Llorar sin lágrimas

–Pero mira, no le pasa nada, no tiene lágrimas –me dijo mientras mi bebé lloraba, gritaba «¡mamá!» y pataleaba. –Pero ¿cómo que no le pasa nada, señora, acaso está usted ciega, sorda y profundamente falta de empatía hacia las emociones humanas?

¿En qué momento el ser humano ha aprendido y asimilado la creencia popular de que a un bebé que no tiene lágrimas no le ocurre nada? ¿El llanto no es una señal suficientemente clara para adivinar que necesita atención? ¿Las lágrimas corresponden a un proceso fisiológico o emocional?

Función catártica y social del llanto

Me encantaría poder escribir detenidamente sobre la fisiología de las lágrimas, pero lo cierto es que debo dejar esas palabras a la comunidad científica. Lo que sí sé es que llorar tiene una función catártica y social. Ambas tienen que ver con la expresión de las emociones.

La función catártica tiene que ver con expresar la emoción, liberarla, dejarla fluir, soltarla, sacarla… ¿Habéis sentido lo liberador que es llorar, verdad?, ¿la sensación de libertad, amplitud, que se te queda después?, ese abrir el pecho, dejar de comprimirlo con la represión de la emoción.

Y la función social tiene que ver con la expresión de las emociones a los demás. ¿Cómo expreso la tristeza, la rabia, el miedo, la frustración… a los demás? Llorando, es decir, haciendo a los demás partícipes de mi catarsis individual.

El llanto en los/as bebés: reclamo

¿Y cómo se interpreta esto en los/as bebés? Los recién nacidos/as no tienen otro mecanismo de reclamar atención que el llanto; de esta forma piden amor, nos dicen que tienen hambre, sueño, frío o calor, que sienten dolor, etc. Cuando van creciendo, van adquiriendo otros mecanismos para expresar las mismas necesidades (y las nuevas que vayan apareciendo): gestos, sonidos, palabras… pero el llanto permanece como uno de estos mecanismos. Los/as bebés, los/as niños/as lloran porque les ocurre algo, porque sienten algo. ¿Qué disparate es ese de que si lloran sin lágrimas no les pasa nada?

Puro teatro

–Es un teatrero. –Ah, pues, sí, mire, señora, nos gusta mucho el teatro. Y es ¿acaso se puede fingir el llanto? En el teatro, sí, claro, a través de la expresión corporal y la técnica vocal. ¿Y en la vida? Sí, probablemente también. Pero, quitémonos todos esos prejuicios sobre la manipulación o la corrupción de los adultos: los/as bebés carecen de esas ideas, afortunadamente.

Un/a bebé, un/a niño/a llora, con o sin lágrimas, porque necesita expresar una sensación o una emoción. ¿Puede que si hay lágrimas sea tristeza o dolor, y que si no las hay sea frustración o rabia (es solo un ejemplo que se me ocurre en el preciso instante en el que escribo esta oración)? Es decir, ¿puede que si hay lágrimas se relacione con una sensación y si no las hay, con una emoción? ¿Y si es arbitrario?

¿Has sentido alguna vez muchas ganas de llorar y no has podido realizar la acción?, como si tu cuerpo estuviera retando a tus entrañas. ¿Has llorado alguna vez por dentro, por estar en un contexto inadecuado? ¿Has llorado, con la mirada en el suelo o en la ventanilla de un tren? ¿Te has enfadado o has gritado cuando querías llorar alguna vez? ¿Y al revés? Solo quiero reflexionar sobre qué motiva el llanto de las emociones, más allá de la función biológica de las lágrimas.

Llorar = SOS

Si nuestros/as bebés o nuestros/as hijos/as lloran es porque necesitan transmitirnos lo que sienten porque necesitan ayuda. Lo que quieren es que satisfagamos una necesidad, que le aliviemos el dolor, que los/as escuchemos, que los/as ayudemos, que los/as apoyemos, que los/as acompañemos… Y nunca que le quitemos importancia a lo que sienten o a cómo se sienten, que los/as ignoremos o que los ridiculicemos, etc.

Necesitaba escribir esta reflexión. Eduquemos a nuestros/as hijos/as en un mundo en el que son escuchados/as, en el que sus necesidades son atendidas y sus emociones son validadas.


Categorías

El bebé, Familia

Mamá de Pedro, filóloga y actriz. La maternidad me hace feliz. Crío con amor, todo el tiempo, con la magia de la lactancia materna, el jazz y la literatura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.