
La campeona olímpica de BMX Mariana Pajón está viviendo uno de los capítulos más importantes de su vida lejos, por un momento, de los podios y las pistas. La deportista antioqueña, considerada una de las grandes figuras del deporte colombiano, se ha estrenado como madre y ha dado la bienvenida a su primer hijo junto a su esposo, el ciclista franco-colombiano Vincent Pelluard.
La llegada del bebé se produjo en la noche del 28 de noviembre, en una clínica de Medellín, ciudad en la que la pareja ha construido su hogar y desde donde han compartido buena parte de su historia en común. Aunque han llevado el proceso con mucha discreción, la noticia ha despertado una enorme ola de cariño entre aficionados, instituciones deportivas y seguidores en redes sociales.
El nacimiento del hijo de Mariana Pajón y Vincent Pelluard
Según información confirmada por allegados y difundida por varios medios colombianos, el bebé de la familia Pelluard Pajón nació en la noche del viernes 28 de noviembre, tal y como la propia Mariana había previsto cuando habló de una fecha estimada para la última semana del mes. El parto se llevó a cabo en una clínica de Medellín y tanto la madre como el recién nacido se encuentran en buen estado.
Durante varios días, muchos seguidores estuvieron pendientes de las redes sociales de la deportista, ya que Pajón optó por alejarse del foco público en los días previos al nacimiento. Ese silencio dio pie a especulaciones sobre si el bebé ya habría llegado al mundo, algo que se terminó de aclarar cuando medios como El Colombiano y otros espacios de entretenimiento confirmaron la noticia citando fuentes cercanas.
En un primer momento, la pareja decidió no revelar el nombre del pequeño ni ofrecer demasiados detalles sobre el parto, fieles a la idea de vivir esta etapa con cierta intimidad. Sin embargo, en publicaciones posteriores se conoció que el niño se llama Théo, información que terminó de consolidar la historia de este esperado nacimiento para la familia.
Mientras tanto, el entorno deportivo tampoco tardó en reaccionar. Panam Sports, organización que ha seguido de cerca la carrera de Pajón, celebró públicamente la noticia con un mensaje directo: “Mariana ya es mamá”, acompañado de felicitaciones por la nueva etapa que comienza para la campeona.
Un embarazo compartido paso a paso con sus seguidores
Aunque el tramo final del embarazo se llevó con más reserva, Mariana Pajón sí quiso compartir durante meses reflexiones e imágenes de esta etapa. A través de sus redes sociales mostró su barriga en pleno crecimiento, los preparativos en casa y la ilusión que sentía ante la inminente llegada de su primer hijo.
En una de sus publicaciones más comentadas, la bicicrocista escribió un mensaje que muchos aficionados guardaron como una muestra de su lado más humano: contó que cada día sentía al bebé más cerca, que le hacía enorme ilusión tenerlo por fin en sus brazos, pero que al mismo tiempo ya empezaba a echar de menos las pataditas y esa compañía constante de 24 horas al día que había tenido durante el embarazo.
Con palabras sencillas, la deportista explicó que para ella había sido un privilegio sentir cómo su hijo crecía en su interior y que lo esperaba con el corazón “listo y lleno de amor”. Ese mensaje terminó convirtiéndose en una especie de despedida simbólica de la etapa de gestación y en la antesala perfecta de lo que ocurriría pocos días después en la clínica de Medellín.
En los últimos compases del embarazo, tanto ella como Vincent también compartieron algunos momentos cotidianos, como el cambio de herramientas deportivas por utensilios para montar la cuna, el cochecito y otros elementos del bebé. En tono distendido, Mariana llegó a decir que sus días de mecánica ahora consistían en preparar “el mejor viaje” de sus vidas, un viaje que comenzaría definitivamente con el nacimiento de su hijo.
Del anuncio del embarazo al deseo de ser madre
La decisión de formar una familia no fue un anuncio improvisado. En junio, la pareja comunicó públicamente que estaba esperando un bebé, con una imagen muy simbólica: una pequeña bicicleta marcada con el número 220, cifra muy vinculada a las competiciones internacionales de la deportista. Acompañaron la foto con la frase “Bebé Pelluard Pajón en camino”, dejando claro que se abría un nuevo capítulo en sus vidas.
Pajón también explicó que su intención siempre fue que el niño naciera en Colombia, país en el que ha desarrollado prácticamente toda su carrera deportiva y con el que Vincent también ha creado un fuerte vínculo. La pareja había vivido antes un momento muy duro relacionado con la maternidad, por lo que decidieron manejar la noticia con cautela y sin demasiada exposición durante los primeros meses.
Esa mezcla de ilusión y prudencia se reflejó en las respuestas de sus seguidores. En redes sociales llegaron cientos de mensajes de aliento, muchos de ellos resaltando el orgullo que sentían por ver a la campeona deportiva afrontar ahora el reto de ser madre. Comentarios como “ya te queremos conocer” dirigidos al bebé, o mensajes agradeciendo a Mariana que compartiera parte de su proceso, fueron frecuentes.
