¿Están tus hijos preparados para cazar a los Pokémon? Guía completa para familias

  • Pokémon GO es un juego de realidad aumentada basado en la geolocalización que puede ofrecer actividad física, exploración y socialización si se usa con acompañamiento adulto.
  • Es esencial respetar las clasificaciones por edad, fijar horarios y límites claros, y supervisar el uso de datos, batería y compras integradas en la aplicación.
  • La seguridad pasa por jugar en grupo o con adultos, evitar distracciones en la calle, no invadir propiedades privadas y no aceptar ayuda de desconocidos.
  • El papel de madres y padres es implicarse, jugar con sus hijos, marcar límites firmes pero afectuosos y aprovechar el juego como herramienta educativa y de diálogo.

Niños jugando a Pokémon Go en familia

El fenómeno Pokémon GO me ha hecho reflexionar, no solo acerca del uso que de los video juegos hacen nuestras hijas e hijos (y nosotros mismos) sino sobre la propia dinámica de este juego que en su lanzamiento consiguió superar en búsquedas a la industria del porno en Estados Unidos. Hace ya tiempo, medios como el diario Libertad Digital nos contaban que había sido instalado en más del 5 por ciento de los dispositivos Android; hoy en día, la app ha acumulado cientos de millones de descargas y sigue actualizándose con nuevas funciones, eventos y criaturas.

¿Tan atractivo es para sus usuarios o es que llevamos las cosas demasiado lejos? No soy quien para resolver la controversia, pero si partimos de la premisa según la cual para educar a los niños en la era digital debemos darles ejemplo, ¿qué clase de modelo les estamos dando cuándo ya se leen en redes sociales episodios de personas adultas —incluso de más de 40 años— que se paran en medio de una calle aplicándose en la tarea de ‘cazar’ pokémons? Para quien no lo sepa (serías un ‘bicho raro’, aviso) el objetivo del juego es capturar y entrenar a estos ¿seres/bichos/personajes? Peeeeeeeero…

La versión actual viene apoyada por el desarrollo de la tecnología y unas funcionalidades muy avanzadas para dispositivos móviles. Pokémon ya no es solo virtual pues la realidad aumentada integra los pokémon en nuestro entorno físico situando a Giratina, Pikachu, Magnemite y todos los demás en calles y carreteras, así que no es un entretenimiento pasivo pues obliga a salir de casa y caminar. Ahora bien, yo no acabo de ver que sirva para combatir el sedentarismo a largo plazo, porque una vez pase la ‘fiebre’ nuestros hábitos de salud volverán a ser los que eran si no hay un trabajo de fondo en la familia para promover el movimiento cotidiano. No hace falta que detalle más el ‘cómo se juega’, porque prefiero centrarme en otros aspectos.

Videojuegos Pokémon y niños

¿Qué es exactamente Pokémon GO y cómo funciona?

Juego Pokémon Go en el móvil

Pokémon GO forma parte de la gran franquicia Pokémon, que incluye series de televisión, cartas coleccionables, juguetes y multitud de videojuegos desde los años noventa. En este caso se trata de un juego de realidad aumentada basado en la ubicación que utiliza el GPS del dispositivo móvil para mezclar el mundo real con el universo Pokémon.

A medida que te mueves, aparecen diferentes tipos de pokémon según la zona, la hora del día o eventos especiales del juego. La idea principal es que el jugador recorra su ciudad o su entorno para atrapar pokémon, conseguir objetos en las Poképaradas, subir de nivel como entrenador y combatir en gimnasios o incursiones.

Para los niños que ya conocían la serie o las cartas, el juego supone ver a sus personajes favoritos “aparecer” en el parque o en la plaza. Para muchos adultos, especialmente quienes jugaron a los juegos clásicos de consola, Pokémon GO despierta una fuerte sensación de nostalgia. Y para las familias, puede ser una oportunidad de compartir una afición intergeneracional si se gestiona con cabeza.

El juego se descarga de forma gratuita y se puede jugar sin pagar, aunque existen compras integradas (microcompras) que permiten adquirir monedas del juego para comprar objetos, mejoras o pases especiales. Este modelo freemium es uno de los puntos que conviene supervisar cuando juegan los más pequeños.

