Niños madrugadores

Cuando un niño se despierta temprano, no es ningún problema, el problema, lo tienen los padres, los cuales, han de despertarse igualmente para atenderlo, esto verdaderamente… ¡es un fastidio!

Para solucionar este problema, hay que acostumbrarlos a que vuelvan a la cama, ya no para dormir, sino para que aprendan a estar tranquilos hasta que sea hora de levantarse. También hay que hacerle entender que se necesitan unas horas determinadas de sueño y hay que cumplirlas aunque sea descansando (las horas de sueño de un niño, han de ser sobre 10 aproximadamente).

Si el niño duerme menos de esas horas y se levanta irritado, no se encuentra bien, el problema no es que sea madrugador, es que tiene algún problema que hay que solucionar, sin embargo, si se ha despertado tranquilamente, sin ningún problema, es porque simplemente es madrugador.

Cuando se despierta y no puede conciliar el sueño, aunque se le mande a la cama, no va a saber hacerlo, es entonces cuando se le ha de acompañar y explicarle como lo debe hacer. Se le puede contar una historia, ponerle música tranquila, ayudarle a cerrar los ojos… pero siempre dejarlo solo unos minutos, ya que si no siempre le pedirá su compañía para dormir.

Los niños que duermen poco y no les ocurre ningún problema, es porque son capaces de reponer sus fuerzas en menos tiempo que otros. Si esto es así, no podrán volverse a dormir, la solución para ello, es enseñarles a que no hace falta levantarse, hay que aprender a distraerse en su cama.


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