
Me gustaría hablaros sobre los posibles métodos anticonceptivos que puedes utilizar durante la lactancia materna, y voy a empezar por el llamado MELA, o método de la lactancia y amenorrea, porque me parece que es aún un gran desconocido; y eso a pesar de que su nivel de efectividad es alto. Es alto siempre que se cumplan una serie de condiciones que explicaré más abajo. La Organización Mundial de la Salud lo define como un método de anticoncepción natural que está relacionado con la lactancia, mientras se mantiene la amenorrea (ausencia de menstruación).
Las mujeres que amamantan de forma exclusiva, tienen menos probabilidades de ovular (en comparación a las que alimentan a los bebés con biberón), pero es que además, con la lactancia en exclusiva y a demanda, las probabilidades aún se reducen previamente a la menstruación tras el parto. Desde hace décadas se reconoce el MELA como un método potencialmente efectivo, y no ha dejado de hablarse sobre su utilidad, basada en la amenorrea. Os preguntaréis en qué consiste: es un método temporal para evitar un nuevo embarazo, y las mujeres que deciden seguirlo, deben cumplir los siguientes criterios si quieren “que funcione”:
- Madre amenorreica: al respecto, debería aclarar que durante los 3 a 6 meses tras el parto, las recién mamás no suelen ovular, pero después de volver a tener la menstruación, se inicia el ciclo menstrual y se produce una ovulación. Por lo tanto atención a los sangrados que en ningún caso se podrían considerar menstruales durante los dos primeros meses desde el nacimiento del bebé (pues las pérdidas de sangre en este periodo se producen por otros motivos). Se considera retorno de la menstruación cuando aparece un sangrado compatible con regla fuera de los 56 días posparto y no por los loquios (sangrado normal del posparto).
- Bebé que tiene menos de seis meses: la razón es que a esta edad, la lactancia deja de ser “en exclusiva” porque empezarás a introducir la alimentación complementaria, y por ello el bebé mamará menos (con la posibilidad de que esto cause una ovulación). Cuando se reduce la succión o se espacian tomas, aumenta el riesgo de ovular.
- Lactancia a demanda sin limitaciones (en cualquier momento del día o de la noche), y sin que se ofrezcan otros alimentos sólidos o líquidos. Amamantar en exclusiva implica que el bebé obtiene varias tomas, coincidiendo con su propia demanda (mueven la cabeza y abren la boquita buscando el pezón, se chupan la manita). El número de tomas diario es indeterminado, pueden ser 12 o 9, las que el bebé quiera; y no pasarán más de cuatro / seis horas entre tomas. Como referencia, suelen ser entre 8 y 12 tomas en 24 horas, con al menos una toma nocturna y evitando intervalos prolongados.
El MELA no funcionaría por lo tanto, si has vuelto a tener la menstruación
A partir de los seis meses desde el parto, este método deja de ser eficaz
Si la lactancia no es exclusiva, no estás practicando el método MELA, y por lo tanto es ineficaz
MELA, ¿siempre eficaz?
Durante los seis primeros meses tras el parto, el éxito de este método es de entre un 98 y 99 por ciento, siempre que (como hemos aclarado) se practique la lactancia en exclusiva. Ahora me gustaría hablar un poco sobre este porcentaje: si conoces alguna mamá que, practicando el MELA y haciéndolo correctamente, se ha quedado embarazada, es porque está en ese 1 / 2 por ciento de mujeres para las que no funciona; en ningún momento he dicho que sea 100 % eficaz.
Pero es que el preservativo (por ejemplo) usado incorrectamente, tampoco lo es al 100 %, sino que su eficacia se puede reducir notablemente si no se usa de forma adecuada
Este método funciona porque la prolactina dificulta la ovulación al interferir en la liberación de hormonas implicadas en el ciclo ovárico. La mayoría (y la mayoría no son todas) de las mujeres que amamantan en exclusiva, no vuelven a menstruar durante los seis primeros meses del posparto; de hecho muchas de ellas, mantienen la amenorrea incluso durante más tiempo. Eso sí, una vez que vuelve la menstruación, la ovulación sucede aproximadamente a mitad de ciclo, y durante ella te puedes quedar embarazada. Incluso es posible ovular antes de la primera regla posparto, por lo que descuidar los requisitos del MELA puede conllevar un embarazo no planificado.
