Mastitis, el enemigo silencioso de la lactancia materna

malestar

Durante el periodo de lactancia uno de los mayores problemas con que nos podemos encontrar es con la aparición de una mastitis, de hecho se estima de 1 de cada 10 madres lactantes la padecen. Conocer sus síntomas es fundamental para detectarla precozmente y actuar antes de que sea demasiado tarde.

¿Qué es?

La mastitis es la inflamación de la glándula mamaria. La mama está formada por lóbulos, que son las estructuras encargadas de formar la leche. La mastitis sólo afecta a una de las mamas, inflamándose uno o varios de esos lóbulos. Aparece con mayor frecuencia al comienzo de la lactancia, aunque se puede dar en cualquier momento.

lactancia B

Tipos

Mastitis aguda

Se trata de la mastitis que aparece al principio de la lactancia, es la que da síntomas mas llamativos: enrojecimiento, calor, inflamación, dolor y endurecimiento de una zona de la mama, junto con síntomas generales similares a una gripe, como fiebre o malestar.

La causa mas frecuente es la infección por una bacteria llamada staphylococcus aureus, ayudado por un mal vaciado de una zona de la mama, que produce un acúmulo de leche y provoca la reacción inflamatoria de los tejidos que rodean a ese lóbulo.

Los factores de riesgo para su aparición son las grietas en el pezón, mastitis previas o ingurgitación muy marcada al inicio de la lactancia.

El tratamiento suele ser con antibióticos, previo cultivo de la leche para determinar la bacteria causante, antinflamatorios y medidas como el buen vaciado de la mama y el frio local al finalizar la toma. También es útil realizar un tratamiento con probióticos. Y, por supuesto, no dejar la lactancia, el destete suele empeorar los síntomas.

Absceso

Si la mastitis no se trata correctamente y evoluciona se provoca una infección muy localizada que puede derivar en un absceso. En este caso los síntomas serían los mismos que en la mastitis, pero en la zona inflamada aumenta el dolor y al tacto está blanda y fluctúa, es decir, se nota que está llena de líquido(pus). Es la forma mas grave de la mastitis. Necesita drenaje quirúrgico y antibióticos, a veces incluso por vía intravenosa. Aunque no es imprescindible retirar la lactancia el dolor es tan intenso que muchas mujeres no tienen mas remedio que abandonarla.

Ben Earwicker

Mastitis subaguda

Suele aparecer mas adelante y es un tipo de mastitis muy complicado de diagnosticar, porque no aparecen signos visibles en la mama. Solo nos podemos guiar por lo que nota la mamá, normalmente pinchazos al dar la toma, menos producción de leche, nota que sale menos leche, el niño cabecea al comer, tira del pezón o rechaza ese pecho.

Su causa es una leve inflamación y disminución en el calibre de los conductos, que hace que sea dificultosa la salida de la leche y que esta se quede acumulada, disminuyendo la producción de leche de esa mama, además la leche de esa mama cambia de sabor, por el aumento de sodio que se produce al estar acumulada, por lo que el bebé nota un sabor salado, que puede no gustarle.

Es importante buscar factores de riesgo para poder diagnosticarla, como tomas restrictivas, es decir, tomas con horario, en el que marcamos los minutos que debe durar la toma y no dejamos que el bebé la vacíe por completo o mamás que dejan de dar el pecho muchas horas, por ejemplo, por la noche o durante la jornada laboral.

El tratamiento se basa en el buen vaciado, es la mejor terapia. También se suelen dar antinflamatorios para el dolor y probióticos. Normalmente si las molestias no desaparecen es útil realizar un cultivo de la leche para descartar infecciones.

Como prevenirla

  • No poner horario a las tomas, es decir, nuestro bebé nos marca cuando quiere comer, así que olvídate de esa norma de darle cada tres horas y durante sólo 10 minutos, tan popular antaño y que tantos problemas ha causado, realmente un recién nacido debe hacer hasta 12 tomas al día.
  • Procura que el bebé vacíe bien al menos, una mama en cada toma. Insiste en ello. Quien mejor lo va a hacer es tu bebé, cambia su postura para que no deje zonas llenas de leche cuando acabe la toma.
  • Puedes utilizar un poco de calor suave, vaciar un poco o dar un ligero masaje en la mama antes de dar la toma, te ayudará a ablandarla y que el bebé pueda comer mejor.
  • Frio suave tras la toma. Sólo los primeros días. Nunca utilices hielo, solo recomiendo aplicar algo fresco, como una hoja de col fresca, sobre la mama.
  • Las tomas nocturnas son fundamentales, no dejes de dar ninguna a tu bebé.
  • Ante el mínimo síntoma consulta con tu matrona, muchas veces con medidas muy sencillas se soluciona y es importante que no llegue a mayores.
  • Si vas a incorporarte al trabajo habla con tu matrona y haced un plan de destete parcial.

Recuerda que quien mejor vacía tu pecho es el bebé, no dejes la lactancia por una mastitis, pide ayuda.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *