Los Castigos

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Hablar de los castigos significa hablar de uno de los puntos más sensibles de los niños. Incluso los mejores padres acaban por recurrir a algún castigo que puede ir desde la breve burla hasta hasta la agresión corporal, la cual se debe evitar en todo caso.

En la psicología general del conocimiento se distinguen incentivos positivos como el premio o el elogio e incentivos  negativos  como el castigo, la reprimenda… a continuación os vamos a  enseñar la utilidad y problemas que trae consigo cada uno de estos incentivos.

Como ya sabemos los incentivos positivos son más útiles para enseñar y fijar determinados comportamientos que creemos buenos . Esto sucede porque el premio, el elogio y la aprobación aumentan la autoestima del niño, el sentimiento de ser elogiado , apreciado y querido,  por ello es más eficiente utilizar este método de elogio para conseguir que el niño haga o deje de hacer determinadas acciones.

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Los castigos en exceso pueden llegar a causar una frustración en el niño que a su vez genera agresividad, descontento y rebeldía. Se debe de tener como un proceso secundario y sólo cuando los otros medios no hayan sido eficaces. Esto no quiere decir que no le pongamos unas limitaciones de disciplina las cuales les servirán en su vida adulta.

Otra de las cosas que se deben evitar son las amenazas de castigo sean o no mantenidas, ya que como suele suceder al no mantenerse, acaban por no ser tomadas enserio por el niño dando como resultado que la figura materna o paterna quede minada.  En todo caso lo que hay que hacer antes de recurrir a un castigo es intentar hablar con el pequeño, intentar que se sienta bien con algo bueno que ha hecho y que sienta que no hacemos caso a las cosas que consideramos que “hace mal”

Más información –  Castigos y premios para los niños 


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