Maternidad y tribu

Nuestra sociedad nos invita a tender hacia el individualismo, pero no es natural criar a un bebé sola. Desde el momento en el que ves las dos rayitas, piensas que se te nota en la mirada, que la barriga ya se nota cuando apenas abulta, que tu vecina seguro que se ha dado cuenta… vaya, que te mueres por gritarlo porque necesitas compartir. Compartir la alegría, el miedo, las preguntas, los nervios, las dudas, la información sobre un universo nuevo para ti… Tu cuerpo te avisa mediante esas emociones de un instinto primario: la maternidad en tribu.

La tribu es aprendizaje

No es natural criar a un bebé sola. No solo porque necesitamos de un equipo médico que siga el correcto desarrollo del embarazo y asista el parto, sino porque hay información que no está escrita en ninguna parte, está en la tribu. Hay dibujos sobre las posturas para amamantar, pero qué bonito y fácil que otra mujer te recomiende mientras amamanta cómo hacerlo. Y hablo de otra mujer y justo yo soy la que confiesa tener Un regalo para toda la vida en la mesita de noche del hospital con las páginas marcadas. Pero sabéis a qué me refiero, las mamás tenemos recursos y este es un ejemplo de ello pero, sobre todo, tenemos emociones.

La maternidad son emociones

La maternidad son emociones. Seguro que habéis leído que cuando eres madre, tu corazón ya no late en el mismo lugar, late fuera del cuerpo. Creo que no existe una imagen más clara sobre la maternidad. ¿Y qué ocurre con todas esas emociones? Expresarlas y compartirlas con otras mamás es una experiencia verdaderamente enriquecedora y reconfortante. Las mamás de tu curso de preparación al parto, las del grupo de crianza del barrio, las del grupo de lactancia, las que pasean por el parque… habla con ellas, compartid lo que sentís, lo que estáis viviendo… la empatía os hará crecer.

Mamá y bebé

La empatía y la maternidad

Porque la alegría de la maternidad es inmensa. Pero también lo es el cansancio de esa crisis de lactancia, o de cuando comienza a caminar y no para, de llevar dieciséis meses sin dormir más de cuatro horas seguidas (en tu noche de suerte)… los cólicos, ay, ¿y esas manchitas qué serán?, ¿lo llevo a la pediatra?, ¿tu bebé también hace esto? Sí, exactamente igual. El suspiro de la empatía es inmenso, alivia, da calma. Te ayuda a entenderte, a entender a tu bebé, a entender el universo de la maternidad. Y da fuerza, te reafirma valiente.

Personalmente, he conocido a mujeres extraordinarias desde el embarazo; y me siento apoyada y arropada por ellas, es maravilloso. Y por eso quería lanzar este grito. Criemos en tribu porque la maternidad es bella pero también es cruda, y todas necesitamos ayuda y apoyo y lo podemos encontrar en el grupo. Y ¿sabéis lo bonito que es ver a esos/as bebés que han crecido juntos jugando, compartiendo?


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Consejos, Familia

Lydia Alcaraz

Mamá de Pedro, filóloga y actriz. La maternidad me hace feliz. Crío con amor, todo el tiempo, con la magia de la lactancia materna, el jazz y la... Ver perfil ›

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