Marta Riumbau pierde el bebé que esperaba: su relato y decisión

  • Aborto espontáneo a las seis semanas tras un sangrado y hematoma.
  • Dolor intenso y desprendimiento; había escuchado el latido días antes.
  • Era su último embrión de FIV; no retomará nuevos ciclos.
  • Mantuvo el embarazo en privado y se apoya en su hija Julieta.

Marta Riumbau pierde el bebé que esperaba

La influencer catalana ha comunicado a sus seguidores que ha sufrido un aborto espontáneo a las seis semanas. Según ha explicado, mantuvo el embarazo en privado, sin contárselo ni siquiera a su familia, y lo ha hecho público ahora para visibilizar una situación más común de lo que parece.

Riumbau asegura que todo parecía ir bien hasta que apareció un sangrado y, tras varias visitas médicas, el proceso terminó con el desprendimiento del embrión. Este embarazo procedía de reproducción asistida y era su último embrión, por lo que ha decidido no retomar nuevos ciclos de FIV.

Lo que ha contado sobre las últimas horas

En su relato, la creadora de contenido detalla que días antes llegó a escuchar el latido, pero a inicios de la semana sufrió un sangrado en el embarazo. Acudió a la clínica, donde la exploraron y le dijeron que en ese momento todo estaba correctamente.

La noche del viernes volvió a sangrar y fue a urgencias. Allí detectaron un hematoma durante el embarazo que, según le indicaron, no parecía que fuese a arrastrar el embrión. Le recomendaron pincharse progesterona y regresó a casa con mucho dolor.

Ya en la cama, el dolor se intensificó: lo describió como punzante, muy localizado y parecido a contracciones. A la mañana siguiente, al dirigirse a la ducha, se produjo el desprendimiento del embrión. Reconoce que actuó con cierta frialdad en ese momento, aunque después se vino abajo.

Tras comunicarlo, subrayó que nadie sabía que estaba embarazada y que, como le ocurrió con el embarazo de su hija, prefirió ser prudente para evitar falsas expectativas. También señaló que pasaría el día con Julieta, su niña de alrededor de un año, como forma de recomponerse.

Reproducción asistida y la decisión de no seguir

El embarazo procede del mismo proceso de fecundación in vitro (FIV) gracias al que nació su hija. Riumbau explicó que se trataba del último embrión vitrificado que conservaba, por lo que la pérdida marca el final de su intento de ampliar la familia.

La creadora de contenido recordó que inició este camino con una reserva ovárica muy baja y que, con el paso del tiempo, la calidad de los óvulos tiende a empeorar. Por eso, afirmó que no volverá a empezar nuevos ciclos. Matizó, no obstante, que si no fuera ya madre, lo intentaría hasta el último óvulo.

A preguntas de su comunidad, fue clara: no tiene previsto buscar lo que se conoce como “bebé arcoíris” tras un aborto. Agradeció los mensajes, pero admitió que no le hace bien hablar del tema en este momento y pidió respeto a sus tiempos.

Salud emocional y normalización del duelo gestacional

Riumbau insistió en que casos como el suyo son más frecuentes de lo que se cree y que compartir su experiencia puede ayudar a otras mujeres que atraviesan una situación similar. Recordó la importancia de escucharse, pedir ayuda si hace falta y no minimizar el impacto emocional.

Mientras se centra en su día a día con su hija, la influencer prefiere reservarse detalles médicos y establecer límites sobre lo que cuenta públicamente. El objetivo, dijo, es transitar el duelo de forma privada y serena, sin presiones.


La noticia deja un retrato claro de lo ocurrido: un aborto espontáneo a las seis semanas tras detectar un hematoma y pese a haber escuchado el latido, un proceso vivido en silencio y con información sobre qué hacer después de un aborto espontáneo, y que concluye con una decisión firme de no retomar la FIV, al tiempo que se apoya en su entorno cercano y, especialmente, en su hija.

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