Mi hijo no quiere ir a la escuela

La llegada del año escolar, supone para muchos niños una gran alegría ya que disfrutan de su grupo de pares y de las actividades propuestas por las docentes. Sin embargo, siempre hay en un grupo de alumnos, alguno de ellos que reniega de quedarse en la escuela. La separación de los padres, las horas de la jornada escolar, pueden ser algunos de los motivos que llevan al niño a mostrarse negado.

Sin lugar a dudas, la concurrencia a la escuela, posibilita al niño manejarse en un entorno social y que apunte a la educación. Durante los primeros años de escolaridad, el niño aprende una serie de conocimientos y destrezas, los cuales les serán de utilidad para el resto de su vida.

Por ello, desde el núcleo familiar se debe comenzar con la tarea de alentar al niño en su inicio escolar. En las comidas o los momentos en que la familia se une a hablar de los temas diarios, se sugiere que el niño escuche a sus padres y hermanos hablar con entusiasmo de la escuela, de lo bien que se está con el grupo de pares y de la cantidad de aprendizajes que se logran.

Sin darse cuenta, el niño irá incorporando a su ser las ganas de estar inmerso en este importante grupo de socialización, que además de ello capacita y educa.


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