¿Muebles decorados o sin decorar?

Los muebles suelen ser un gran complemento a la decoración del cuarto de bebés y niños. Por ello, saber qué y cómo elegir, resulta de fundamental importancia. Los muebles pueden ser decorados o estar en estado natural. Cualquiera de ambas opciones es viable, siempre que se tenga presente el entorno, las necesidades decorativas a cubrir y las particularidades del niño que ocupará el sitio.

Por ejemplo, en aquellos cuartos cuyas paredes y techo estén pintadas en colores claros, la elección de uno u otro tipo de amueblamiento es indistinta. Recordemos que el blanco y los tonos sumamente claros, poseen la incidencia de la luz blanca, la cual es la suma del resto de los colores. Partiendo de esta base, resulta sumamente comprensible que los colores sean siempre combinables con ellos.

Sin embargo, el problema lo suele presentar el estilo de decoración o el modo en que podemos combinar muebles decorados con otros sin decorar. Lo cierto es que si bien, en muchos casos puede ocurrir que decorar todos los muebles sea imposible, los muebles restantes pueden ser cubiertos con tonalidades propias de la decoración.

En cuanto a los muebles sin decorar, pueden presentarse de dos maneras: rústicos o barnizados. En ambos casos, se sugiere combinar con una decoración rústica, sin demasiadas ostentaciones y con los detalles de cortinados y sábanas simples. Si es posible, el mobiliario deberá mantener un estado de pureza única, tal como hubiera quedado al cabo de ser construido.

Como se puede apreciar, la decoración o no de los muebles, no es un condicionante para que un cuarto se vea de maravillas.


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