Riesgos de la maniobra de Kristeller durante el parto: información clave para un parto respetado

  • La maniobra de Kristeller consiste en ejercer presión sobre el fondo uterino para acelerar el expulsivo, pero carece de beneficios claros demostrados.
  • Organismos como la OMS y el Ministerio de Sanidad desaconsejan su uso por los riesgos graves que implica para madre y bebĆ©.
  • Entre las posibles complicaciones se incluyen hipoxia neonatal, fracturas, rotura uterina, desgarros severos y daƱo del suelo pĆ©lvico.
  • El plan de parto, la información previa y el ejercicio de los propios derechos son claves para prevenir intervenciones innecesarias y violencia obstĆ©trica.

maniobra de Kristeller en el parto

He creído necesario hablaros con mÔs profundidad sobre los riesgos de la maniobra Kristeller durante el parto (mÔs concretamente en el expulsivo), después de darle varias vueltas a una tragedia que ocurrió en Careggi (Italia). Una mujer de 36 años que acudió al hospital, acabó con el bazo roto, una lesión que podría haber tenido como causante la citada maniobra, aunque también son posibles otras causas y los hechos aún se estaban investigando.

Annalisa había tenido un embarazo de lo mÔs normal y saludable, pero después de recibir el alta (y con el bebé en casa), tuvo que volver a ingresar de urgencias debido a la complicación presentada. Los hechos estÔn siendo esclarecidos, por lo que no ahondaremos en ello, pero sí es importante aprovechar este caso para explicar con rigor qué supone realmente esta intervención.

¿Qué es la maniobra de Kristeller? (o maniobra invisible)

Consiste en la realización de presión directa sobre el fondo uterino (con las manos o el antebrazo) durante la segunda etapa del parto; se utiliza con el objetivo de que el expulsivo sea mĆ”s corto y de ā€œayudarā€ a que el bebĆ© descienda por el canal de parto. En la prĆ”ctica, la matrona, ginecólogo u otro profesional se coloca generalmente al lado de la parturienta y empuja con fuerza hacia abajo sobre la parte alta del Ćŗtero, intentando sincronizar la presión con las contracciones y los pujos de la mujer.

Diré que, pese a su frecuencia histórica (se ha estimado que puede haberse usado en alrededor de uno de cada cuatro partos vaginales en determinados contextos), la OMS y el Ministerio de Sanidad la desaconsejan, teniendo en cuenta los riesgos que tanto para la madre como para el bebé presenta, y la ausencia de beneficios demostrados en la mayoría de estudios disponibles. En España, algunas encuestas y anÔlisis en centros asistenciales han señalado cifras elevadas, llegando a estimarse su uso en aproximadamente uno de cada cuatro partos vaginales en determinados contextos.

presión sobre el fondo uterino Kristeller

Kristeller: ¿para qué correr el riesgo?

Si la realización de la maniobra no estĆ” exenta de riesgos importantes, y la evidencia cientĆ­fica no le atribuye beneficios claros en la reducción de cesĆ”reas ni de partos instrumentales, Āætiene sentido seguir utilizĆ”ndola? Como ya he comentado, se pretende que la cabeza del bebĆ© se acerque a la vagina, o que empiece a salir (dependiendo de la posición en la que estĆ©), aplicando presión desde arriba para ā€œempujarā€ al feto hacia el canal del parto.

A mí me parece que un parto es un proceso fisiológico y lo único que consigue el intervencionismo injustificado es interrumpirlo o modificarlo, frecuentemente en beneficio de los intereses organizativos o de tiempos de los profesionales que atienden, en lugar de centrarse en las necesidades reales de madre y bebé. Yo a eso lo llamo violencia obstétrica, porque implica actuar sobre el cuerpo de la mujer sin beneficio probado y, demasiadas veces, sin información ni consentimiento.

