Mi hijo no quiere comer ¿qué puedo hacer?

La mayoría de los padres, se ha encontrado ante esta situación en algún momento de la infancia de sus hijos. Muchos niños comen muy bien desde que son bebés, pequeños que disfrutan con los nuevos sabores y texturas. Pero lo cierto es, que muchos niños sienten rechazo hacia la comida. El problema surge cuando no se refiere a ciertos alimentos, sino que el rechazo se produce hacia la comida en general.

Esta situación causa malestar en la familia, los padres y madres se preocupan por que su hijo pueda enfermar por desnutrición. Comienzan las peleas en la mesa y los enfrentamientos entre niños pequeños y padres, que nadie gana porque solo causa disgusto y el niño sigue sin comer. Ante esta situación te preguntarás, ¿qué puedo hacer para que mi hijo no rechace la comida?

Averiguar la causa

Lo primero y más importante es conocer la causa por la cual el niño no quiere comer. Es posible que se deba a una simple cuestión de edad, aunque existen distintos motivos que pueden producir el rechazo a la comida:

  • Cuestiones de edad. Según los nutricionistas, a partir del año se reduce el apetito en comparación de la capacidad del pequeño en los meses anteriores. Si el niño no rechaza el acto de comer, sino que deja más comida en el plato, quizá sea una cuestión física. Es posible que el pequeño se encuentre satisfecho y no pueda comer más.
  • El rechazo puede tener su origen en causas psicológicas. Es posible que una mala situación ante una comida provoque en el niño el rechazo a la comida. Que en alguna ocasión se le haya obligado a comer algo que no quería o que no le gustaba, ha podido crear un recuerdo negativo de esa mala experiencia.
  • Tomar alimentos de bajo aporte nutritivo. Tomar aperitivos salados, bollería industrial o comida rápida, puede favorecer el rechazo hacia la alimentación saludable. Esto se debe a las sustancias que incluyen estos productos como potenciadores de sabor, que se vuelven adictivos.
  • Algún trastorno particular. En casos muy particulares, el rechazo a la comida puede estar causado por una patología o problema digestivo. En estos casos es fundamental que el médico estudie el caso para eliminar cualquier posibilidad.

Trucos que pueden ayudarte a solventar esta situación

Una vez que tengas clara cual es la causa, lo que debes hacer es buscarle una solución. Es muy importante que no intentes sobrealimentar al niño, si ha comido algo, quizá es lo único que necesita. Tampoco debes acudir a suplementos ni complementos que no te haya recetado exclusivamente el pediatra.

Si el niño no rechaza el acto de comer y simplemente rechaza algunos alimentos, puedes buscar alternativas a la hora de cocinar. En muchas ocasiones es posible remediar el problema con unos pequeños trucos de cocina. También puedes utilizar estos trucos para eliminar esta conducta de tus hijos:

  • Nunca cedas ante el chantaje de los niños. Si se empeña en comer en la cama, viendo los dibujos o de forma infantil, no debes permitirlo. De lo contrario aprenderá que siempre puede salirse con la suya y te chantajeará constantemente.
  • Sirve la comida en platos muy grandes. De forma visual el niño verá que la ración de comida es más pequeña de lo que puede parecer. Realmente será su ración correspondiente pero si la sirves en un plato pequeño, este se verá muy lleno y puede causar el rechazo.
  • Crea un ambiente libre de distracciones para comer. La televisión debe estar apagada y los juguetes recogidos, de forma que el niño no pueda distraerse con demasiada facilidad.
  • Conversaciones divertidas y relajadas a la mesa. Procura evitar conversaciones que incluyan riñas por algo mal hecho o reproches por mala conducta. La comida debe hacerse en un ambiente relajado y divertido. Aprovecha para preguntar a tu hijo por como ha ido su día.

Como consejo final y quizá el más útil de todos, deberás armarte de paciencia y comprensión. Evita los gritos y las discusiones por la comida, ni castigues a tu hijo por no querer comer. Seguramente se trate de una racha, cuando el niño tenga hambre pedirá comer. No obstante, si te inquieta esta situación y te sientes preocupada, no dudes en acudir a tu pediatra para que te aconseje en esta situación.

Comparte para difundir

Si te ha gustado nuestro contenido ahora puedes ayudar a difundirlo en las redes sociales de manera sencilla usando los siguientes botones:

Envía
Pinea
Print

Categorías

Nutrición

Soy Toñy, mamá primeriza de un pequeño terremoto, con él aprendo y disfruto cada día. Curiosa e inconformista, dedico mi tiempo libre a investigar sobre la maternidad y crianza. Apasionada de la lectura en todos sus géneros, aprendiz de escritora, tejedora compulsiva y amante de la buena cocina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.