¿Tendría ventajas que los futuros maestros estudiaran cinco años?

Aunque todavía no hay una fecha concreta de implantación, los futuros maestros tendrán que permanecer un año más en las universidades que imparten magisterio. Ese es el acuerdo que han llegado las facultades y miembros del programa para la Mejora en Innovación de la Formación de Maestros (MIF). El último año de carrera (es decir, el quinto si finalmente se lleva a cabo el programa) consistiría en unas prácticas intensivas en centros educativos y lo llaman el MIR para docentes.

Al parecer los resultados del Informe Pisa han asustado un poco a los profesionales de la educación al decir que España se tenía que tomar más en serio la formación de sus maestros. Pero, ¿la solución está en añadir un año entero de prácticas a la carrera de magisterio? Pues según se mire. Obviamente, los estudiantes que quieran ser docentes tendrán la oportunidad de permanecer más tiempo en las aulas de centros educativos con el apoyo de un tutor con experiencia y conocerán de primera mano cuál es la realidad educativa.

Desde mi punto de vista, el problema viene de más atrás. Creo que habría que mejorar mucho la orientación y el asesoramiento a los alumnos en educación secundaria y bachillerato. Hay orientadores en colegios e institutos que no pasan casi nada de tiempo con los estudiantes por la excesiva burocracia y papeles que tienen que rellenar a lo largo del día. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que la comunicación con los alumnos en esas etapas de la educación es muy poca o nula.

Hay jóvenes que se encuentran muy perdidos y confusos. Que no saben qué estudiar o que todavía no han encontrado una vocación. Algunos de ellos creen que la carrera de magisterio es la más sencilla y la que menos esfuerzo requiere. ¿Y qué pasa? Pues que se matriculan en este grado sin estar seguros de querer hacerlo, sin tienen información de los temas que van a tener que estudiar y sin sentir un verdadero amor por la enseñanza ni por los maestros.

Estos jóvenes que han decidido estudiar magisterio por su sencillez acaban desmotivados. Acaban desanimados, con poca ilusión, frustrados y sin entusiasmo. A mediados de carrera se pueden dar cuenta de que se han equivocado y tienen tres opciones: seguir e intentar emocionarse por lo que están haciendo, seguir la carrera y con su desmotivación o dejar el grado y buscar otros estudios diferentes que realmente les llenen.

Nos movemos entonces entre la primera y la segunda opción. ¿Qué ocurre con la primera? Que resulta muy complicado seguir estudiando algo que no te guste ni apasione. Por mucho que esos alumnos se esfuercen e intenten hacerlo bien sino sienten una chispa de emoción por lo que estudian van a tener un futuro algo nublado. ¿Qué sucede con la segunda? Puede que esos estudiantes acaben la carrera de magisterio y entren a trabajar como maestros en un centro pero van a contagiar su negatividad, pesimismo y desilusión a sus alumnos. 

Posiblemente, estaréis pensando que me estoy subiendo por las ramas. Pero a dónde quiero ir a parar es que no estoy muy segura de que sea una verdadera ventaja añadir otro curso más a magisterio. Supongo que os estaréis preguntando el motivo. Por un lado, están los alumnos que entraron a magisterio creyendo que era lo más fácil y pensando que ser maestros era una profesión que podía desempeñarla todo el mundo.  Con un año entero de prácticas puede que los futuros docentes se den cuenta de que eso no es lo suyo. Y entonces sentirán que habrán perdido cinco años de su vida por no tener una orientación correcta. 

Y por otro lado, están los jóvenes que de verdad sienten pasión por lo que hacen, se emocionan, creen y quieren luchar por una mejor educación. Para ellos será una gran oportunidad poder tener un año entero de prácticas intensivas. Un año entero en el que formarse, desenvolverse, preguntar dudas, resolver conflictos, trabajar día a día con los alumnos  y seguir creciendo como profesionales de la educación.

Pero, he aquí la pregunta del millón: ¿cómo saber que todos los estudiantes que se matriculan en magisterio lo hacen por vocación y con ilusión y no por tener un título colgado en la pared? 


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Aprendizaje

Mel Elices

Mi pasión por la educación me llevó a estudiar en primer lugar Educación Infantil y después la carrera de Pedagogía. Y mi curiosidad (hasta... Ver perfil ›

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