Otro aspecto que lo hace atractivo es que integra elementos sociales: hay eventos, incursiones cooperativas y la posibilidad de jugar en grupo con amigos o con la familia. Esta faceta social puede ser muy positiva si se acompaña adecuadamente, porque invita a quedar, caminar, hablar y cooperar, en lugar de jugar de forma totalmente aislada en casa.

Niños y videojuegos: consejos para padres

Familia usando tecnología de forma responsable

Como siempre se dice al hablar de videojuegos, es muy importante intentar respetar la clasificación PEGI por edades (en Europa para mayores de 3, 7, 12, 16 y 18 años). En el caso de Pokémon GO hay pocos problemas porque es para niños de más de 7 años, y entiendo que es adecuado por las características del juego (no imagino a pequeñines recorriendo los parques en busca de personajillos sin supervisión, aunque a su lado puedan participar como acompañantes). Además, en las tiendas de aplicaciones suele aparecer con clasificación de 9+ o similar, ya que implica salir a la calle con algo de autonomía.

Conviene tener en cuenta que estas edades son orientativas y que la madurez de cada niño y la seguridad del entorno son factores clave. Un niño que todavía no sabe cruzar bien la calle o que se asusta fácilmente no está preparado para salir solo “a cazar pokémon”, aunque cumpla la edad recomendada. Ahí entra tu criterio como madre o padre.

Además, hay otras cosas que debes saber:

  • Comparte los juegos con tus hijos; en general, implícate en sus actividades digitales y online. Jugar juntos a Pokémon GO, acompañarlos en sus primeras salidas o preguntarles qué criaturas han capturado es una forma eficaz de mantener la comunicación abierta y detectar posibles problemas a tiempo.
  • Establece normas claras en cuanto a horarios y contenidos. Respeta tú también los horarios (no te pongas a chatear a la hora de comer). Insiste a los peques en la importancia de que se centren en cada cosa que hacen. De este modo aprenderán que el juego es una actividad más, no el centro de su vida.
  • El uso de los dispositivos móviles no es un premio ni una herramienta para que los niños “estén quietecitos”. Si se utilizan sin límites o como solución rápida para calmar rabietas, pueden terminar asociando el dispositivo a la regulación de sus emociones, lo que a la larga dificulta que aprendan a autorregularse.
  • Según el siguiente cuadro, extraído de la Oficina para la Seguridad del Internauta, y que también utilizamos en esta entrada, entre los 6 y los 9 años las niñas y los niños dan sus primeros pasos en Internet, y la supervisión aún debería ser estrecha, mientras se amplían los usos y buenas prácticas. Esta idea también se aplica a Pokémon GO: en edades tempranas, lo ideal es jugar siempre acompañados de un adulto.

Ten en cuenta que el mal uso de las TIC puede desembocar en problemas como la adicción al juego, la impulsividad o conductas disociadas, y otros que tienen que ver con los contactos inapropiados (sexting, grooming, etc.) o con los contenidos (páginas Ana y Mía). La prevención es nuestra mejor arma, pero para utilizarla es necesario dedicar tiempo a los hijos, conversar sin prisas y mostrar interés real por lo que hacen en Internet y en sus juegos.

No olvides que aunque hablamos de videojuegos, muchos permiten interacción online con otros usuarios. En el caso de Pokémon GO, no hay un chat abierto como el de una red social, pero sí existen elementos colaborativos (incursiones, gimnasios, intercambio de pokémon) que pueden favorecer encuentros con desconocidos en espacios físicos. Esto puede ser positivo si se hace en familia o con amigos conocidos, pero también requiere ciertas pautas de seguridad.