Fue Samuel Kristeller quien en 1867 ā€œinventĆ³ā€ la maniobra, y durante dĆ©cadas se popularizó como forma de acelerar partos difĆ­ciles cuando se disponĆ­a de menos recursos y monitorización. Sin embargo, hoy sabemos que el balance entre riesgos y beneficios es muy desfavorable, y por eso el Ministerio de Sanidad recomienda que su frecuencia sea del 0 por ciento en la atención al parto normal.

A pesar de ello, todavƭa se realiza en muchos lugares y, ademƔs, a menudo de forma opaca: es invisible porque no se hace constar en la Historia Clƭnica, y con demasiada frecuencia se realiza sin el consentimiento informado de la embarazada. Esta falta de registro y transparencia dificulta que las familias puedan posteriormente demostrar lo ocurrido si se producen complicaciones.

maniobra Kristeller riesgos

CuƔndo se usa y quƩ alternativas existen

En la prÔctica, la maniobra de Kristeller o presión fundal se ha utilizado cuando los profesionales perciben que hay progreso lento en la segunda etapa del parto, cuando existe agotamiento materno o cuando se quiere acortar el periodo de pujos por alguna condición médica de la madre o del bebé. También se ha llegado a emplear de forma inadecuada en algunos casos de distocia de hombros, a pesar de que las guías clínicas lo contraindican explícitamente en esa situación.

Sin embargo, los ensayos clínicos y revisiones sistemÔticas disponibles no han demostrado un beneficio consistente en reducir cesÔreas, evitar partos instrumentales o disminuir la duración del expulsivo cuando se recurre a esta maniobra, ni aplicada manualmente ni mediante cinturones inflables.

Las recomendaciones actuales apuntan a alternativas mÔs seguras y respetuosas con la fisiología del parto cuando el expulsivo se alarga: permitir mÔs tiempo en un entorno seguro, cambiar la posición materna (por ejemplo, vertical, de lado o en cuatro apoyos), ofrecer un apoyo continuo a la mujer, utilizar ventosa o fórceps cuando realmente estÔn indicados y, si estas opciones no son adecuadas, valorar una cesÔrea como opción mÔs controlada y protocolizada.

En contextos como la distocia de hombros, las sociedades científicas recomiendan maniobras específicas basadas en la evidencia (maniobra de McRoberts, presión suprapúbica, cambios de posición) y dejan claro que la presión sobre el fondo uterino no debe utilizarse porque puede empeorar la impactación de los hombros y aumentar el riesgo de lesiones graves en el bebé y en el útero.

abdomen posparto y maniobras durante el parto

QuƩ dice la evidencia cientƭfica y las guƭas clƭnicas

Las revisiones recientes de la literatura científica señalan que existe evidencia insuficiente para apoyar el uso rutinario de la presión fundal durante el parto. Los estudios disponibles son pequeños, heterogéneos y de calidad metodológica limitada, lo que impide demostrar de manera sólida beneficios en variables importantes como la reducción del parto instrumental o de la cesÔrea.

Al mismo tiempo, cada vez se describen mÔs casos y series clínicas que relacionan la maniobra con lesiones maternas y neonatales graves: desde desgarros severos hasta roturas uterinas o daños neurológicos en el bebé, especialmente cuando se aplica con gran fuerza, durante periodos prolongados o en situaciones para las que las guías no la recomiendan.

Por ello, muchos organismos y organizaciones profesionales aconsejan evitar su uso sistemÔtico y ser muy prudentes incluso en contextos donde algunos equipos aún la contemplan como último recurso. La prÔctica obstétrica moderna tiende de forma clara hacia una menor intervención sin evidencia y una mayor priorización de maniobras seguras y validadas.

En algunos países, cuando la presión fundal se realiza en contra de las recomendaciones y provoca un daño evitable, puede llegar a considerarse una actuación negligente a efectos legales. Esto subraya de nuevo la importancia de respetar los protocolos basados en la evidencia, informar a las mujeres y registrar con precisión todo lo que ocurre durante el parto.

Riesgos de Kristeller

En el Parto es Nuestro se desarrolló hace años una campaña llamada Stop Kristeller, cuyo contenido estÔ aún vigente en la web. Se citan entre los riesgos para el bebé: hipoxia (falta de oxígeno), hematomas, fractura de húmero o costillas, distocia de hombros (y complicaciones asociadas), incrementos de la presión intracraneal e incluso lesión neurológica cuando la maniobra se utiliza de forma inadecuada o insistente.

Y respecto a los peligros para la mamÔ: contusiones en la zona abdominal y costal, desprendimiento prematuro de placenta, rotura e inversión uterina, mÔs riesgo de desgarros perineales y vaginales, así como un incremento en el trauma del suelo pélvico, incluyendo desgarros severos (tercer y cuarto grado) y lesiones musculares que pueden favorecer problemas de incontinencia y prolapsos a medio y largo plazo.

La literatura también ha identificado la presión sobre el fondo uterino como un factor de riesgo modificable para la rotura uterina incluso en úteros sin cicatrices previas, lo que refuerza la idea de que no se trata de una maniobra inocua. En algunos estudios se ha encontrado una asociación entre el uso de la maniobra y un aumento de las lesiones perineales graves cuando se combina con otras intervenciones.

abdomen y riesgos obstƩtricos

MÔs allÔ de las complicaciones físicas, hay que considerar el impacto emocional que puede tener para la mujer sentir que se ha actuado sobre su cuerpo sin su permiso, con dolor intenso y sin explicación. Muchas madres describen la maniobra como una experiencia violenta y traumÔtica, que deja huella en su vivencia del parto y también en su recuperación posterior y en su vínculo con el sistema sanitario.

Desde el punto de vista legal y de derechos, en contextos donde existen protocolos que desaconsejan la presión fundal, su uso sin una indicación clara, sin alternativas previas y sin información puede ser objeto de revisión en comités de calidad, reclamaciones formales e incluso demandas por mala praxis si se demuestra un nexo entre la maniobra y las lesiones producidas.

Cómo puedes protegerte y hacer valer tus derechos

Puedes evitarla o reducir de forma importante la probabilidad de que se utilice presentando un Plan de Parto, recabando información actualizada y entrevistÔndote con el establecimiento en el que piensas parir. Ten en cuenta que tienes unos derechos a hacer valer dentro de la llamada humanización de la atención al nacimiento, y que puedes dejar por escrito que no autorizas la realización de presión fundal o maniobra de Kristeller salvo en situaciones muy excepcionales y debidamente explicadas.

Es útil preguntar en las visitas previas al parto si en ese centro se sigue utilizando la maniobra, qué protocolos tienen para la segunda etapa del parto, y qué maniobras alternativas basadas en la evidencia aplican cuando un expulsivo se complica. Cuanto mÔs clara sea la comunicación antes del ingreso, mÔs sencillo serÔ que el equipo respete tus preferencias y que tú puedas confiar en la atención que recibirÔs.

Me quedo con el dato de que según la campaña de EPEN: el 29,1 % de las entrevistadas pidió que parasen durante la maniobra que se les practicó, aunque en el 90 por ciento de estos casos, no se les hizo caso. Esta cifra refleja hasta qué punto la voz de las mujeres se ha ignorado en muchas salas de parto cuando se trataba de intervenciones dolorosas y no siempre justificadas.

Si sospechas que durante tu parto se aplicó presión sobre el fondo uterino y esto te preocupa, puedes solicitar una copia completa de tu historia clínica, anotar tus recuerdos y sensaciones y, si consideras que hubo mala praxis o falta de respeto a tus derechos, pedir asesoramiento a asociaciones de usuarias, grupos de apoyo o profesionales especializados en derecho sanitario y violencia obstétrica.

Conocer qué es realmente la maniobra de Kristeller, qué riesgos se han descrito y qué dicen las guías actuales permite a las mujeres tomar decisiones informadas, preparar mejor su plan de parto y exigir una atención respetuosa, centrada en la seguridad y el bienestar de madre y bebé.