
La difteria ha provocado una nueva tragedia en Europa tras el fallecimiento de una niƱa de cuatro aƱos en Palermo, Italia. La menor no estaba vacunada y sus padres habĆan decidido rechazar la inmunización por su temor a que las vacunas estuvieran relacionadas con el autismo. Este suceso ha vuelto a poner en el punto de mira a los movimientos antivacunas y a las consecuencias de la falta de cobertura inmunológica.
SegĆŗn los primeros anĆ”lisis, la niƱa murió el pasado 20 de agosto en el Hospital Infantil Di Cristina de la capital siciliana. Su nombre es Anna Rosa Bartolotta, aunque algunos medios han publicado sus iniciales. La causa del deceso parece ser la infección por la bacteria Corynebacterium diphtheriae, que produce una toxina capaz de daƱar órganos vitales. Aunque la confirmación definitiva estĆ” pendiente, el director sanitario del Hospital CĆvico, Domenico Cipolla, declaró a los medios que Ā«desde hace aƱos no se registraban casos de este tipoĀ».
Un calvario médico que terminó en el fallecimiento

El drama se produjo en un contexto de dudas asistenciales. La pequeƱa acudió el 13 de agosto a urgencias del Hospital Cervello con fiebre, vómitos y dolor de garganta. Los mĆ©dicos diagnosticaron una amigdalitis y la remitieron a casa con tratamiento. Sin embargo, su estado no mejoró y dos dĆas despuĆ©s, el 15 de agosto, la volvieron a llevar. En esa segunda visita, los padres reconocieron que la niƱa no estaba vacunada por decisión propia. Entonces se decidió su traslado a la Unidad de Cuidados Intensivos del Di Cristina, donde fue intubada y conectada a una mĆ”quina de circulación extracorpórea (ECMO) y hemodiĆ”lisis para intentar revertir el fallo multiorgĆ”nico. A pesar de todos los esfuerzos, falleció durante la noche del 20 de agosto.
La fiscalĆa de Palermo ha abierto una investigación no solo contra los padres, por una presunta homicidio por omisión, sino tambiĆ©n para revisar los procedimientos hospitalarios. SegĆŗn los carabinieri, se han recopilado las historias clĆnicas para determinar si hubo una actuación incorrecta en la primera visita. AdemĆ”s, la pediatra de atención primaria de la familia habĆa sospechado la enfermedad y lo recomendó acudir al hospital, pero en urgencias se diagnosticó una simple amigdalitis.
Los progenitores de la niƱa se han declarado firmes antivacunas. SegĆŗn recogen los medios italianos, creĆan que una vacuna habĆa provocado un caso de autismo en un familiar, una afirmación que carece de cualquier base cientĆfica. El Ministerio de Sanidad de Italia ha vuelto a recordar que āno existe evidencia alguna ni relación entre las vacunas y el autismoā. Esta creencia llevó a que los cuatro hijos de la pareja no recibieran ninguna dosis. Tras la muerte de Anna Rosa, las autoridades sanitarias procedieron a vacunar de inmediato a los otros tres hermanos, que ya han sido inmunizados.
Los padres y su postura contra las vacunas

La noticia ha tenido una amplia repercusión en Italia y ha provocado que la FiscalĆa de Menores de Palermo abriera una inspección para el grado de incumplimiento de la vacunación obligatoria en el barrio ZEN, donde vivĆa la familia. TambiĆ©n se han ordenado chequeos en guarderĆas y colegios para detectar menores no vacunados. A ello se aƱade que un primo de la pequeƱa, de cuatro aƱos, ha dado positivo por difteria, aunque se encuentra bien y evoluciona favorablemente porque sĆ habĆa recibido las tres primeras dosis del calendario.
La difteria en España y Europa: ¿una amenaza persistente?

El caso de Palermo no es aislado en el contexto europeo. En EspaƱa, la difteria es una enfermedad muy rara gracias a la alta cobertura de vacunación. No obstante, desde 2014 hasta 2024 se notificaron 15 casos confirmados, la mayorĆa importados o cutĆ”neos. El Ćŗltimo fallecimiento por difteria en EspaƱa fue en 2015, cuando un niƱo de seis aƱos murió en CataluƱa sin estar vacunado, convirtiĆ©ndose en un trĆ”gico recordatorio de las consecuencias de la falta de inmunización.
En Europa, la vacunación infantil es obligatoria en muchos paĆses, pero otros solo recomiendan. La vacuna contra la difteria forma parte del calendario espaƱol y se administra en combinación con la tosferina y el tĆ©tanos. El calendario incluye una dosis en los dos primeros meses, otra a los cuatro, otra a los seis y un refuerzo a los 18 meses, mĆ”s los 4 y 6 aƱos y otro en adolescentes. La vacuna tambiĆ©n se recomienda en adultos.
La difteria se transmite por gotas respiratorias y saliva. Provoca una caracterĆstica membrana grisĆ”cea en las vĆas respiratorias, que puede causar bloqueo, daƱos cardĆacos y neurologicos. La tasa de mortalidad oscila entre el 5% y el 10% en paĆses con tratamiento adecuado, pero aumenta si no se accede a tiempo.
La madre y las redes sociales

La madre de la niƱa, Manuela Maggio, ha generado una fuerte polĆ©mica al compartir en redes sociales un mensaje en el que culpa directamente a los mĆ©dicos del Hospital Cervello por no haber diagnosticado antes la difteria. En ese escrito, indica que su hija no deberĆa haberse fallecido si se hubiera tratado correctamente. Los investigadores deberĆ”n dilucidar si la asistencia fue correcta. Aunque la primera visita podrĆa haberse confundido con una amigdalitis, la sospecha inicial de la pediatra es uno de los puntos clave de la autopsia y de la investigación.
Con todo, la prevención sigue siendo la herramienta mĆ”s eficaz para frenar enfermedades que ya se consideraban olvidadas en paĆses desarrollados. La vacunación colectiva no solo protege al individuo, sino que evita la propagación del patógeno y protege a los mĆ”s vulnerables.
Este nuevo capĆtulo vuelve a poner de relieve la importancia de combatir la desinformación cientĆfica y de la necesidad de que las autoridades sanitarias refuercen sus campaƱas de concienciación. La muerte de Anna Rosa no solo ha provocado un dolor irreparable en su familia, sino que tambiĆ©n ha reabierto el debate sobre la confianza en las vacunas y el papel de los movimientos antivacunas en la salud pĆŗblica.
