Método Kassing: simulando la lactancia materna mediante el biberón

Leche materna con biberón

Cuando el jueves pasado hablábamos sobre los métodos para administrar la leche materna si la madre no está (y por lo tanto, no puede succionar del pecho), adelanté que ampliaría sobre cómo alimentar con leche materna utilizando el biberón. En concreto me refería a un método fisiológico (el que más) llamado Kassing, y que evita el llamado “síndrome de confusión del pezón”. Esta confusión puede llegar a ocasionar lesione en el pezón, y rechazo del pecho; cuanto más largo es el período en el que el biberón está presente, más riesgo hay de que ocurra.

En general, el biberón se desaconseja por los inconvenientes que supone, pero hay una solución válida en el método mencionado. fue Dee Kassing (una asesora de lactancia) la que lo ideó: su objetivo era simular la lactancia materna. En cuanto a los motivos que existen para tener que dar la leche en biberón, está la incorporación de la madre al trabajo; pero también en casos de enfermedad de la madre, cuando se precise relactar, o de lactancias mixtas. Tened en cuenta que se pretende evitar la “confusión” por lo que no sólo hablamos de llenar el recipiente con leche materna (lo ideal), sino que es posible también suplementar cuando sea necesario. A continuación podréis comprobar por qué de esta forma se puede reproducir la lactancia natural.

El bebé estará incorporado (con la foto de más abajo lo entenderéis mejor) a 90 º aproximadamente; cuando lo coloquéis de esta forma, es muy importante que sea estimulado (que busque el biberón más que acercárselo). Para estimular, nada mejor que tocarle suavemente con la yema de nuestro dedo los labios o las mejillas; de esta forma se esforzará para la succión, la estimulación debemos hacerla cuando tenga la boca abierta. Es muy importante sacar el biberón de la boca (para volver a empezar) cuando el peque haya succionado varias veces (cinco o seis).

Método Kassing

Por otra parte, el biberón también debe reunir unas características especiales: tetina redonda, blandita, de base estrecha y larga (18 milímetros a 2 centímetros, sólo así tocará la unión entre paladar duro y blando); es mejor buscarlo con esas características, que recurrir a las supuestas tetinas anatómicas anunciadas en la publicidad. En cuanto al orificio, uno muy grande evitará el esfuerzo, mejor que su tamaño sea medio.

Como veis, este método es idóneo para simular la lactancia materna en términos de esfuerzo, estimulación y agarre. Y no interfiere en la efectividad cuando el bebé vuelve a succionar el pecho

Imagen — Low Milk Supply


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