A medida que el embarazo avanzaba, la antioqueña se mostró muy sincera acerca de sus emociones. En declaraciones al Comité Olímpico Colombiano, reconoció que nadie está totalmente preparado para ser madre, pero que junto a Vincent estaban haciendo todo lo posible por aprender: clases especializadas, consejos sobre cuidados y formación para recibir al bebé de la mejor manera posible.
Con su estilo directo, la múltiple medallista olímpica afirmó que consideraba esta nueva etapa como “el triunfo más grande” de su vida, una frase que, viniendo de alguien con su palmarés, ilustra hasta qué punto valora su reciente maternidad por encima incluso de sus logros en las pistas.
Quién es Vincent Pelluard, el compañero de vida de Mariana
Al lado de Mariana ha estado de forma constante Vincent Pelluard, expiloto de BMX nacido en Joué-lès-Tours, Francia, que con el tiempo no solo se convirtió en su pareja, sino también en un referente del ciclismo para Colombia. Se conocieron en 2012, en el entorno de las competencias internacionales, y desde entonces sus trayectorias deportivas han estado estrechamente ligadas.
Su relación salió a la luz de forma oficial en 2013, durante el Mundial de BMX en Nueva Zelanda, cuando quedó claro que la admiración deportiva había dado paso a una historia personal. Años más tarde, en 2016, Vincent preparó una de las escenas más recordadas por los aficionados: le pidió matrimonio a Mariana en la Torre Eiffel, un momento que consolidó la imagen de la pareja como una de las más queridas del deporte de BMX.
La boda se celebró en Medellín en 2017, ciudad que pasó a ser el centro de operaciones de ambos. Poco después, Pelluard decidió dar un paso más en su vínculo con Colombia y obtuvo la nacionalidad colombiana en 2018, lo que le permitió representar al país en competiciones internacionales, incluidos los Juegos Olímpicos de Tokio.
Tras su retiro de la alta competición en 2022, el francés reconvertido en colombiano asumió funciones como entrenador y apoyo clave en la preparación de su esposa. Esa misma disciplina y organización que aplicaban al deporte han querido trasladarla ahora a la vida en familia, afrontando juntos los cuidados del bebé y la adaptación a esta nueva rutina.
Para el entorno del BMX y del deporte en general, la llegada de su primer hijo supone un nuevo punto de unión entre ambos países: Francia y Colombia, representados en esta familia que ha hecho de Medellín su casa y que ahora suma un integrante más a su historia compartida.
Reacciones, mensajes de cariño y una nueva faceta para la ‘Reina del BMX’
La noticia de que “Mariana ya es mamá” no pasó desapercibida. A las pocas horas de conocerse el nacimiento, Panam Sports y diferentes organizaciones deportivas compartieron mensajes de felicitación, subrayando el papel de la colombiana como ejemplo dentro y fuera de las competencias. La frase “Felicitaciones por esta nueva etapa llena de amor y alegría” resume el tono general de las reacciones oficiales.
En redes sociales, fans del BMX, deportistas de distintas disciplinas y figuras públicas no tardaron en llenar de comentarios las publicaciones de la pareja. Muchos mensajes se centraron en el orgullo que sienten por ver a una atleta de élite abrirse paso en su papel de madre, mientras otros destacaron lo emotivo que resultaba verla en un registro tan íntimo, lejos de las medallas.
Las imágenes compartidas en las últimas horas, entre ellas una fotografía del pequeño Théo en un ambiente tranquilo, han despertado una ola de ternura entre los seguidores. La frase de Mariana “el día más feliz de nuestras vidas. Te amamos Théo” acompañó una de esas publicaciones, reforzando la idea de que, para ella y para Vincent, este momento marca realmente un antes y un después.
Para muchos aficionados en España y en otros países europeos, donde el BMX y el ciclismo tienen una presencia cada vez mayor, la noticia consolida la figura de Pajón como un referente transversal: ya no solo como deportista que ha brillado en Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales, sino también como mujer que muestra sin filtros su proceso de maternidad.
De momento, la pareja ha optado por no ofrecer demasiados detalles adicionales sobre el nacimiento, ni ha marcado plazos sobre un eventual regreso de Mariana a la competición. El foco está puesto en disfrutar de las primeras semanas de vida del bebé, adaptarse a los nuevos horarios y saborear una cotidianeidad muy distinta a la del calendario de pruebas internacionales.
La sensación general entre seguidores, medios y el propio entorno deportivo es que la llegada de Théo ha dado a la campeona olímpica un tipo de alegría diferente a la que ofrecen los títulos. Sin necesidad de grandes declaraciones, la propia Mariana ha dejado claro que esta nueva etapa familiar, compartida con Vincent, es el logro más importante de su trayectoria vital y el proyecto al que quiere dedicar ahora sus mejores energías.