzo.
Letra de ‘Feliz Navidad a todos’:
Feliz Navidad
Feliz Navidad
Feliz Navidad
próspero año y felicidad.
Feliz Navidad
Feliz Navidad
Feliz Navidad
próspero año y felicidad.
I wanna wish you a Merry Christmas
I wanna wish you a Merry Christmas
I wanna wish you a Merry Christmas
From the bottom of my heart.
Feliz Navidad
Feliz Navidad
Feliz Navidad
próspero año y felicidad.
2. Noche de paz: una melodía suave para momentos tranquilos
«Noche de paz» es uno de los villancicos más conocidos del mundo. Su versión original, «Silent Night», ha sido traducida a muchos idiomas y se ha adaptado a multitud de estilos musicales, desde coros infantiles a arreglos para guitarra o piano.
Este canto destaca por su aire sereno y por hablar de una noche navideña llena de calma, luz y cariño alrededor del portal de Belén. Es ideal para cerrar la velada o para acompañar un momento más íntimo, por ejemplo, mientras se coloca el Belén o se apagan las luces para ver solo las del árbol.
Letra de ‘Noche de paz’:
¡Noche de paz,
noche de amor!
Ha nacido el Niño Dios
en un humilde portal de Belén
sueña un futuro de amor y de fe
viene a traernos la paz
viene a traernos la paz.
Desde el portal llega tu luz
y nos reúne en torno a ti
ante una mesa de limpio mantel
o en el pesebre María y José
en esta noche de paz
en esta noche de paz.
3. Adeste fideles: el villancico en latín que nunca pasa de moda
Entre los villancicos más tradicionales encontramos «Adeste fideles», una pieza que se canta en latín y que invita a los fieles a acercarse al portal para adorar al Niño Jesús. Aunque el idioma pueda parecer más complicado, el estribillo es muy repetitivo y se aprende con facilidad.
Es un buen villancico para trabajar con niños un poco mayores, que pueden curiosear sobre el significado de las frases, el origen del latín o la historia de las canciones religiosas. Además, suena solemne y especial en cualquier celebración navideña.
Letra de ‘Adeste fideles’:
Adeste, fideles, leti triumfantes;
Venite, venite in Behelem.
Natum videte Reshem anshelorum.
Venite adoremus, venite adoremus,
Venite adoremus, Dominum.
En greshe relicto, humiles ad cunas
Vocati pastores ad properant:
E nos ovanti gradu festinemus.
Venite adoremus, venite adoremus,
Venite adoremus, Dominum.
Eterni Parrentis-splendorem eternum
Velatum sub carne videbimus,
Deum infantem, pannis involutum.
Venite adoremus, venite adoremus,
Venite adoremus, Dominum.
Pro nobis eshenum efeno cubantem
Piis fovemus amplexibus:
Sic nos amantem quis non redamare?
Venite adoremus, venite adoremus,
Venite adoremus, Dominum.
4. Arre borriquito: viaje musical hasta Belén
«Arre borriquito» es un villancico muy narrativo que cuenta el camino hasta el portal. Narra la escena del belén doméstico y describe pastores, palacios, reyes magos y la estrella que guía a todos hacia el Niño Jesús. A los niños les encanta porque tiene ritmo y un estribillo que invita a moverse.
Es ideal para acompañarlo con gestos, pequeñas coreografías e incluso para que los peques representen la escena del viaje con disfraces de pastorcitos y figuritas del belén. Además, ayuda a reforzar la idea del portal como lugar humilde pero muy importante.
Letra de ‘Arre borriquito’:
Tengo puesto un nacimiento en un rincón de mi casa
Con pastores y pastoras y un palacio en la montaña.
Allí vive el Rey Herodes, allí viven sus soldados,
Todos están esperando que lleguen los reyes magos.
Arre borriquito, arre burro arre
Anda más de prisa que llegamos tarde.
Arre borriquito vamos a Belén
Que mañana es fiesta y al otro también.