Pasados esos 6 meses de los que hablo continuamente, se recomienda utilizar otros métodos anticonceptivos, especialmente si: has vuelto a tener la regla o si no mantienes la lactancia en exclusiva. Querría mencionar aquí, que aunque para muchos estudios se confirma como potencial, eficaz y útil… también depende de factores individuales, como la frecuencia real de tomas, el agarre, la succión efectiva o la introducción de chupetes y biberones que puedan espaciar las mamadas.
MELA, ¿es arriesgado?
Según la revisión sistemática de la Cochrane (bases de datos sobre ensayos clínicos en salud), no se encontraron pruebas concluyentes de que la lactancia exclusiva y a demanda durante los 6 primeros meses tras el parto sea un método totalmente confiable en todas las poblaciones. La duración de la amenorrea varía entre mujeres y contextos, y esa variabilidad explica parte de las diferencias en tasas de embarazo observadas.
Parece que no se había encontrado una diferencia clara en tasas de embarazo entre mujeres que habían utilizado el MELA con intención anticonceptiva y las mujeres amenorreicas con lactancia materna completa sin apoyo para usarlo como anticonceptivo; lo que no sé es si esta ausencia de diferencias se debe a que, con intención anticonceptiva o no, si la lactancia es exclusiva e intensiva, lo es con independencia de su pretensión (pero esto es solo mi interpretación). En cualquier caso, algunos especialistas consideran MELA más un sistema de predicción de fertilidad que un anticonceptivo “per se”: si se cumplen las condiciones, la probabilidad de embarazo es muy baja; si no, se asume que la fertilidad puede haber regresado.
La información que te he expuesto tiene como objetivo ayudarte a que tomes una decisión en cuanto a métodos anticonceptivos durante la lactancia, el MELA no es el único, desde luego. Si tienes dudas también puedes consultar con tu ginecólogo, matrona o en el grupo de lactancia al que acudes. Creo que en la práctica también influyen como condicionantes los riesgos de volverte a quedar embarazada demasiado pronto, por ejemplo en caso de que te hayan practicado una cesárea; o que para tu familia sea inviable que tengáis otro bebé. Además, hay situaciones que pueden reducir la eficacia del MELA, como la reincorporación laboral con extracciones que sustituyen tomas al pecho, un agarre ineficaz que limite la succión o determinados medicamentos que interfieran en la lactancia. Cuando hay complicaciones de lactancia (prematuridad, malformaciones orales o necesidades especiales), conviene extremar la prudencia y valorar otro método anticonceptivo.
Aclarar por último que (obviamente) el MELA funciona con los condicionantes explicados, y en los porcentajes señalados, como método anticonceptivo; pero no es un anticonceptivo de barrera, así que puede evitar un nuevo embarazo, pero no prevenir una Enfermedad de Transmisión Sexual.
Cómo aplicar el MELA en el día a día
Para que MELA sea realmente útil hay que ser muy constante. Amamanta a demanda sin horarios, ofreciendo el pecho siempre que el bebé muestre señales tempranas de hambre (búsqueda del pezón, se lleva la mano a la boca, chasquidos). Evita ofrecer agua, infusiones, otros líquidos o sólidos durante los primeros seis meses. No dejes que pasen más de 4 horas de día ni más de 6 horas por la noche entre tomas; si el bebé duerme tramos largos muy pronto, consultar con tu matrona puede ayudar a ajustar rutinas sin comprometer la lactancia.
Recuerda que el sangrado de las primeras semanas es lo habitual tras el parto. Los loquios no cuentan como menstruación y suelen remitir gradualmente; si más allá del periodo posparto temprano aparece un sangrado con características de regla, considera que el MELA deja de ser válido. Y ten presente que cada mujer responde de forma distinta a la succión: en algunas, la amenorrea se mantiene más tiempo; en otras, el ciclo vuelve antes pese a amamantar correctamente.
Ventajas y límites del método MELA
Como estrategia temporal, MELA tiene beneficios claros y también límites que conviene valorar:
- Es natural: no requiere fármacos ni procedimientos invasivos y se apoya en la fisiología del posparto.
