El niño no pasa de curso: estrategias para levantar los ánimos

El final de curso no es fácil para todos los alumnos y familias. Para algunos supone enfrentarse a la compleja situación de la repetición. Los motivos para llegar a ello pueden ser variados: falta de rutina de estudio durante el curso, dificultades de aprendizaje, problemas personales y/o familiares, etc. Sin embargo, el resultado tras la entrega de notas final suele ser similar. Llantos, tristeza, desconsuelo, incomprensión y la temida desmotivación, aparecen en ocasiones para quedarse.

Los padres tenemos un papel clave en el enfrentamiento que nuestros hijos puedan hacer de esa situación. Reconducir lo ocurrido es una prioridad para evitar que el nuevo curso suponga un punto y seguido en la vida escolar del niño/a.

¿Qué estrategias podemos poner en marcha para aumentar la motivación y reducir el malestar en nuestros hijos ante una repetición?

  1. Hablar con naturalidad de su repetición y solventar las dudas que le puedan aparecer. Repetir no debe tener ninguna connotación negativa desde casa. Debemos ayudarle a ver la nueva oportunidad que se presenta ante él, motivándole y nunca reprimiéndole por lo ocurrido. No significa premiarlo, si el motivo ha sido dejadez ante el estudio, pero no etiquetarlo desde la familia. A estas alturas de curso quedarnos en el error no tiene ningún sentido.
  2. Ponerle solución a sus dificultades escolares desde el inicio del próximo curso. Muchas repeticiones tienen su origen en dificultades en el estudio. Si no hay cambios los resultados serán idénticos al curso anterior. Detectar posibles dificultades (mala comprensión lectora, problemas en la planificación y organización, etc.) y ayudarles a solucionarlas les motivará a empezar el curso con ganas. Hay que dotarles de herramientas que les permitan corregir errores de cursos anteriores.
  3. Favorecer un horario de estudio que contemple las horas suficientes para sus necesidades escolares. Los alumnos deben de disponer de tiempo para el estudio. Realmente el grueso del tiempo después de la escuela ha de dedicarse a planificar el estudio. De esta forma podrán ir acorde a las necesidades que se le puedan ir presentando en el curso. Las actividades extraescolares son necesarias para favorecer otros aspectos de nuestros hijos, pero no deben ocupar todas sus tardes. Esto es aún más relevante ante el caso de repeticiones, donde existe una dificultad específica que les exigirá más tiempo de estudio.

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