Miomas uterinos, como afectan a la fertilidad y el embarazo

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En muchas ocasiones, durante una revisión ginecológica detectan que tenemos miomas uterinos. A partir de ese momento nos surgen mil dudas al respecto: ¿Son malignos? ¿Cómo me pueden afectar? ¿Será mas difícil que me quede embarazada? ¿Corre peligro mi embarazo?

¿Que son?

Los miomas uterinos son tumores benignos que dependen de las fibras musculares del útero. Pueden aparecer en cualquier momento de la vida de la mujer, aunque son verdaderamente raros antes de los 20 años y en la mayoría de los casos aparecen durante la edad fértil de la mujer. Generalmente crecen lentamente y normalmente no provocan síntomas. Los estrógenos (hormonas femeninas) estimulan su crecimiento, por ello los miomas crecen de forma rápida durante el embarazo, momento en el que los estrógenos son necesarios para la gestación y el cuerpo los segrega en mayor cantidad.

Cómo pueden afectar a la fertilidad en la mujer

Normalmente no afectan a la fecundidad. Las ocasiones en que se puede producir esterilidad son:

  • Por compresión y alteración en el funcionamiento de las trompas de Falopio (estructuras que comunican los ovarios con el útero, por las que el óvulo llega hasta la matriz) cuando los miomas son muy grandes y están colocados cerca de la salida de estas trompas.
  • Cuando alteran la forma de la cavidad del útero. Ocurre cuando los miomas son submucosos, es decir sobresalen hacia el interior del útero, impidiendo la correcta implantación y crecimiento del embrión.

Cómo afectan al embarazo

Es frecuente que la mujer no sepa que tiene miomas uterinos hasta que se queda embarazada, a veces porque no le ha dado síntomas y no sabía que los tenía previamente y en otras ocasiones porque eran tan pequeños antes del embarazo que habían pasado desapercibidos.

Una vez conseguido el embarazo los miomas no afectan al crecimiento y desarrollo del bebé.

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Cómo afectan al parto

Generalmente durante el embarazo los miomas crecen con mas rapidez, pero no suelen alterar la duración del embarazo ni la vía del parto, salvo en contadas ocasiones:

  • Si el mioma es muy grande; puede ocupar mucho espacio en el útero y provocar demasiada distensión de las fibras al final del embarazo, favorecer que se rompa la bolsa prematuramente, provocar amenazas de parto prematuro o que el bebé no se pueda colocar correctamente.
  • Si el mioma crece en la parte baja del útero y se coloca por delante de la cabeza del bebé puede ser imposible que el parto ocurra por vía vaginal, siendo necesario realizar una cesárea.

Si aparecen miomas durante el embarazo se vigila su crecimiento y colocación con las ecografias. Normalmente después del parto disminuyen de tamaño e incluso desaparecen, por lo que se demora cualquier intervención hasta pasadas unas semanas, en que te volverán a revisar para valorar de nuevo esos miomas.


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