En el cielo hay una estrella que a los reyes magos guía
Hacia Belén para ver a Dios, hijo de María;
Cuando pasan los monarcas
Sale la gente al camino
Y alegres se van con ellos para ver al tierno Niño.
Arre borriquito, arre burro arre
Anda más de prisa que llegamos tarde.
Arre borriquito vamos a Belén
Que mañana es fiesta y al otro también.
Hacia el portal de Belén se dirige un pastorcito
Cantando de esta manera para alegrar el camino
Ha nacido el Niño Dios en un portal miserable
Para enseñar a los hombres la humildad de su linaje.
Arre borriquito, arre burro arre
Anda más de prisa que llegamos tarde.
Arre borriquito vamos a Belén
Que mañana es fiesta y al otro también.
5. Ande, ande, ande, la marimorena: pura fiesta navideña
Este villancico es sinónimo de ambiente festivo. «Ande, ande, ande, la marimorena» se suele cantar acompañando con panderetas, zambombas y palmadas, y marca el ritmo en muchas reuniones familiares o en grupos de niños que van cantando por las casas.
La canción recorre varias escenas típicas del portal de Belén: la Virgen como panadera, pastores recibiendo el anuncio del ángel, los Reyes Magos que llegan de Oriente e incluso detalles más divertidos como los ratones en el portal.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
En el portal de Belén hay estrellas, sol y luna
la Virgen y San José, y el Niño que está en la cuna.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
Y si quieres comprar pan más blanco que la azucena
en el portal de Belén la Virgen es panadera.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
Un pastor comiendo sopas en el aire divisó
un ángel que le decía ha nacido el Redentor.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
De Oriente salen tres Reyes para adorar al Dios Niño
una estrella les guiaba para seguir el camino.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
A esta puerta hemos llegado
cuatrocientos en cuadrilla
si quieres que nos sentemos
saca cuatrocientas sillas.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
Saca una para mi
y otra «pa» mi compañero
y los que vengan detrás
que se sienten en el suelo.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
En el portal de Belén
han entrado los ratones
y al bueno de San José
le han roído los calzones.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
En el Portal de Belén hay un hombre haciendo gachas
con la cuchara en la mano repartiendo a las muchachas.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
Una estrella se ha perdido y en el cielo no aparece,
se ha metido en el Portal y en Su rostro resplandece.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
En el Portal de Belén hacen luna los pastores
para calentar al niño que ha nacido entre las flores.
Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena.
6. Campana sobre campana: el sonido de Belén
«Campana sobre campana» es otro de los imprescindibles. Su letra gira en torno a las campanas de Belén y el anuncio del nacimiento de Jesús, invitando al oyente a asomarse a la ventana para contemplar al Niño en la cuna.
Es un villancico ideal para jugar con los niños a ir sumando números de campana (uno, dos, tres…) y ver hasta dónde son capaces de llegar sin equivocarse. También se puede acompañar con pequeños cascabeles o campanillas para remarcar el ritmo.
Letra de ‘Campana de Belén’ («Campana sobre campana»):
Campana sobre campana
y sobre campana una
asómate a la ventana
veros a un niño en la cuna.
Belén
Campanas de Belén
que los Ángeles tocan
que nuevas me traéis.
Recogido tu rebaño
a donde vas pastorcillo?
Voy a llevar el portal
requesón, manteca y vino.
Campana sobre campana
y sobre campana dos
asómate a la ventana
porque está naciendo Dios.
Caminando a media noche
¿donde caminas pastor?
le llevo al niño que nace
como a Dios mi corazón.
Campana sobre campana
y sobre campana tres
en una cruz a esta hora
del niño va a padecer.
7. Los peces en el río: el villancico que todos se saben
Si hay una canción navideña que casi todo el mundo puede tararear, esa es «Los peces en el río». Su estribillo, con la imagen de los peces bebiendo una y otra vez, resulta muy divertida para los niños y se presta a todo tipo de juegos de voz y ritmo.
