Niños con apetito

Niños con apetito

Hay mamás que se desviven y preocupan para que su hijo esté bien alimentado. Esto se convierte en una gran pesadilla cuando el niño es poco comedor, pero también está el lado contrario, los niños que son demasiado hambrientos, a los cuales, también hay que vigilar su alimentación.

Ocurre el hecho de que hacia el primer año de edad, el apetito del niño, disminuye, pues el crecimiento que llevaba hasta esa etapa, se ve frenado. El desarrollo, se vuelve más lento, por lo tanto, ya no necesita tanta alimentación, además, a ello, se le añade las ganas de explorar, conocer, jugar… que también forman parte de su crecimiento. En este período, es habitual que los niños adelgacen, pues su sistema inmunológico, ya se ha desarrollado favorablemente y no necesitan de energía extra para sus defensas.

Sin embargo, siempre están las excepciones, ya que hay niños que no pierden el apetito, incluso se les incrementa. Esto crea desconcierto en los padres, llegando a pensar que su hijo puede convertirse en obeso.

Esto tiene su explicación, la cual, es que el organismo necesita calorías extras por el motivo de alguna  demanda  que necesita afrontar. Otro hecho que puede ocurrir, es que parece que come demasiado y sin embargo no es así, ya que hay que tener en cuenta el peso y la talla, si estos están relacionados, no debemos preocuparnos en su desarrollo. Si ocurre lo contrario y no está compensado, es el momento de ir al pediatra. El hecho de comer o no comer, varía según el desarrollo del niño.

Fuente – Madres hoy


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