¿Qué es la menorragia? Te lo contamos todo sobre este trastorno

Menstruación

La menorragia condiciona la calidad de vida y es además una causa importante de anemia en mujeres de países desarrollados. Se trata de un trastorno que puede presentarse en mujeres de entre 35 y 49 años, cuyas causas no siempre son conocidas. Menorragia es el término utilizado para definir períodos menstruales de hemorragias anormales por intensidad o duración, y aproximadamente un 18 por ciento de las mujeres que visitan al ginecólogo lo hacen por este motivo.

Si estás en ese porcentaje de afectadas, quizás te pueda interesar este post. Todas sabemos que en los primeros días del período menstrual, se sangra de forma más abundante, y en los últimos más ligeramente. Sin embargo la menorragia implica que cada hora o cada dos horas se deba cambiar la compresa o el tampón porque están completamente empapados; existen unos criterios diagnósticos porque a veces ‘la cantidad de sangrado’ podría convertirse en un dato algo subjetivo. Por otra parte un sangrado superior a 7 días también se considera menorragia.

No hace mucho que el tratamiento para la gran mayoría de los casos era la histerectomía, afortunadamente 25 años han dado para mucho, y ahora existen alternativas.

Causas y síntomas de la menorragia.

Una menstruación sin ovulación está considerada como causa más frecuente, ya que los ciclos anovulatorios provocan una estimulación del crecimiento endometrial. También los fibromiomas uterinos, trastornos de la coagulación, cáncer o problemas relacionados con el embarazo (aborto involuntario, embarazo ectópico) pueden desencadenar la menorragia. así como el DIU.

En cuanto a los síntomas: necesitar cambiar la compresa o tampón cada hora, cambiar la compresa nocturna, menstruación de más de 7 días, dolor incesante, mucho cansancio y falta de energía, flujo demasiado abundante que interfiere en la vida diaria, coágulos del tamaño de una moneda.

Más arriba te hemos contado que existen unos criterios diagnósticos, además de la propia sintomatología; si sospechas de menorragia consulta al ginecólogo, quien puede que te practique un examen de sangre o te prescriba otras pruebas como el ultrasonido o una biopsia de endometrio o la Papanicolau (observación de células de cuello de útero).

No cabe duda de que es el médico el que dictamina, pero lejos de la histerectomía (que aún a veces se realiza), hoy en día se puede recurrir a medicamentos antifibrionolíticos o de otro tipo, además a suplementos de hierro o compuestos hormonales, etc. Además entrando ya en el plano quirúrgico también se aborda con legrado o histeroscopia (se remueven los pólipos y se retira revestimiento del endometrio).

Ten en cuenta que desarrollar una anemia por la menorragia es demasiado arriesgado, además también se asocia a calambres muy molestos.


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Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

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