Mindfulness en el aula: adiós castigos y bienvenida meditación

Foto Holistic Life Foundation

Los que ya me conocéis un poco sabréis que no soy partidaria de los castigos (en ningún concepto: ni en los colegios ni en casa). Estaba claro que el “castigados sin recreo”, “castigado con dos ejercicios más” no iba a perdurar toda la vida (aunque todavía bastantes profesores lo siguen aplicando). Una escuela de Baltimore, Estados Unidos, decidió cambiar los castigos por la práctica de mindfulness y los resultados han sido todo un éxito. 

En España vamos un poco más retrasados. Todavía son muy pocos centros educativos los que se han atrevido a aplicar en las aulas el mindfulness y técnicas de relajación con los alumnos. Las escuelas y colegios que lo han llevado a cabo han afirmado que han obtenido grandes resultados en el ambiente escolar. ¿Qué os parece la idea de cambiar castigos por prácticas y técnicas de meditación con los estudiantes?

Pues si la mayoría de centros educativos lo llevaran a cabo sería todo un avance en la educación. Significaría que por fin nos estamos desmarcando de la línea tradicional y obsoleta del sistema educativo y que estamos diciendo adiós a los castigos y dando la bienvenida a la práctica de mindfulness. Pero, ¿en qué podría favorecer a los estudiantes la meditación en el aula?

Disminuye la ansiedad y el estrés

Al hablar de mindfulness no tenemos que hacerlo solo refiriéndonos a evitar los castigos. La práctica de meditación en las aulas podrían ayudar a los estudiantes a reducir sus niveles de ansiedad y de estrés. Saber relajarse en situaciones que puedan llegar a generar nerviosismo (por ejemplo los exámenes, pruebas o calificaciones) es muy importante para el día a día.

Favorece la cohesión grupal y evita el acoso escolar

Quizás estéis pensando que la práctica de mindfulness consiste en que los estudiantes estén sentados en colchonetas y en silencio. Pero nada más lejos de la realidad. Hay ejercicios y técnicas de meditación que se hacen en grupo. Como por ejemplo actividades y dinámicas de expresión corporal que requieren confianza entre los compañeros. De esta manera, se estaría fomentando el compañerismo y la cohesión grupal. Así, también se estaría favoreciendo las relaciones personales entre los alumnos y evitando posibles comportamientos agresivos y de acoso entre ellos. 

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Adiós al rechazo y al miedo que generan los castigos

Muchos expertos dicen que los castigos generan rechazo y que los niños hacen lo que se les pide por miedo y no por voluntad propia. Imaginad a un estudiante que tiene un mal comportamiento en clase. Posiblemente estéis pensando en los tradicionales castigos, pero, ¿y si en cambio en el centro educativo hubiera dos horas a la semana o actividades extraescolares dedicadas a la meditación? El estudiante en concreto aprendería técnicas de relajación, a gestionar sus emociones y a tener autocontrol. Como decía antes cambiar los castigos por mindfulness sería una oportunidad de alejarnos de un sistema educativo obsoleto y favorecer el bienestar de los estudiantes.

Fomenta la empatía, los valores y la resolución de conflictos

Los profesores de la escuela de Baltimore observaron que desde que los estudiantes practicaban mindfulness eran más conscientes de los problemas de los demás, intentaban ayudar más a los compañeros y cuando surgía algún conflicto en las aulas lo resolvían de manera pacífica y asertiva. La meditación ayuda a que la mente y el corazón estén en equilibrio. De esta manera, los alumnos que la practican pueden desarrollar más la sensibilidad hacia los demás y hacia su entorno.

Foto Holistic Life Foundation

Mejora la relación familiar

Como hemos dicho antes, la práctica de mindfulness ayuda a gestionar las emociones, a superar situaciones de estrés y a calmar la ansiedad. Todo eso también se nota en el ambiente familiar. Los estudiantes que practican meditación tiene relaciones con sus padres más relajadas, tranquilas y logran comunicarse de una manera asertiva con ellos. De esta manera, podrían disminuir los conflictos y algunos problemas entre las familias. Sería recomendable que madres y padres también acudieran a clases de meditación para afianzar una buena relación con sus hijos y mejorar el clima familiar. 

Y a vosotros, ¿qué os parece que los estudiantes practiquen mindfulness en los centros educativos? ¿Cómo padres acudiríais a clases de meditación para mejorar el ambiente familiar y la comunicación con vuestros hijos? Si ya habéis practicado mindfulness y vuestros hijos también, estaré encantada de leer vuestras opiniones y si habéis obtenido resultados beneficiosos.

Obviamente, si sois profesores en centros educativos y estáis practicando la meditación con los estudiantes también me gustaría saber los resultados educativos que estáis consiguiendo al introducir el mindfulness en las aulas. ¿Habéis notado una mejoría notable en el clima escolar de las aulas al cambiar castigos por meditación? ¿Los estudiantes son más conscientes y empáticos?


Un comentario

  1.   Macarena dijo

    Hola Mel, me vas a permitir una pequeña broma: ¿en España estamos un poco retrasados? 🙂 Estás siendo muy benevolente, ¿no crees?

    Y ahora me pongo seria: tengo la esperanza puesta en todas esas experiencias de centros educativos que introducen el mindfulness… y en los que adoptan otras estrategias para evitar castigos, o los que eliminan libros y permiten smartphones en las aulas; también en los profesores que miran a los alumnos como personas capaces de gestionarse… Un largo etc. pero queda mucho, y sin embargo, seguimos peleando para que esto cambie, ¿no?

    ¡Genial! Justo ayer, dentro de una iniciativa del cole de la pequeña junto con la AMPA, asistí a una charla de una formadora que hablaba de pequeñas prácticas para los padres, adoptando el mindfulness como estilo de vida. Una maravilla.

    Gracias <3

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