Los 6 tipos de contracciones

Durante el embarazo solemos hablar de contracciones como si solo hubiera un tipo: las que indican que el parto está a punto de comenzar. Pero no es así, durante el embarazo hay hasta 6 tipos de contracciones distintos, con funciones diferenciadas. Te explicaremos una por una para que sepas diferenciarlas y saber para qué sirve cada tipo.

El útero durante todo el embarazo, va adaptándose a la nueva vida que se está gestando. Para conseguirlo hace uso de su elasticidad y con las contracciones se va fortaleciendo y ejercitando para cuando llegue el momento del parto. Veamos para que sirve para contracción durante el embarazo y los tipos que hay.

Contracciones de A

Las primeras contracciones aparecen desde la semana 6 de embarazo hasta la semana 28. Se les llama contracciones de A o de Álvarez. Son de muy baja intensidad y frecuencia, ni te enterarás de que se producen. Sirven para que el útero se vaya ejercitando.

Contracciones de Braxton Hicks

Son un tipo de contracciones que se producen a lo largo de todo el embarazo. Muchas veces pasarán desapercibidas ya que no suelen venir acompañadas de dolor, como mucho una molestia en el bajo vientre. Suelen ser poco frecuentes, irregulares en el tiempo, sin ritmo y normalmente sin dolor aunque si algo incómodas. Acaban de golpe igual que empezaron. Comienzan al principio del embarazo hasta casi el final del embarazo. Suelen durar aproximadamente 30 segundos y ocurrir de forma aislada. Desaparecen con el descanso o al cambiar de postura.

Su función es entrenar el útero para el parto. Si son dolorosas, se repiten 4 veces en una hora y la fecha de parto aún está lejos acude a tu médico de inmediato.

Contracciones prodómicas

Este tipo de contracciones ya son más molestas que las anteriores. También se conocen con el nombre “de falso parto”. Su función consiste es que se produzca el borramiento del cuello del útero para que el bebé pueda descender por parto natural. No os perdáis el artículo sobre todos los detalles sobre el borramiento del cuello uterino aquí.

Estas contracciones son irregulares, arrítmicas y duran sobre 15-20 segundos. Se notan en la zona baja del abdomen o ingles.

Contracciones de parto

Estas contracciones ya son regulares, dolorosas y van aumentando de intensidad a medida que se acerque el momento del parto. Sabrás identificarlas porque son muy dolorosas, espaciadas y se manifiestan de 3 a 5 contracciones por cada 10 minutos. Su función es dilatar el cuello del útero que permita salir al bebé. El dolor se siente en el bajo vientre que se puede irradiar a las caderas y zona lumbar.

Cuando sea el momento tu médico o matrona te pedirá que empujes. ¡Tu bebé ya está aquí!

Contracciones de alumbramiento

¡Tu bebé ya ha llegado al mundo¡ Una vez que nace el bebé, es necesario expulsar la placenta.  Estas contracciones son necesarias para que ocurra de forma natural. Esto suele suceder pasados unos 15 minutos tras haber dado a luz. Pueden ser un poco molestas pero menos que las de parto.

Contracciones de posparto

Este tipo de contracciones ocurren días después del alumbramiento. Su función es hacer que el útero se contraiga para que recupere su forma original. Suelen durar unos días, depende de cada mujer. Se localizan en la parte baja del vientre.

¿Cómo reducir número de contracciones?

Como hemos visto las contracciones tienen una función para el nacimiento. Son necesarias. Pero en ocasiones nuestras emociones y actividades pueden generar ansiedad, tensión y estrés que provocan contracciones. Te hacemos unas pequeñas recomendaciones si estás embarazada:

  • No hagas esfuerzos físicos. Aunque no estemos enfermas, sino embarazadas, ya no podemos hacer los esfuerzos que haciamos antes. Sobre todo cuando la barriga ya ha empezado a notarse bien. Puedes hacer ejercicios suaves, si tienes dudas puedes consultar con tu ginecólogo.
  • Relájate. Libérate de tensiones y estrés que puedan afectar a ti a tu bebé. Lo primero es vuestra salud, hay que aprender a tomarse las cosas son paciencia.
  • Evita las emociones negativas intensas. Es normal estar triste o enfadado, pero las emociones intensas generan gran cantidad de estrés que puede afectar al embarazo. Si ya sabes que hay situaciones que te generan ansiedad o estrés intenta evitarlas dentro de lo posible.

Por que recuerda… si notas algo extraño o tienes dudas consulta con tu médico.


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Embarazo

Psicóloga apasionada de la Inteligencia Emocional y el desarrollo personal. Compagino mi labor como empresaria con el estudio de la mente humana. Creativa, curiosa y emprendedora, apasionada de acercar la psicología a todo el mundo.

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