El mundo entero necesita mejorar las tasas de lactancia materna

Lactancia materna salva vidas

The Lancet publicó el pasado jueves su ‘Serie sobre Lactancia Materna’ correspondiente al volumen de febrero de la conocida revista científica. Las estimaciones sitúan en 800.000 las muertes infantiles prevenibles si se realizaran esfuerzos para incrementar las tasas de lactancia materna a nivel mundial. En estos momentos la evidencia es poderosa, pero también vivimos un momento histórico la que se abandona tempranamente la lactancia, y en la que la industria alimentaria nos invade con preparados alimenticios de sustitución de la leche materna (y cuando digo ‘sustitución’ no me refiero, ni por asomo, a que aporten los mismos beneficios).

Y no solo es la opción más saludable para los niños, también para la economía familiar, y para la madre; pues también se ha estimado que se podrían prevenir 20.000 fallecimientos por cáncer de mama (no olvidemos que la lactancia es un factor protector) con tasas más altas.

Aquí, no vamos a hablar acerca de imposibilidades de amamantar, o de opciones personales, no se trata de eso. La lactancia materna es la mejor opción y lo más natural, eso es verdad, y también lo es que en muchas ocasiones no se amamanta, o se deja de hacerlo muy pronto; la cuestión es recordar los importantes beneficios que para mujeres y niños tiene en todos los países (también en los desarrollados). En estos últimos, repercutirá en la reducción de las tasas de muerte súbita del recién nacido, en los países pobres, se evitarían las epidemias de diarrea, y un tercio de las infecciones respiratorias.

También se relaciona con una disminución del riesgo de diabetes y obesidad infantil

Objetivo: mejorar las tasas de lactancia materna.

La prestigiosa revista, insta a los países para que inviertan en políticas y programas apoyando la lactancia materna; lo cual implicaría reforzar los sistemas de cuidados de la salud, permisos de maternidad adecuados, asesoramiento e intervenciones en el lugar de trabajo de las madres que amamantan. Se ha sugerido dirigir a estos aspectos los esfuerzos, más allá de la lucha contra comercialización de sucedáneos; imagino que de esta forma se podría empoderar a las madres, aunque las intervenciones estatales deberían ser muy potentes para competir con las industrias que fabrican esos productos.

Me llama mucho la atención que la comercialización de los sucedáneos, llega a ventas globales que en 2019 podrían ser de 70,6 mil millones de dólares americanos

En 1981 la Asamblea Mundial de la Salud, adoptó el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna, en un intento de proteger a las poblaciones de estrategias de marketing inapropiadas. Sin embargo, en muchos países, su aplicación ha sido muy tímida. UNICEF y la OMS han creado una Red de monitoreo de la implementación de ese código, para fortalecer su supervisión.

Querer es poder.

Brasil ha conseguido que la duración media de la lactancia materna, haya pasado de los 2 meses y medio en 1974/75 a los 14 meses en 2006/07, merced a sus políticas sanitarias y campañas informativas. Por otra parte, los expertos calculan que en (por ejemplo) China, el ahorro para el sistema de salud, sería de 223,6 millones de dólares, si se consiguiera mejorar el índice de lactancia materna, hasta situarlo en los 6 meses de lactancia materna exclusiva que se consideran necesarios.

Pero las ventas mundiales de sucedáneos crecen imparablemente, gracias (en parte) a medidas muy agresivas, la cuestión es que SI se puede hacer subir los porcentajes de madres que amamantan, en beneficio de los niños y de su salud; eso sin contar con la confirmación hace un año acerca de que la lactancia materna también ayuda al aumento de la inteligencia.

En fin, son muchas las ventajas de amamantar, tanto para el bebé como para la madre; la cuestión ahora, es enfocar esfuerzos para incrementar y estabilizar las tasas, de forma que se consiga alcanzar el objetivo de que las madres amamanten hasta los 6 meses de forma exclusiva; y la lactancia – idealmente – se debería mantener como mínimo hasta los dos años, combinando la leche materna con la alimentación complementaria.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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