Los primeros pasos del niño

Alrededor del primer año de vida (meses antes, meses después), los chiquillos se largan al mundo de la aventura, a través de sus primeros pasos.

Ya desde unos meses antes, el niño ha avanzado notoriamente en su experiencia motora. Seguramente habrá gateado, y tomándose de objetos como sillas, mesitas ratonas, etc., ha podido adquirir el  equilibrio necesario para emprender el desafío de la caminata.

Ocurre que este momento tan esperado por padres, abuelos y demás familiares del niño, para el infante en sí plantea todo un reto, ya que:

  • En primer lugar, debe practicar pararse y levantarse hasta adquirir el equilibrio y la fuerza necesaria para erguirse sobre sus piernecitas.
  • En segundo lugar, una vez de pié, debe coordinar los movimientos de sus piernas, con la postura del cuerpo.
  • Finalmente controlar los movimientos de todo su cuerpo para no caer desplomado.

Si bien en este último punto parecería que el bebé ya caminará, falta un pequeño detalle: los obstáculos a sortear en el espacio circundante.

Por todo esto, se sugiere ambientar propiciamente el lugar donde se desplace con mayor frecuencia el infante. Se puede recurrir al uso de alfombras, que actualmente se pueden conseguir en variadas texturas, tamaños y colores, para amortiguar las caídas. También es conveniente eliminar todo tipo de obstáculos, especialmente aquellos que al golpear contra el niño puedan ocasionar cortes o golpes fuertes. En esta etapa de debe presta principal atención a la protección en toma – corriente, entre otros.

Fuente: psico1_deshumano.tripod


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