¿El niño tiene otitis externa? No te pierdas estos consejos

Otitis-nadador2

Entra y sale de la piscina de casa de los abuelos, y vuelve a entrar y vuelve a salir… y por si fuera poco, siempre que sus padres pueden la llevan a la playa; además, que no falten las 2 visitas anuales al parque acuático. ¡Un momento! pero cuando aún están por suceder la mitad de esas aventuras mojadas, empieza a doler mucho uno de los oídos, ¡alerta! ¿otitis? ¿pero no estaba esta infección relacionada con el invierno, los catarros y las gripes?

Pues no, porque cuando vayas al pediatra o al servicio de urgencias médicas, te dirán que es ‘otitis del nadador’ u otitis externa; y consiste en una infección del conducto auditivo externo (lleva los sonidos al tímpano). El agua no es la única causa, pero es la principal. Se produce porque la humedad y los restos de agua se convierten en un hábitat perfecto para hongos o bacterias.

La infección cursará casi seguro con dolor, aunque no suele provocar fiebre ni es contagiosa; muchas veces avisa mediante picor y cuando ya se ha desarrollado duele al tocar o rascarse la oreja, a veces también al masticar, e incluso sin hacer nada especial. Si el niño te dice que tiene los oídos tapados de forma permanente mantente alerta, porque es otra señal. Además del dolor, los síntomas más comunes son la hinchazón del oído externo que aparece rojizo, es posible que los ganglios que rodeen la zona también se hinchen. En los casos más graves sale del oído una secreción en forma de pus amarillenta.

Otitis-nadador3

¿Llevo al niño al médico?

Pues sí, y dependiendo del dolor lo puedes considerar como una urgencia o no; desde luego es conveniente que exploren a tu hija o a tu hijo, y que le administren el tratamiento correspondiente. Generalmente consiste en analgésico antiinflamatorio para el color y antibiótico (en gotas para el oído o jarabe) para curar la infección bacteriana. Es muy importante que se sigan las instrucciones, y que se administre el tratamiento según la duración pautada por el profesional de la salud, ya que para mater a las bacterias, el medicamento necesita su tiempo.

También te dirán que mientras persista la infección el peque no se puede bañar mojándose la cabeza, ¿qué? ¿quién es capaz de conseguir eso?; te digo que es importante que lo intentes, porque de lo contrario podría persistir y de un período de 10 días fastidiados y muy limitados en baños, podríais pasar a tener el verano comprometido.

otitis-nadador

¿Se puede prevenir la otitis externa?

Hay niños que por mucho que se bañen no desarrollarán otitis, otros sí, como he comentado tener las orejas a remojo casi todo el día es un factor de riesgo; en general es un buen hábito que se acostumbren a secar bien la zona con la toalla, o que vacíen de agua el conducto con movimientos de la cabeza ladeados (esto para más grandes que pueden acordarse solos). Los tapones también sirven, para quien sea capaces de llevarlos, ya que hay niños a los que les resultan molestos.

Si sabes que tu peque tiende a contraer otitis del nadador, quizás el médico te ha hablado de unas gotas que venden en las formacias (a base de ácido acético diluido) y se ponen después del baño, ¡están contraindicadas en casos de perforación de tímpano!

Y ten cuidado porque las pequeñas lesiones no intencionadas que pueden hacerse con un lápiz u objetos pequeños, también suelen ser causa de otitis externa.

Esta afección parece estar infravalorada porque hay quien la asocia al baño en ríos o estanques, o sea: lugares con agua que no corre y más sucia. Pero es precisamente el cloro de la piscina el que puede contribuir a que el agua entre en el oído, y lo que da problemas de verdad es la proliferación de bacterias en el interior, por existir demasiada humedad.

Por último recomiendo mucha paciencia cuando te enfrentas a otitis de repetición, porque son frecuentes; a veces todo se complica por el hecho de que los peques necesitan refrescarse con estas altas temperaturas.


Categorías

Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *