¿Madres o padres? ¿Quién tiene el vínculo con los hijos más fuerte?

mama bebe feliz

Son muchas las madres que declaran que ellas tienen un vínculo especial con sus hijos de forma innata y que los padres se lo deben ganar. Quizá en una antigua sociedad donde las madres se quedaban con los hijos todo el día y los padres pasaban fuera del hogar gran cantidad de horas, quizá sí es posible que tuvieran un vínculo más fuerte con sus hijos.

Pero la sociedad cambia rápidamente, en la actualidad, ¿hay alguna razón para suponer que las madres tienen un vínculo más fuerte que el que puedan conseguir los padres? Algunos argumentarán que el instinto maternal es superior a cualquier otra cosa. Pero dejando esto a un lado y dejando también el embarazo, ¿no crees que las experiencias de la crianza es lo que realmente puede hacer que un vínculo se pueda hacer realmente fuerte?

La relación de los padres con sus hijos puede comenzar antes del nacimiento con una vinculación prenatal. Ellos pueden sentirse conectados al bebé sin necesidad de estar embarazados. Las madres cuando sienten ese vínculo especial cuando están embarazadas pueden saber cómo será su relación con su bebé en el momento de que nazca.

Que los padres no pasen por el embarazo no significa que una vez que ha nacido el bebé no pueda tener un vínculo especial con su bebé. Las relaciones posteriores con los hijos tienen mucho que ver con los vínculos emocionales que se establezcan día a día.

La oxitocina es la hormona de la felicidad que se libera en grandes cantidades durante el parto y la lactancia para ayudar a regular el apego materno entre los mamíferos. aunque los padres pueden sentir subidas de oxitocina en otros momentos, como la primera vez que cogen a su bebé en brazos, cuando les cantan, cuando les abrazan… el contacto afectivo también es realmente poderoso. ¿Tú qué piensas?

 

 


Categorías

Familia

Maria Jose Roldan

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto... Ver perfil ›

Un comentario

  1.   Macarena dijo

    Hola María José: aquí estoy para disentir un poco, jejejej; es broma 🙂 A ver, creo que en parte tienes razón cuando dices que los padres también pueden (y además deben) establecer vínculos afectivos con los hijos, pero:

    – Hoy se conoce el desarrollo cerebral infantil, y se saben las consecuencias de no establecer el apego con el bebé recién nacido, y mantenerlo intensamente durante varios meses (es lo que se llama exterogestación). Que la mamá se ocupe más de la cría durante estas primeras etapas no es anticuado, es respeto por la necesidad del bebé.

    – ¡Claro que los papás deben implicarse!, y ya de paso, estaría bien que en todas las maternidades pudieran estar presentes durante el parto, para conocer al mismo tiempo a l niño o a la niña. Es verdad que ha habido una período histórico en el que los hombres mantenían el hogar y las mujeres cuidaban de los peques, pero en sociedades tradicionales las mamás han seguido trabajando durante el embarazo y tras el parto (porteando a los bebés) – eso si es conciliación y no lo que tenemos aquí -.

    – Una vez escuché un vídeo de un psicólogo de la Escuela Reichiana, hablaba sobre los adolescentes, y no sé si transmitiré bien una idea que dio: cuando ya no son pequeños es el papá el que se puede posicionar como figura de referencia pues los hijos ya miran más “hacia fuera” y esto es lo que la figura masculina representa, y tiene más que ver con la biología que con estereotipos.

    Me llamó la atención porque me gusta la idea de que predomina un progenitor u otro dependiendo del momento de la vida, sin excluir la necesaria presencia de los dos.

    Y creo que esto es todo, has preguntado “qué pensamos” y te lo cuento, jejej.

    Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *