Navidad con niños: actividades, juegos y planes para unas fiestas inolvidables en familia

  • La Navidad es una oportunidad para ofrecer a los niños tiempo de calidad con sus familias a través de juegos, manualidades y momentos de conversación.
  • Existen múltiples actividades navideñas sencillas y económicas para hacer en casa, al aire libre o en la ciudad, adaptables a diferentes edades.
  • Integrar lectura, cultura, espectáculos y pequeños gestos solidarios ayuda a que los niños vivan la Navidad como algo más que regalos, reforzando valores y vínculos afectivos.

navidad con niños en casa

Ya es casi inminente. ¡La Navidad ya está aquí! Ilusión, emoción, tiempo de transmitir valores importantes a los niños y sobre todo de pasar tiempo en familia. En el post de hoy te propongo diez actividades para hacer con tus hijos en Navidad. Actividades que están al alcance de todas las familias, sencillas y que no requieren de mucho esfuerzo. ¡Espero que vuestra Navidad con niños sea increíblemente genial!

Soy consciente de que la conciliación familiar y laboral está muy complicada en España. Por eso, hay que ofrecer tiempo de calidad a los niños. Es decir, si hay padres que únicamente disponen de unas horas al día entre semana para estar con sus hijos tienen que procurar que ese tiempo sea exclusivamente para ellos: fuera móviles y ordenadores. Reservar pequeños ratos diarios de juego, conversación y risas puede marcar la diferencia en cómo viven los peques estas fiestas.

Entonces, ¿os apetece tener una Navidad con niños auténtica y divertida? ¡Os animo a leer mis propuestas de actividades! Encontrarás ideas para hacer en casa, al aire libre, en la ciudad, en el pueblo, con buen o mal tiempo, y también sugerencias para diferentes edades, desde los más pequeños hasta preadolescentes. Muchas de estas propuestas son sencillas y no requieren gran presupuesto; lo más valioso es la presencia y la intención.

Decorar la casa con motivos navideños

decorar casa en navidad con niños

Hay algunas familias que prefieren poner el árbol de Navidad y los demás adornos solos porque lo hacen más rápido y creen que los más pequeños no son capaces y se va a formar mucho lío. En realidad, los niños son creatividad e imaginación en potencia y se les ocurre unas ideas geniales para decorar el árbol y dar un toque divertido y original al hogar.

Podéis aprovechar para que los peques participen en todo el proceso: elegir el lugar del árbol, decidir juntos los colores principales de la decoración, colocar las luces, repartir las bolas y guirnaldas… Incluso los más pequeños pueden ayudar poniendo adornos en las ramas más bajas o pegando pegatinas en ventanas y puertas.

Algunas ideas que funcionan muy bien:

  • Crear un rincón navideño de la familia con fotos de todos, dibujos de los niños y alguna luz pequeña.
  • Hacer un calendario de Adviento casero con bolsitas de papel, sobres o rollos de cartón numerados, donde cada día haya una pequeña nota con un reto o mensaje cariñoso (no hace falta que siempre haya regalos materiales).
  • Montar un pequeño árbol alternativo con ramas, piñas, luces o materiales reciclados si no tenéis mucho espacio o no queréis árbol grande.

Mientras decoráis, podéis poner villancicos suaves de fondo y aprovechar para hablar de qué es para vosotros la Navidad, qué recuerdos tienen los peques de otros años o qué les hace más ilusión de estas fiestas. Así, además de decorar, estáis creando momentos de conexión emocional que recordarán siempre.

Manualidades y pintar en familia

manualidades navideñas para niños

A la mayoría de los niños les encanta dibujar, pintar y hacer manualidades. ¿Por qué no aprovechar el tiempo de las vacaciones para buscar algún tipo de manualidad en Internet para hacer con niños y nos ponemos manos a la obra? En Youtube hay un montón de canales que se dedican exclusivamente a eso. Además de compartir un momento en familia, las actividades artísticas relajan, fomentan la creatividad y ayudan a tener una buena relación entre padres e hijos. Es un buen comienzo para una Navidad con niños estupenda, ¿no?

Algunas propuestas inspiradas en lo que mejor funciona en muchas familias:

  • Adornos navideños artesanales: estrellas de cartulina, copos de nieve de papel, guirnaldas con dibujos recortados, bolas de Navidad decoradas con purpurina o pegatinas.
  • Tarjetas de felicitación hechas a mano: con cartulinas, gomets, lazos, botones o recortes de revistas. Podéis escribir dentro mensajes personalizados para abuelos, tíos, amigos del cole…
  • Calendario de Adviento creativo: en lugar de chocolates, cada día puede contener una mini actividad (cantar un villancico, dar un abrazo a alguien, escribir algo por lo que estás agradecido…).
  • Piñata de deseos navideños: crear una piñata sencilla con papel maché o una bolsa resistente, rellenarla de papelitos con deseos y pequeños caramelos. Cada niño rompe un poco la piñata y lee en voz alta un deseo.

También podéis organizar una tarde de pintura en familia: elegir un tema (por ejemplo, el paisaje navideño ideal de cada uno) y dejar que los niños creen sus propias obras con témperas, ceras o acuarelas. Lo importante no es el resultado, sino que se sientan libres y acompañados en el proceso.

Salir de ruta turística es genial en Navidades

navidad con niños en la ciudad

Seguramente, como padres y madres queráis enseñar a vuestros hijos lugares de vuestra ciudad o pueblo que a vosotros os encantan. Al recorrer rincones que ellos no conocían quedarán encantados y sorprendidos. Además, la mayoría de niños disfrutan observando las luces navideñas en la calle. Y eso hace que la Navidad con niños sea mucho más especial.

Podéis organizar una especie de “caminata navideña” en familia para ver las luces y decoraciones del barrio o del centro de la ciudad. Si hace frío, se puede llevar un termo con chocolate caliente o una merienda sencilla para hacer una parada en algún banco o plaza.

Algunas ideas para que esa ruta sea todavía más divertida:

  • Preparar un “bingo de luces”: una hoja con dibujitos de cosas que tenéis que encontrar (un reno, una estrella, un árbol gigante, un Papá Noel, un belén…). Cada vez que lo veáis, lo marcáis.
  • Jugar a historias encadenadas de Navidad: mientras camináis, uno empieza una historia con una frase y cada miembro de la familia añade una frase nueva. ¡El resultado suele ser muy divertido!
  • Visitar algún mercadillo navideño cercano, si lo hay, para que los peques vean los puestos de dulces, adornos y artesanía.

¿Qué sitios os gustaría recorrer de vuestra ciudad con vuestros hijos en estas vacaciones? Calles iluminadas, plazas con árboles gigantes, belenes municipales… Cualquier rincón puede convertirse en un escenario mágico si lo vivís con calma y sin prisas.

Aprovechar las Navidades para practicar un deporte inusual

patinaje y deportes en navidad con niños

Seguramente, haya familias que vayan a pasear en bici la mayoría de fines de semana durante todo el año. Os aconsejaría (aunque yo soy increíblemente torpe en ese aspecto) que probarais el patinaje sobre hielo. Los niños se lo pasan genial y se comparten momentos muy divertidos e inolvidables en familia. Además de las risas, el patinaje favorece muchísimo el equilibrio y la coordinación. ¿Habéis patinado sobre hielo con vuestros hijos? Después de todas las caídas, de ir sujetos a la barandilla continuamente y de tener miedo a tocar el hielo de nuevo, las familias quedan encantadas y suelen repetir.

Si en vuestra ciudad no hay pista de hielo, podéis buscar otras actividades físicas poco habituales para ellos:

  • Una caminata por el campo o el bosque para recoger ramas, hojas secas y piñas con las que luego hacer manualidades navideñas.
  • Un picnic invernal en un parque, con mantas, termos y juegos tranquilos para mover el cuerpo sin pasar frío.
  • Si hay nieve, organizar una competición de muñecos o esculturas de nieve, bajadas en trineo o guerras de bolas controladas.

Lo importante es que los niños puedan descargar energía y moverse en estos días en los que las comidas familiares, las pantallas y los horarios cambiantes pueden hacer que les cueste más dormir o estar tranquilos en casa.

Ir al cine o quedarse en casa en el sofá viendo películas

películas navideñas con niños

Está claro que a los niños les encanta compartir momentos con sus padres. Pero si esos momentos son en el cine o en casa tumbados en el sofá con una manta y viendo una película se convierten en los mejores del mundo. No os voy a decir que elijáis películas con temática navideña. Elegid la película familiar que más os apetezca ver y que más ilusión les haga a los niños. ¡Una Navidad con niños y cine no está nada mal!

Podéis convertirlo en una “noche de cine en familia” completa:

  • Preparando entradas de cine caseras dibujadas por los peques.
  • Montando un pequeño puesto de palomitas y bebidas en la cocina.
  • Apagando luces, cerrando cortinas y creando un ambiente acogedor con mantas y cojines.

Otra opción muy divertida es organizar una maratón de películas navideñas para un día de lluvia, con un descanso entre peli y peli para comentar escenas, hablar de los personajes o hacer dibujos inspirados en la historia.

Algo muy sencillo y necesario a la vez: jugar

juegos navideños para hacer con niños

Posiblemente, durante la primera parte del curso escolar vuestros hijos no hayan tenido mucho tiempo de jugar. Por eso, aprovechad una parte del tiempo para hacerlo en familia. A los niños les encanta jugar con sus padres y disfrutan al máximo. Un consejo: si tenéis en casa juegos que fomenten el aprendizaje activo, el pensamiento crítico y la lógica mejor que mejor. De esta forma, se lo estarán pasando en grande y a la vez desarrollando capacidades y habilidades muy útiles para el día a día y para su vuelta al colegio.

Además de los juegos de mesa clásicos, podéis probar juegos navideños caseros muy sencillos de preparar:

  • Carrera del panderetero: los niños deben llevar una pandereta (o similar) en equilibrio sobre la cabeza mientras andan o corren de un punto a otro. Gana quien llegue sin que se le caiga.
  • Villancicos con mímica: como jugar a las películas, pero representando con gestos un villancico para que los demás lo adivinen.
  • Congelados de Navidad: ponéis villancicos y todos bailan; cuando se para la música, hay que quedarse quieto. Quien se mueva, queda eliminado.
  • Los pastorcicos: cada niño es un pastor que debe llevar sus ovejas (globos) hasta un “corral” hecho con cojines sin que toquen el suelo.
  • Historias encadenadas de Navidad: sentados en círculo, uno empieza una historia y cada persona añade una frase. Se fomenta la imaginación y la escucha.

Incluso con materiales muy básicos (cartón, papel, plastilina) se pueden montar juegos como el “Roscón de Reyes sin roscón”, escondiendo una “sorpresa” en bolas de plastilina o papel arrugado para que los peques la encuentren por turnos.

A los niños les encanta cocinar en familia

Algunas veces os he hablado de unos vecinos que van a segundo y quinto de primaria. Pues a sus padres les encanta hacer postres caseros y aprovechan los fines de semana para cocinar juntos con sus hijos. Los he visto en familia y a los niños les encanta cooperar en la cocina y les hace sentir muy orgullosos. Además, le ponen mucha originalidad a los postres. ¿Por qué no aprovecháis las Navidades para hacer entre todos un postre fácil de preparar en el que puedan colaborar vuestros hijos? Si al final lo hacéis no dudéis en contarme qué tal fue la experiencia.

Ideas fáciles y muy agradecidas:

  • Galletas caseras con formas de estrella, árbol o corazón, decoradas con glaseado y toppings de colores. Luego se pueden regalar a abuelos y tíos en bolsitas bonitas.
  • Trufas de chocolate que los peques pueden ayudar a bolear y rebozar en cacao o coco rallado.
  • Brochetas de fruta con forma de arbolito o bastón, usando frutas verdes, rojas y blancas.

Cocinar en familia no solo es divertido, también es una oportunidad para hablar de hábitos saludables, de agradecer los alimentos que tenemos y de practicar la paciencia, la cooperación y la responsabilidad (ayudar a recoger y limpiar la cocina forma parte del juego).

Animación a la lectura: talleres, visita a bibliotecas…

Está claro que hay que fomentar la lectura durante todo el año. Pero en Navidades hay bibliotecas y tiendas de libros que realizan talleres, pequeñas obras de teatro o cuentacuentos para los niños. Es un momento genial para que los más pequeños sientan el placer de leer mediante juegos y actividades lúdicas.

Os recomiendo una dinámica: decid a vuestros hijos que vais a leerles un cuento. Coged un diario que esté completamente vacío y mostrárselo. El cuento lo tienen que contar ellos con los personajes que quieran. Eso sí, con un principio, un desarrollo y un final. Se lo pasarán en grande y estarán desarrollando a tope la imaginación y la creatividad.

Otras propuestas relacionadas con la lectura y la expresión:

  • Escribir cartas a los Reyes Magos o Papá Noel, animándoles a incluir no solo regalos materiales, sino deseos para la familia, agradecimientos o metas personales.
  • Crear entre todos un cuento navideño familiar ilustrado, donde aparezcan personajes inspirados en los miembros de la familia.
  • Hacer un teatro de marionetas navideño usando calcetines, cucharas de madera o muñecos pequeños para representar una historia inventada.

Espectáculos infantiles: llenos de sorpresas y de emoción

Navidad es época de musicales y obras de teatro infantiles. El año pasado tuve la oportunidad de ir a uno en Madrid con los vecinos que os hablaba anteriormente y se quedaron maravillados. Todo les llamaba la atención. Se emocionaron, se ilusionaron y se sorprendieron. Si en vuestra ciudad o cerca de ella hay alguno y tenéis la oportunidad de ir no lo dudéis ni un segundo. No os arrepentiréis ni por un momento de vuestras navidades con niños.

Además del teatro, suele haber conciertos de villancicos, cuentacuentos, espectáculos de luces, magia y circo adaptados a familias. Son ocasiones estupendas para que los peques aprendan a disfrutar de la cultura en vivo, a respetar los tiempos de los demás y a vivir la Navidad más allá de los regalos.

Antes de elegir actividad, es recomendable tener en cuenta la edad de los niños, su capacidad de atención y el horario (a veces los espectáculos nocturnos se les hacen demasiado largos). También es buena idea revisar si existen descuentos familiares o para menores.

Favorecer la cultura a través de los museos

Cada vez hay más familias que llevan a sus hijos pequeños a los museos en Navidades. Aprovechan para favorecer la cultura general en los niños. Además, son muchos museos los que ofrecen actividades y recorridos infantiles. De esta manera, los más pequeños estarán encantados e interesados en aprender cosas nuevas.

Podéis buscar museos que incluyan talleres creativos, visitas teatralizadas o juegos de pistas pensados para público infantil. Así, la experiencia deja de ser algo “serio” y se convierte en una aventura donde los niños participan y hacen preguntas.

Después de la actividad, os recomiendo que habléis con vuestros hijos para saber su opinión de la visita (qué es lo que les ha gustado más, lo que menos, lo que les ha llamado la atención, si les ha sorprendido algo…). Así, estaréis fomentando su pensamiento crítico, su capacidad de análisis y de debate.

Si el presupuesto es ajustado, muchos museos tienen días u horarios gratuitos o con entradas reducidas para menores. Conviene informarse antes para poder organizar la salida sin sorpresas.

Pequeñas tradiciones navideñas que unen mucho

Además de todas las actividades anteriores, hay pequeños gestos y tradiciones que dan muchísimo sentido afectivo a estas fechas y que los peques recordarán toda su vida. No es necesario hacer grandes gastos; lo que más valoran es la presencia real de los adultos.

Algunas ideas sencillas que podéis incorporar:

  • Escribir tarjetas de felicitación a mano para familiares y amigos, usando materiales que tengáis en casa.
  • Organizar un amigo invisible familiar con detalles simbólicos, cartas o manualidades en lugar de grandes regalos.
  • Ver juntos la cabalgata de Reyes (si en vuestra zona existe) o seguirla por televisión, comentando con los peques qué sienten y qué esperan de esa noche.
  • Hacer una llamada o videollamada a familiares lejanos para cantar juntos un villancico o compartir deseos para el nuevo año.
  • Reservar un rato para que los niños escuchen las historias de vida de los abuelos, cómo celebraban ellos la Navidad cuando eran pequeños, qué juegos tenían, qué comidas preparaban…

También podéis dedicar un día a gestos solidarios en familia: seleccionar juguetes en buen estado para donar, colaborar en recogidas de alimentos, preparar galletas para regalar a alguna vecina mayor que viva sola… De esta forma, los niños van interiorizando que la Navidad también es compartir y cuidar de los demás.

Entonces qué, ¿estáis preparados para una fantástica Navidad con niños? Con un poco de planificación, muchas ganas de jugar y más presencia que regalos, estas fiestas pueden convertirse en uno de los recuerdos más bonitos de vuestra infancia en familia.


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