Los bebés en la playa

Cuando acudimos a la playa, nuestro bebé necesita un cuidado especial, pues su piel es muy delicada  puede sufrir importantes quemaduras.

Cuando vayas con él a la playa, no olvides el protector solar de más de 40 y aplicárselo cada 40 minutos y siempre después de cada baño. El protector solar solo se aplica a partir de los 6 meses.

Ten siempre a mano un biberón con agua, ni muy fría ni muy caliente, para ello, ponla en la nevera o en un termo para conservarla del calor. Si le das pecho todavía, la leche materna también es buena para la hidratación, además de las frutas naturales tanto como sólidas como  en papilla.

Tenlo vestido con la ropa justa. Lo mejor es en traje de baño con una camiseta, complementado con una gorra. Intenta que esté siempre debajo de la sombrilla y mójale la cabecita de vez en cuando, le servirá para refrescarse.

Cuando tenga hambre, aparte de la leche materna, es bueno darle alguna fruta, por ejemplo un plátano o manzana fresquitos, si ya come salado, le puedes dar alguna papilla de verdura, aunque las mejores son las naturales, hechas por ti, para estas ocasiones las envasadas son más cómodas por su conservación.

Si ya sabe caminar ¡ten cuidado!, los descuidos en la playa suelen ser muy comunes y su curiosidad es muy grande. Agárralo muy bien dentro del agua, sus cuerpecitos son muy escurridizos.

La playa es muy recomendable para todos, también para el bebé, siempre y cuando tengamos precaución y cuidado.


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