Mi hijo está hospitalizado ¿Cómo puedo ayudarle?

Mi hijo está hospitalizado

No es fácil pasar por una situación cuando tu hijo está hospitalizado y menos para él cuando son niños inquietos, con ganas de vivir y tienen que pasar por unos cuidados muy extremos. Además, son momentos en los que se rompen rutinas cuanto cuando va a pasa un gran tiempo hospitalizado.  Es por ello dónde debemos de buscar formar y estrategias para llevarlo lo mejor posible.

Ante todos el niño o la niña debe de estar arropado en todo momento, ya que se sentirá asustado e indefenso. Debe de sentir el cariño, la protección y no dejar de lado su comodidad y que esté informado de su situación traduciéndola a su edad.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo hospitalizado?

Su atención derivará en muchos profesionales para poner en práctica las enfermedades que tienen que llevar algunos niños en hospitales. Hay que atender cualquier sugerencia que puedan darte los profesionales y ponerlo en práctica por la salud mental del pequeño.

Hay que dejar que los niños expresen su temor y miedo, si necesitan llorar hay que dejar que lo manifieste. Pero ante todo su gran preocupación hay que taparla a través de la distracción y eso se hace con juegos. Invítale a jugar con todo lo que pueda hacer y que esté a su alcance: pequeños juegos de construcción, dibujar con pinturas nuevas, rompecabezas, juguetes de acción pequeños, etc.

La lectura también puede llegar a ser divertida y a la vez lucrativa, puedes escoger entre libros para su edad, revistas o incluso leerle cuentos. Tener una televisión en la habitación también le distraerá con algún programa, documental o serie favorita.

Mi hijo está hospitalizado

Para poder compaginar mucho más la angustia y tener más paciencia se puede crear una agenda diaria de actividades. Con este método se puede planificar todas las tareas del día para tener más seguridad al hacer las cosas y así el niño tendrá una rutina.

Creando este tipo de rutinas es fácil pensar que vamos a pasar el mayor tiempo posible con el niño en la habitación y se necesiten planificar varios momentos que lleguen a ser entretenidos y llevaderos. Es habitual incluso tener un lugar para dormir al lado de la cama del niño, pues será lo que más necesite por la noche.

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Se pueden hacer obsequios y regalos nuevos para los peores días y levantar el ánimo, pero seguramente le reconforte mucho más algunas cosas o juguetes que están esperando en casa y se puedan trasladar al hospital para bajar la tensión.

Es importante pedir una participación o ayuda en cualquier tratamiento que se le vaya a practicar, para ello preguntaremos a los profesionales. Creemos que pedir ayuda no debe ser ninguna molestia y un profesional puede valorar la situación.

También sería muy emocionante hacer que le visite algún familiar cercano o algún amigo, eso le emocionará. Incluso puede hablar por teléfono con ellos o escribir cartas o mandar mensajes. Y sobre todo no dejar que le falte el cariño, hay que estar a su lado y tocarlo, acariciarlo, cogerlo de la mano. Si el centro hospitalario lo permite o el médicos, puedes consultar si te dejan traer su comida favorita.

Mi hijo está hospitalizado

Los padres deben de mostrar su mejor fortaleza

Es importante que los padres demuestren fortaleza, expresar su atención y sentimientos de forma positiva. Es difícil seguir este modelo de actitud en casos en los que el niño puede tener una patología grave, pero para ayudar a un niño pequeño debemos de dejar los llantos y los procesos dolorosos de ansiedad. Si no se puede controlar hay que pedir toda ayuda psicológica para no caer en esa actitud de decaimiento, sino más bien mantener la de firmeza. Un niño que ve a unos padres fuertes les anima a poder superar mucho mejor el proceso y cualquier intervención.

Lo más importante es dar ese ánimo a los niños que tanto lo necesitan. Si ha sufrido de una operación, los padres son los que ha de mantener esa tranquilidad y calma y transmitirlo en todo momento. Hay que ser flexibles y dejar que pregunten, que se desahoguen, que despejen sus miedos y transmitan sus inquietudes. También los padres podemos ponernos en contacto con otros casos parecidos o profesionales para saber cómo superar estos angustiosos momentos.


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