Lo que debes saber antes de ser madre

Mujer embarazada

Muchas mujeres que se convirtieron en madres estarán de acuerdo en aceptar que cuando una mujer se convierte en madre existe un antes y un después en sus vidas. El embarazo no es un camino de rosas y realmente pueden generar incluso ansiedad en algunas mujeres gestantes por los malestares continuos que se pueden sufrir. Los bebés cumplen años pero las madres también cumplen aniversarios de ser madres junto con sus hijos.

El tiempo pasa volando y el ser que estaba en tu vientre se convierte en bebé y sin apenas darte cuenta será un niño pequeño, un niño, un adolescente… Y el tiempo pasa sin detenerse.  Antes del año de tus hijos es probable que te sientas cansada, exhausta, desorientada e incluso a veces, sentirás que toda tu vida es un caos. Pero es normal. Tu hijo necesita estar a tu lado y tú te sentirás orgullosa de saber tirar hacia adelante, cada día.

Es posible que una mujer que aún no ha sido madre no entienda todas las emociones que se experimentan siéndolo, aunque intente imaginárselo. La vida cambia de golpe cuando el bebé llega, ya sea el primero, el segundo o el tercero. La vida da un giro de 180º. Un bebé lo cambia todo y es necesario que tanto un padre como una madre sepan en qué forma un bebé puede cambiar sus prioridades, la visión de la vida y el mundo en general. La maternidad también te cambia, te hace ser una persona diferente. 

Pero si aún no has sido madre, si estás embarazada o si planeas estarlo, ha llegado el momento en que sepas la verdad de lo que significa la maternidad. Si bien es cierto que es lo más maravilloso que te puede pasar en la vida, también hay otras partes menos atractivas que debes conocer para que después, no te pile por sorpresa.

Embarazo

Cosas que debes saber antes de ser madre

Tu cuerpo será diferente

Durante casi 10 meses, crecerá un ser humano en tu interior. Entonces, cuando pasa el tiempo o bien lo traes al mundo en parto natural o a través de una cesárea. Cuando vuelvas a casa de haber traído a tu hijo al mundo, tu cuerpo no será el mismo que antes de haberte quedado embarazada. No hagas caso a las revistas que muetran a famosas recién paridas como si nada. Esas mujeres tienen entrenadores personales y dietistas 24 horas para ellas. Además de tener niñeras que les permiten tener tiempo libre y dormir bien por las noches. Esta realidad no exsite en el resto de mujeres y madres del mundo.

No te avergüences de tu cuerpo. Gracias a él has podido traer al mundo a un ser maravilloso: a tu hijo. Ya habrá tiempo para cuidarte, ahora necesitas disfrutar de tu bebé y sobre todo, respetar el tiempo para recuperarte del embarazo, del parto o de la cesárea.

Pide ayuda siempre que lo necesites

Las mujeres y madres piensan que si están agotadas o exhaustas, es normal y se tienen que aguantar. Pero no es así. Si te sientes cansada o exhausta pide ayuda siempre que lo necesites y o te sientas culpable por hacerlo. Habla con tu pareja, con tus amigos, con tus padres, hermanos, cuidadores o con tu médico. Pide ayuda a quién necesites hacerlo. No estás sola en la maternidad, no tienes que hacerlo todo tú y menos cuando te faltan fuerzas para conseguirlo. Cuidarte y estar bien también debe ser una prioridad.

Tu relación de pareja será diferente

Esto es inevitable. Tener un bebé traerá un pequeño desequilibrio en la relación de pareja. La forma en la que tu pareja hace las cosas puede que no sea lo que tú esperas, o quizá sientas que tú lo haces todo y que tu pareja no hace nada. Puede que sientas celos porque tu pareja duerme más que tú y al día siguiente está más descansado/a. También las relaciones sexuales se verán perjudicadas, sobre todo en la cuarentena cuando no habrán relaciones sexuales hasta que te recuperes. 

Te enfadarás porque tu pareja no puede amamantar, desearás que entienda tu desequilibrio emocional aunque no lo haga, nadie entiende tu ansiedad y eso te molesta. Es normal. Pero tendrás que aceptar que sois diferentes y que lo que importa es ir por el mismo camino. Si necesitas más ayuda o apoyo de tu pareja tendrás que pedírsela, no te preocupes, es un camino que debéis hacer los dos a la par. 

No te obsesiones con el sueño

Si te obsesionas con que no duermes bastante por la noches llegará un momento en que te sientas aún más cansada de lo que quizá estés realmente. Es cierto que estarás cansada, que te faltará energía pero si te obsesionas con que apenas duermes, aún será peor. Pero llegará un momento en que te darás cuenta que dormir 4 horas seguidas será totalmente reponedor para ti y te despertarás sin darte cuenta a cada movimiento de tu bebé… Antes quizá no te despertabas con ruidos fuertes, pero los movimientos de tu bebé hará que despiertes rápidamente. 

Cuando tu bebé empiece a dormir más horas seguidas a partir de los cuatro meses, te hará sentir renovada, y cuando duerma toda la noche para ti será como lo mejor del mundo. Pero mientras, no te preocupes. Haz siestas cuando puedas y túrnate las noches con tu pareja siempre que puedas. Es algo temporal, podrás dormir toda la noche de vez en cuando de nuevo… Aunque cuando se es madre, nunca se dormirá igual que antes de serlo. Es inevitable.

No seas dura contigo misma

No te critiques, ni te compares, ni compares a tu bebé, no te sientas mal si quieres alimentar a tu bebé con leche de fórmula porque no quieres o puedes darle lactancia materna, no busques de todo por Internet, pregunta mejor al médico tus dudas de salud, evita leer noticias trágicas porque aunque existen no tienen que pasarte a ti y si las lees te harán sentir muy triste, ten tiempo para ti y no te quieras cargar demasiado cuando debes descansar. Busca alternativas y encuentra lo que mejor va contigo y con tu familia.


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Maria Jose Roldan

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto... Ver perfil ›

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