Mutilación genital: práctica cultural de gran impacto sobre la salud femenina

Hoy es el Día de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina (MGF), concepto que engloba cuatro tipos de procedimientos consistentes en provocar lesiones o extirpar los genitales externos femeninos. Se calcula que en la actualidad, de 100 a 140 millones de niñas y mujeres han sido sometidas la MGF, principalmente en el África Subsahariana y los Estados Árabes. Pero el problema se extiende porque en diferentes naciones occidentales, dónde hay mujeres que proceden de alguno de los países antes mencionados, hay miles de posibles víctimas en riesgo de sufrir estas prácticas.

De hecho en varios países europeos se han puesto en marcha protocolos de intervención o planes de prevención (basándose en un buen porcentaje de los casos en la intervención de agentes o mediadores comunitarios), incluso se ha declarado la ilegalidad de la MGF, se realice o no dentro del territorio del país en cuestión. La mayoría de casos son niñas de hasta 15 años, y en ocasiones sucede durante un viaje al país de origen de los padres, pero incluso en España se han detectado lugares “de riesgo”.

Mutilación genital femenina: ningún beneficio y muchos problemas.

Los procedimientos que he mencionado más arriba, son (según información proporcionada por la OMS):

  • Clitoridectomia: consiste en la reacción parcial o total del clítoris, y más infrecuentemente de la piel que lo rodea (prepucio).
  • Excisión: es la resección parcial o total del clítoris y los labios menores (interior de la vulva), que puede ser realizada con o sin excisión de los labios mayores.
  • Infubulación: se estrecha la abertura vaginal, y se sella; a la vez se sellan y recolocan los labios menores o mayores. También puede (o no) realizarse junto a una clitoridectomía.
  • Incisión, raspado, cauterización o perforación de genitales externos, con fines no médicos.

Razones para practicar la MGF.

Seguro que muchas os hacéis esa pregunta, ¿qué puede justificar tal aberración y ataque contra la integridad de las mujeres? Sin duda es una práctica amparada en el patriarcado, que no se suele cuestionar (en los países originarios), entre otros motivos para que la familia entera no sufra la exclusión de la comunidad, incluso para que no sea intimidada. Puedo imaginar, a pesar de la terrible situación de niñas y mujeres víctimas, lo que supondría, en países en los que los servicios públicos son aún sustituidos por el apoyo de la comunidad, el hecho de que alguien sufra rechazo por negarse a determinados rituales o prácticas.

Rituales o prácticas que (según vivencias de los hombres protagonistas de este artículo) poco tienen que ver con la religión, y sí con la cultura. Hemos leído en Tribuna Feminista que, aunque es sabido el daño inflingido a las pequeñas a las que se les practica una clitoridectomía, existen ventajas sociales que la pueden justificar (transición de niña a mujer, herencia cultural, mitos injustificados, etc.). Pero además hay razones de control de la sexualidad [una supuesta insaciabilidad sexual si la mujer no es intervenida de esta forma, razón que encubre el hecho de que el clítoris es (en realidad) el único órgano humano cuya finalidad es exclusiva es dar placer, bajo estimulación].

El impacto sobre la salud femenina que supone la MGF.

Las complicaciones de estos procedimientos están más centradas en la infubulación, aunque pueden aparecer tras cualquiera de estas lesiones, de hecho pueden ser comunes, aunque también sujetas a diversos factores como las condiciones higiénicas en las que se realicen, las habilidades de quien lo practica, … Pero en definitiva, la MGF impacta seria y negativamente en la salud sexual y reproductiva de la mujer, provocando complicaciones agudas inmediatas, y también a largo plazo.

Entre las primeras: infecciones, hemorragia, dolor; entre las segundas, formación de quistes, disfunción sexual, dificultades para parir, más riesgo de transmisión del VIH. Si os interesa este tema, podéis ampliar información en este enlace del Fondo de Población de las Naciones Unidas. En el plano psicológico, hay niñas que desarrollan problemas de conducta, y cuando crecen, ansiedad, conflictos de pareja o depresión; tengamos en cuenta que aquí o en Gambia, lo expresemos o no, la sexualidad es una parte muy importante de nuestras vidas, imaginad las consecuencias de disfunciones de este tipo.

Hemos querido visibilizar este tema tan importante, para aumentar la sensibilización hacia él.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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