Juego de Pokémon Go al aire libre

Ventajas educativas y sociales de jugar a Pokémon GO en familia

Más allá del entretenimiento, Pokémon GO puede aportar algunos beneficios interesantes si se utiliza con equilibrio y supervisión:

  • Fomenta la actividad física ligera: para encontrar pokémon, visitar Poképaradas o hacer chocar huevos, hay que caminar. No sustituye a un deporte estructurado, pero sí anima a salir de casa y recorrer el barrio o el parque.
  • Estimula la exploración del entorno: muchas Poképaradas están situadas en lugares emblemáticos, esculturas, plazas o edificios singulares. Es una excusa perfecta para descubrir en familia rincones de vuestra ciudad que quizá ni conocíais.
  • Refuerza habilidades sociales: las incursiones o los gimnasios invitan a colaborar con otras personas. Jugar con amigos del colegio o con primos ayuda a trabajar la cooperación, la comunicación y el respeto a turnos.
  • Desarrolla la gestión de recursos: en el juego hay que aprender a administrar pokéballs, pociones, monedas, tiempo de juego o movimientos de los pokémon. Esta gestión básica ayuda a introducir de manera lúdica conceptos como planificación, paciencia y priorización.
  • Permite conectar generaciones: muchos adultos que fueron fans de los primeros juegos o de la serie pueden compartir ahora esa afición con sus hijos. Este vínculo emocional alrededor del juego puede convertirse en un espacio de diálogo y confianza.

Eso sí, todas estas ventajas solo se materializan si los adultos mantienen una actitud activa y acompañante, marcando límites razonables y estando disponibles para hablar de lo que ocurre en el juego y fuera de él.

¿Preparados para atrapar a los Pokémon? Hazlo con seguridad

Seguridad al jugar Pokémon Go

Pokémon GO aterrizó en el planeta Tierra como un auténtico fenómeno, y todavía hoy se habla de “fiebre Pokémon” cada vez que se lanza un gran evento o una nueva generación de criaturas. Existen decenas de publicaciones analizando las situaciones curiosas (cuando no absurdas) que se generan, y el tiempo nos ha permitido observar también algunos riesgos asociados a su uso intensivo.

Creo que sigue siendo pronto para saber a dónde nos llevarán estos pequeños personajes a largo plazo, pero no lo es para hablar de prudencia y seguridad. Entender bien cómo funciona el juego y qué tipo de comportamientos puede generar nos permite anticiparnos y acompañar mejor a nuestros hijos.

Para empezar, es importante interiorizar que aunque Shaymin, Piplup, Dialga y sus compañeros (al final voy a aprenderme todos los nombres  ) no son más que píxeles, nuestro entorno es de lo más real. Y aunque la realidad aumentada nos puede hacer pasar momentos divertidos, es conveniente distinguir bien los ámbitos que se entrelazan para no confundirnos o inducir confusión en nuestros niños, hasta el punto de olvidar que el tráfico es peligroso si no se va con cuidado.

Sí, sé que parezco exagerada, pero siempre he preferido controlar la seguridad antes de divertirme. La experiencia de otros países ha demostrado que jugar distraído puede ocasionar caídas, choques con mobiliario urbano e incluso accidentes de tráfico si se combina con la conducción de bicicletas, patinetes o coches. Por eso es tan importante que desde el principio asocies el juego con unas normas claras de seguridad.

He encontrado recomendaciones variadas; para empezar hay una que me parece importante respetar: los fallos en la ubicación de los Pokémon suelen ser resueltos, pero en ocasiones aparecen pokémon o gimnasios en propiedades privadas. Aquí manda el sentido común, por muchas ganas que tenga el jugador de completar la colección… total, sólo se trata de un juego y nunca compensa invadir un espacio donde no se tiene permiso de entrada.

Recomendaciones para jugar

La Policía Nacional aconseja realizar la descarga desde tiendas digitales oficiales, y además comprobar que se trata de la versión original (de Nintendo). La OCU advierte de que otras versiones no oficiales podrían dañar el dispositivo o contener malware.

Por otra parte la organización de consumidores nos recuerda que la aplicación consume muchos datos de Internet: si no tienes contratada una tarifa plana podrías llevarte un disgusto cuando llegue la factura. Además, existe la posibilidad de contratar servicios in app, por lo que conviene configurar bien las opciones para controlar que tus hijos no gasten dinero sin tu permiso. Puedes proteger las compras con contraseña o huella y acordar con ellos si habrá algún presupuesto puntual para el juego.

