Mi hijo no se integra con sus compaƱeros de la escuela

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La escuela no sólo es el lugar para aprender a sumar y restar sino que ademÔs es el espacio en el que se entablan las primeras relaciones sociales por fuera de la familia. cuando un hijo no se integra con sus compañeros de la escuela suenan las primeras alarmas. ¿SerÔ cuestión de tiempo o habrÔ que tomar cartas en el asunto?

Es difícil saber cuando se trata de un problema que hay que abordar y cuando de un período de adaptación durante el cual los peques deberÔn desarrollar sus habilidades para así superar cierta inercia y animarse a entablar nuevos vínculos y conocer amigos. Hay muchas cuestiones a tener en cuenta para discernir entre uno y otro caso.

La importancia de la integración en los niños

La socialización secundaria es esencial en la vida de todo niño. Hablamos de esos vínculos que estÔn por fuera del seno de la familia primaria. Los que marcan la vida de los peques, ayudÔndolos a resolver problemas, ganar confianza y manifestar sus opiniones. Las relaciones sociales que se establecen en la escuela son vitales para el desarrollo infantil, tanto a nivel social como mental. Cuando esto no sucede, es preciso prestar atención. ¿Qué sucede si mi hijo no se integra con sus compañeros de la escuela?

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No es cuestión de sobre preocuparse pero sí de ocuparse. Cuando un niño no logra entablar vínculo con sus compañeros de escuela puede que algo esté ocurriendo. En ocasiones pueden ser situaciones externas a él. Pero en otras hay actitudes o comportamientos del propio peque que pueden entorpecer el vínculo y es preciso abordar.

Hay muchas razones por las que un niƱo puede no integrarse con sus compaƱeros. La timidez puede ser un factor de importancia. Aunque, tambiƩn hay niƱos tƭmidos que no presentan mayores problemas pues son aceptados por el grupo a pesar de su perfil bajo. Es asƭ como entonces podemos pensar que, por un lado estƔ la personalidad de los niƱos a la hora de sumarse a juegos y actividades y, por el otro, la naturaleza del grupo.

¿Compañeros de escuela o el niño?

Lo cierto es que hay diferentes estilos de grupos en las escuelas. EstÔn los grupos mÔs democrÔticos y empÔticos. Que aceptan las diferencias entre pares y reciben con agrado las diferentes personalidades. También estÔn los grupos cerrados, donde es mÔs difícil aceptar las diferencias. Otro es el caso de aquéllos grupos en donde hay líderes o niños que, de alguna manera, «marcan el ritmo» del curso, sentenciando a quienes son diferentes. Ya sea por timidez o por cualquier otra razón. Aquí es donde hay que trabajar la autoestima de los peques para que su seguridad no se vea afectada por niños con personalidad mÔs fuerte.

Si tu hijo no se integra con sus compañeros de la escuela es importante detectar qué puede estar ocurriendo. Si se trata del grupo de pares, si la escuela advierte el problema y toma acción. Si es algo repentino o bien una situación que lleva largo tiempo. Lo importante es detectar lo antes posible el problema pues un niño excluido puede sufrir graves problemas, En algunos casos, el aislamiento pero en otros puede vivir situaciones marginales o incluso bullying.

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Cuando se trata de niños tímidos o bien mÔs introvertidos, puede que el problema no esté en el afuera sino en la dificultad del propio niño de establecer relaciones. Esto lo puede llevar a sentirse frustrado. Lo que a su vez puede generar un círculo vicioso pues la introversión puede provocarle frustración y enojo. Y esto a su vez deviene en que los pares se alejen.

Pedir ayuda

En otros casos, se trata de niños muy ansiosos o bien de peques a los que les cuesta la empatía o bien ceder frente a sus pares. Cuando un niño no tiene la capacidad de aceptar ciertas reglas o bien se enoja cuando las cosas no sale como quiere o espera, es común que los demÔs niños se alejen.

Hay diferentes razones por las cuales un niño nos e integra con sus compañeros de la escuela. Lo importante es no negar la realidad y conversar con el niño para descubrir el problema. También es posible hablar con los maestros y, en caso de considerarlo necesario, realizar una consulta con un psicólogo.