En la letra aparece también la Virgen lavando y tendiendo la ropa, peinándose con un peine de plata… una escena cotidiana y cercana que acerca la Navidad a la vida diaria y que los peques entienden y visualizan con facilidad.
Letra de ‘Los peces en el río’:
Pero mira como beben los peces en el río
Pero mira como beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer.
La Virgen está lavando
y tendiendo en el romero
los pajaritos cantando
y el romero floreciendo.
Pero mira como beben los peces en el río
Pero mira como beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer.
La Virgen se está peinando
entre cortina y cortina
los cabellos son de oro
y el peine de plata fina.
Pero mira como beben los peces en el río
Pero mira como beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacido.
8. 25 de diciembre, fum fum fum: repetición y alegría
Este villancico catalán, extendido a muchos países de habla hispana, se reconoce rápidamente por su característico «fum, fum, fum». Su letra habla del nacimiento de un niño muy bonito en el portal, la llegada de los pastorcillos con sus instrumentos y la alegría que se vive en el cielo y la tierra.
La repetición del estribillo hace que los niños se involucren mucho, y es fácil introducir panderetas y castañuelas para acompañar el ritmo y convertirlo en un pequeño desfile musical hacia el pesebre.
Letra de ’25 de diciembre, fum fum fum’:
Veinticinco de Diciembre,
fum, fum, fum.
Veinticinco de Diciembre,
fum, fum, fum.
Un niñito muy bonito
ha nacido en el portal
con su carita de rosa
parece una flor hermosa
fum, fum, fum.
Venid, venid, pastorcillos
fum, fum, fum.
Venid, venid, pastorcillos
fum, fum, fum.
Venid con la pandereta
y castañuelas al portal
a adorar al rey del cielo
que ha aparecido en el suelo
fum, fum, fum.
Desde el cielo está mirando
fum, fum, fum.
Desde el cielo está mirando
fum, fum, fum.
A la tierra rutilante
que relumbra con su luz
Y a la paz del firmamento
celebrando el nacimiento
fum, fum, fum.
Veinticinco de Diciembre,
fum, fum, fum.
Veinticinco de Diciembre,
fum, fum, fum.
Un niñito muy bonito
ha nacido en el portal
con su carita de rosa
parece una flor hermosa
fum, fum, fum.
9. El tamborilero: el regalo más humilde
«El tamborilero» cuenta la historia de un niño pobre que, sin tener nada material que ofrecer, decide regalar al Niño Jesús la música de su viejo tambor. Es un villancico perfecto para hablar con los niños sobre la generosidad y el valor de los detalles sencillos.
A nivel musical, permite jugar con el ritmo del tambor, marcándolo con palmadas sobre la mesa, con un instrumento de juguete o incluso improvisando percusión corporal mientras se canta la melodía.
Letra de ‘El tamborilero’:
El camino que lleva a Belén
baja hasta el valle que la nieve cubrió.
Los pastorcillos quieren ver su Rey,
le traen regalos en su humilde zurrón
al Redentor, al Redentor.
Yo quisiera poner a tus pies
algún presente que te agrade, Señor,
mas Tú ya sabes que soy pobre también
y no poseo más que un viejo tambor.
En tu honor frente al portal tocaré
que con mi tambor!
El camino que lleva a Belén
voy marcando con mi viejo tambor,
nada hay mejor que yo pueda ofrecer,
su ronco acento es un canto de amor
al Redentor, al Redentor.
Cuando Dios me vio tocando
ante Él me sonrió.
10. Blanca Navidad: nostalgia y ternura
«Blanca Navidad» es un villancico que despierta mucha nostalgia, ya que habla de recuerdos de la infancia, paisajes nevados y deseos de paz y amor. Aunque en algunos lugares no nieve en estas fechas, la canción ha quedado como símbolo de las Navidades de postal.