Y no menos importante es mimar la batería: los pokémon se la comen literalmente porque el juego mantiene la pantalla encendida, usa GPS y datos móviles. Eso significa que tendrás que recargar más a menudo o llevar una batería externa si vais a pasar mucho tiempo fuera.

Algunas ideas prácticas para las familias:

  • Activar el ahorro de batería dentro de la app, que atenúa la pantalla cuando el móvil está boca abajo.
  • Establecer un tope de datos mensual para el juego, explicando a los niños por qué es importante cuidar ese recurso.
  • Decidir de antemano en qué horarios se puede jugar (por ejemplo, los fines de semana por la mañana para aprovechar la luz del día).
  • Animar a que el niño use la vibración del móvil para detectar pokémon cercanos, de modo que no tenga que ir con la vista fija en la pantalla.

Recomendaciones de seguridad

Para todos: no olvides levantar la mirada de la pantalla para no tropezar o cruzar un semáforo en rojo, no intentes cazar pokémon mientras pedaleas sobre tu bici, patinete o conduces. ¿A quién le gustaría llevarse un hueso roto solo para conseguir a Pikachu y subir las fotos a las redes sociales? (la pregunta se responde en frío). Recuérdales a tus hijos que el juego puede esperar, pero su integridad física no.

Dado que para estar localizado como entrenador de Pokémon tienes que activar el GPS, debes saber que en ocasiones los delincuentes utilizan la geolocalización para saber dónde estás, incluso para deducir que no estás en tu casa. No es un riesgo exclusivo de Pokémon GO, sino de muchas apps que usan la ubicación. Por eso es importante revisar los ajustes de privacidad del dispositivo y no compartir capturas de pantalla con la dirección exacta u otros datos sensibles.

En cuanto a los encuentros con otras personas, conviene explicar a los menores que, aunque el juego no incluye un chat general, en una Poképarada o un gimnasio pueden coincidir con desconocidos. Cualquier persona con ganas de hacer daño a un niño sabrá con mucha facilidad que allí habrá menores buscando Pokémon. El riesgo se minimiza si les acompañas, o si son más grandes pero van en grupo y en zonas conocidas.

Para madres y padres: como nos sugiere la Policía, muchos de nuestros hijos serán estupendos entrenadores de Pokémon; pero antes necesitan tu ayuda supervisando el juego y mostrando seguridad en la utilización de videojuegos. Es tu papel enseñarles a:

  • No aceptar ayuda de desconocidos para ir a “cazar pokémon más raros” en zonas apartadas.
  • Jugar siempre acompañados cuando se trata de salir a la calle: con un adulto o con un grupo de amigos de confianza.
  • Respetar los límites que marques de distancia, barrios, parques o zonas a las que no deben ir.
  • Escuchar sus sensaciones: si algo les incomoda o les parece raro, deben contártelo sin miedo a que les prohíbas el juego de forma tajante.

Si notas que tu hijo pierde el control cuando se le pone un límite al juego, se enfada de forma desproporcionada o solo piensa en Pokémon GO, puede ser útil consultar con un profesional de la psicología infantil. Los niños no tienen totalmente desarrollada la parte del cerebro que regula los impulsos y aprenden a autorregularse gracias a los límites coherentes de los adultos. Acompañar su frustración sin ceder siempre, y ser firmes pero cariñosos, es clave para que el juego no acabe dominando su rutina.

Imágenes — ** RCB *, edowoo, Sadie Hernandez.

No esperes a que se te vaya de las manos el fenómeno Pokémon, puede ser muy divertido para toda la familia si se establecen límites de tiempo, zonas seguras, normas de privacidad y se mantiene una actitud de acompañamiento. No te voy a contar que debes racionalizar el uso de ocio digital y equilibrarlo con otras actividades como excursiones, piscina, paseos, permitir el juego libre en la calle de tus hijos, etc., porque seguramente ya lo sabes. Pero sí es buen momento para revisar cómo estás usando tú la tecnología, qué ejemplo das y de qué forma puedes transformar Pokémon GO en una oportunidad para acercarte más a tus hijos y enseñarles un uso responsable de las pantallas.