Niños hemofílicos

La hemofilia, es el problema que aparece cuando la sangre no coagula. Esto es debido a la falta de proteína en el plasma.

Por supuesto, este problema, al ser hereditario, se da igualmente en los niños, pero no supone ningún problema, pues con tratamiento y cuidados, se puede llevar una vida perfectamente normal.

Esta enfermedad, no tiene cura aparente, por lo tanto, cuando aparece en un bebé, se ha de reaccionar a tiempo y llevar un diagnóstico rápido. Con los bebés, hay que llevar especial cuidado.

Sus síntomas son los siguientes:

-inflamación de encías, hemorragias constantes y moratones cuando están en período de dentición

-chichones frecuentes, sobre todo, cuando comienzan a andar y gatear (esto en frecuente en casi todos los niños, pero en los niños hemofílicos es mucho más notable)

-inflamación en músculos y tejidos, que pueden ser debidos a derrames internos

Cuando un bebé se encuentra en las etapas dichas, los cuidados en casa, deben ser altamente precavidos. Raspones, golpes… son frecuentes en niños de esta edad, pues el niño, necesita curiosear y explorar el hogar, por ello, se ha de tener especial precaución y seguridad. Cualquier centro o sociedad de hemofilia, te puede aconsejar para ello.

Algunas recomendaciones cuando un niño es hemofílico son las siguientes:

-no se deben aplicar inyecciones intramusculares. Si esto es necesario como en el caso de las vacunas, se deberá aplicar un auto coagulante antes de proceder a la inyección

-los medicamentos, se deben administrar por vía intravenosa

-las aspirinas deben estar prohibidas, pues este fármaco, es anticoagulante

-actividades y deportes bruscos no han de ser practicados (fútbol, artes marciales…). Hay otros deportes más opcionales como la natación (es el más ideal), juegos de mesa…

-avisar en sus actividades de su enfermedad, sobre todo, en la escuela


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