- Sin efectos secundarios propios más allá de los ajustes habituales de la lactancia; además, fortalece el vínculo y favorece la recuperación materna.
- Alta eficacia si se cumplen rigurosamente las 3 condiciones (amenorrea, menor de 6 meses, lactancia exclusiva e intensiva), con cifras cercanas al 98-99% en ese periodo.
- Duración limitada: solo puede considerarse durante los primeros seis meses o hasta que se rompa cualquiera de las condiciones.
- Muy sensible a cambios en la frecuencia o efectividad de las tomas; introducir alimentación complementaria, suprimir tomas nocturnas o espaciar mamadas puede reducir la protección.
- No protege frente a ETS, por lo que en relaciones de riesgo se debe añadir un método de barrera.
Otros métodos anticonceptivos compatibles con la lactancia
Si el MELA no os parece seguro o se pierde alguna condición, considerad otras opciones compatibles con la lactancia:
- Métodos de barrera (preservativo, diafragma): útiles de forma inmediata, sin efectos en la lactancia y con protección frente a ETS en el caso del preservativo.
- Anticonceptivos hormonales solo con progestágeno (minipíldora, implante subdérmico, inyección trimestral): pueden iniciarse tras las primeras semanas posparto según valoración profesional y son compatibles con la lactancia.
- Dispositivos intrauterinos (DIU): tanto el DIU de cobre (no hormonal) como el de levonorgestrel (hormonal) son opciones válidas durante la lactancia, siempre bajo indicación médica.
- Anillo vaginal: en general, puede valorarse su uso a partir de unas semanas posparto si se considera apropiado por el profesional y sin comprometer la producción de leche.
En cualquier caso, las combinaciones de estrógeno y progestágeno suelen aplazarse hasta que la lactancia esté totalmente establecida para evitar potenciales interferencias con la producción de leche. La elección final debe individualizarse con tu ginecólogo/a o matrona, teniendo en cuenta tu historial clínico y preferencias.
Preguntas frecuentes relacionadas con MELA
¿Se puede usar el sacaleches y mantener MELA? Extraerse leche es una estrategia estupenda para sostener la lactancia, pero si sustituye tomas directas y con ello se espacian las mamadas al pecho, podría reducir la eficacia del método. La succión del bebé es, en general, más eficaz que la extracción a la hora de mantener la inhibición de la ovulación.
¿Qué pasa si tengo un “manchado” aislado? Pérdidas escasas en el posparto temprano no se consideran regla; si ocurre un sangrado compatible con menstruación tras el periodo de loquios, considera que el MELA ya no es válido y adopta otra protección anticonceptiva.
¿Puedo recurrir a anticoncepción de emergencia? Sí, existen opciones de anticoncepción de emergencia compatibles con la lactancia. Si tenéis un descuido, consultad con un profesional para elegir la alternativa más adecuada en vuestro caso.
¿Quién puede usar MELA? Es especialmente útil para parejas estables que quieren espaciar embarazos a corto plazo. Si existen enfermedades de transmisión sexual o situaciones de riesgo, añade siempre barrera. En contextos de salud específicos (por ejemplo, cuando la lactancia no está recomendada por una condición médica de la madre o del bebé), pide orientación profesional y valora otros métodos.
¿Cuándo deja de ser recomendable? En cuanto el bebé cumpla seis meses, vuelva la menstruación, se introduzcan otros alimentos o se espacien las tomas más allá de lo recomendado, el MELA se considera no eficaz y deberíais pasar a otro método.
Para aportar dos recordatorios finales de seguridad: 1) El MELA no protege de las enfermedades de transmisión sexual, usa preservativo si existe riesgo. 2) La anticoncepción de emergencia es compatible con la lactancia y puede ser una red de seguridad tras un descuido.
El MELA puede ser un gran aliado para quienes desean posponer un nuevo embarazo durante los primeros meses de lactancia y prefieren métodos naturales, siempre que se mantenga amenorrea, el bebé sea menor de seis meses y la lactancia sea exclusiva e intensiva. Conocer bien estas condiciones, escuchar a tu cuerpo y contar con el acompañamiento de tu matrona o ginecólogo/a te permitirá decidir si encaja contigo y, si no, escoger el anticonceptivo compatible con la lactancia que mejor se adapte a tu momento vital.