Es perfecta para un momento más relajado en familia, y también puede ser una buena opción para trabajar en el aula la comprensión de la letra, las emociones que transmite y el contraste con otras canciones más movidas.
Letra de ‘Blanca Navidad’:
Oh, blanca Navidad, sueño
y con la nieve alrededor
blanca es mi quimera
y es mensajera, de paz
y de puro amor.
Oh, blanca Navidad, nieve
una esperanza y un cantar
recordar tu infancia podrás
al llegar la blanca Navidad.
Karaoke de villancicos: cómo organizar una tarde musical con niños
Además de cantar a capela, hoy en día es muy fácil preparar un karaoke de villancicos con letra proyectada en la tele, el ordenador o la tablet. Basta con buscar vídeos que muestren la letra en pantalla o listas de reproducción ya preparadas para Navidad.
Una idea divertida es crear un «mix» o recopilatorio con varios villancicos enlazados, de manera que vayáis pasando de una canción a otra sin parar la música. Así se mantiene la atención de los niños y se convierte en una especie de concierto casero improvisado.
En un karaoke familiar puedes incluir, por ejemplo, canciones como:
- «A las 12 de la noche», ideal para felicitar a toda la familia y grabar un vídeo simpático como recuerdo.
- «Los peces en el río» y «Campana sobre campana», que casi todos se saben y animan a participar incluso a los más tímidos.
- «Ande, ande, ande», perfecta para sacar la pandereta y la zambomba y montar un pequeño espectáculo en el salón.
- «Gloria in Excelsis Deo», con su título en latín y estrofas en español, para aportar un toque más clásico.
También puedes añadir otros villancicos muy conocidos como «Ya viene la vieja», «Pastores venid», «Villancico yaucano», «Los campanilleros», «Al filo de la medianoche» o «Gatatumba», que pertenecen a diferentes tradiciones y países hispanohablantes, y enriquecen el repertorio familiar.
Beneficios de cantar villancicos y usar karaoke con los peques
Más allá de pasarlo bien, cantar villancicos con los niños tiene muchos beneficios. Por un lado, ayuda a transmitir el espíritu navideño y los valores que suelen asociarse a estas fechas: generosidad, solidaridad, empatía, bondad, agradecimiento…
Cuando un niño canta letras que hablan de compartir, de llevar regalos, de visitar al Niño Jesús o de ayudar a los demás, va interiorizando esos mensajes de forma natural y positiva. No hace falta dar grandes discursos; la música y las historias que cuentan las canciones hacen gran parte del trabajo.
Además, el karaoke es una herramienta estupenda para mejorar la lectura fluida de una forma lúdica. Como tienen que seguir la letra al ritmo de la música, los pequeños se esfuerzan por leer más deprisa y con más atención, sin verlo como un ejercicio aburrido.
Desde el punto de vista vocal, cantar también contribuye a la maduración del aparato fonador y al control de la respiración y la voz. Diversos estudios sobre desarrollo del canto infantil señalan que practicar canciones adecuadas a su edad favorece la afinación, la memoria auditiva y la seguridad al expresarse.
A nivel emocional, preparar y cantar villancicos en familia refuerza mucho los vínculos: se comparten risas, pequeños nervios antes de cantar, bromas con las equivocaciones y un sentimiento de pertenencia al grupo. Son momentos que suelen quedar grabados en la memoria de niños y adultos durante años.
Plantear la Navidad como una época en la que se cantan canciones juntos, se organizan karaokes caseros y se disfrutan tradiciones musicales permite que, con el tiempo, los villancicos se conviertan en una auténtica banda sonora de la infancia. Da igual si se desafina un poco o si alguien se confunde con la letra: lo importante es el rato compartido.
Cuidar estos momentos musicales, elegir villancicos infantiles con letra y música adecuados a la edad de los niños y animarles a participar activamente hace que las fiestas navideñas se vivan con más ilusión, creatividad y complicidad entre todos los miembros de la familia, año tras año.