Los adolescentes no siempre son irracionales

Los adolescentes no siempre son irracionales

No sé tú, pero yo oigo la palabra “adolescencia” y me pongo a temblar. ¿Los adolescentes son tan irracionales y toman tan malas decisiones como todo el mundo dice? La Universidad de Duke derriba este estereotipo. Un grupo investigadores de este centro ha descubierto que los adolescentes entre 10 y 16 años de edad pueden ser más analíticos en sus decisiones económicas que los adultos jóvenes.

El estudio,  publicado en Cognitive Developmentsugiere no sólo que la sociedad debe confiar más en la racionalidad de los adolescentes, sino también que los padres deben ayudar a los niños a  perfeccionar sus habilidades de análisis de coste-beneficio en la toma de decisiones en la vida real. Ya me quedo más tranquila. Bromas aparte, a continuación te cuento las conclusiones de este estudio.

Tomar decisiones aplicando reglas simples con eficacia

Según los investigadores, los resultados de su estudio apuntan a la idea de que no debemos pensar de los adolescentes como personas irracionales de por sí, ya que lo que los hace diferentes es que no utilizan reglas simples con eficacia. 

Estas reglas simples son los atajos mentales que usa la gente en la toma de decisiones a medida que envejecen y adquieren más experiencia. La mayoría de los adultos se aplican la regla de “no beber y conducir”, por ejemplo, para evitar entrar en un coche con alguien que ha estado bebiendo. En contraste, los adolescentes pueden llegar a pesar más detenidamente esta decisión.

Decisiones analizando el coste-beneficios de las acciones

Sin embargo, dicen los investigadores que los adolescentes pueden ser más propensos a utilizar el análisis de coste-beneficio de las reglas simples que los adultos utilizan.

En el nuevo estudio, los participantes se presentaron con tres escenarios (A, B, y C) y se les pidió  elegir la mejor. Cada escenario contenía un conjunto de resultados que podrían conducir a ganar o perder diferentes sumas de dinero.

Los adultos jóvenes, de 22 años de media, utilizaron reglas simples. Lo que hacían era contar el número de victorias y derrotas en cada escenario y elegir el que suponía el mayor número de victorias, haciendo caso omiso de la cantidad en dólares de cada ganancia o pérdida potencial.

Los adolescentes, por su parte, representaron la magnitud de la victoria o la pérdida potencial y eligieron escenarios para minimizar la pérdida.

Estos sorprendió a los investigadores por la coherencia que mostraron. “Los adolescentes fueron los que parecían económicamente  más racionales”, dijeron.

El seguimiento de los ojos de los participantes que completaron la tarea dio pistas sobre cómo se estaba procesando la información. Los adolescentes vieron sistemáticamente casi todos los posibles resultados de sus elecciones durante todo el experimento.

En contraste, los adultos jóvenes analizaban todo al principio, pero a medida que el experimento avanzaba comenzaron a ignorar la información que no les gustaba. También pasaron menos tiempo que los adolescentes viendo cada resultado.

Otras investigaciones han demostrado que los adolescentes no buscan más riesgo necesariamente, sino que son más sensibles a los buenos resultados en comparación con los adultos. Los adolescentes también dan más valor a las interacciones sociales y la aprobación.

Dicen los investigadores que este estudio pueden informar sobre nuevas maneras de entrenar a los adolescentes para tomar decisiones más inteligentes.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *