El papel de la mujer en la sociedad ha cambiado, quĆ© duda cabe. Sin embargo, todavĆa es largo el camino que hay que recorrer hasta lograr que hombres y mujeres, estĆ©n equiparados a todos los niveles y a nivel mundial. QuĆ© dura tarea, quĆ© objetivo tan emocionante y quĆ© importante que sea una lucha global desde niƱas hasta adultas. Porque al fin y al cabo, las niƱas del hoy serĆ”n las mujeres del maƱana y las que tendrĆ”n la oportunidad de cambiar el mundo.
Como cada 8 de marzo, hoy se celebra el DĆa Internacional de la Mujer, y aunque muchos se preguntan Āæpor quĆ© hay un dĆa especial para las mujeres y no lo hay para los hombres? la respuesta es sencilla. Porque las mujeres han sido infravaloradas por los hombres desde los inicios de la historia, porque las mujeres han tenido que pelear por conseguir derechos como el voto, como la libertad de ir solas por la calle o por el simple hecho de tener una cuenta bancaria propia.
La lucha de las mujeres en el mundo

Antes de la Primera Guerra Mundial, las mujeres eran consideradas inferiores intelectualmente (un sentimiento machista que aun existe desgraciadamente). Por lo cual, los hombres consideraban que no tenĆan capacidad para asumir decisiones civiles, como era el derecho al voto, entre otros muchos. En Estados Unidos surgió entonces el movimiento sufragista y con mucha lucha, mucho sufrimiento y mucho dolor que sufrieron esas mujeres, lograron que en otras partes del mundo las mujeres se levantaran para luchar por el derecho de todas.
Y lo que lograron, no solo las benefició a ellas en ese momento, sino que ha sido clave en el futuro de todas las mujeres que vinieron y vendrĆ”n despuĆ©s. En EspaƱa, fue Clara Campoamor quiĆ©n luchó por los derechos de las mujeres, siendo la principal precursora del sufragio en este paĆs. Al igual que otras muchas mujeres luchan en todo el mundo por lograr una sociedad igualitaria, aunque desgraciadamente, todavĆa es largo el camino a recorrer.
Desde niƱas hasta adultas
En muchos paĆses aĆŗn hoy en dĆa se considera que las mujeres son inferiores que los hombres, y por ello sufren la discriminación en todos los aspectos. No solo en paĆses en vĆas de desarrollo, tambiĆ©n en lugares tan importantes como las principales potencias mundiales. Las mujeres sufren desigualdad y discriminación laboral, salarial, sexual o intelectual cada dĆa.
Por ello, es tan importante que la lucha de las mujeres comience en la mÔs tierna infancia, porque esta lucha parece larga y es esencial que las niñas estén preparadas para pelear por sus derechos. Pero sobre todo, por los derechos de las niñas que no tienen posibilidad de luchar por sà mismas. Porque la lucha de las mujeres debe ser por todas y para todas.
NiƱas fuertes, libres e independientes

No se trata de adoctrinar a las niƱas, ni hacerles comprender un concepto que quizĆ” todavĆa muchas mujeres ni siquiera tienen claro. Tan solo se trata de enseƱar a las niƱas a ser fuertes, a pelear y luchar por lograr sus objetivos, que ellas y solo ellas pueden decidir sobre lo que quieren ser, con quiĆ©n quieren estar o a quiĆ©n pueden querer. Es esencial que las niƱas crezcan con el convencimiento de que no necesitan de la protección de un hombre para nada en su vida.
Que ellas mismas pueden ganar su propio dinero, decidir cómo invertirlo, cómo quieren vivir e incluso, decidir si quieren compartir su vida con un hombre o no, desde su libertad. Esa es la mÔs valiosa lección que puedes enseñarles a tus hijas. La educación es fundamental en todos los sentidos, tanto niños como niñas deben aprender que no son mÔs ni menos por el sexo con el que han crecido.
NingĆŗn niƱo o niƱa debe sentir jamĆ”s que ha tenido mĆ”s o menos suerte, por haber nacido con determinado sexo. Esto es algo que se debe cambiar, porque la valĆa de las personas, la humanidad, el carisma, la empatĆa, la inteligencia, la fuerza, las habilidades, son aptitudes que no se asocian al sexo, no lo olvides jamĆ”s.