Niños con síndrome metabólico: consejos de alimentación.

Algo de lo que todos somos conscientes es de lo que ha cambiado nuestra alimentación y estilo de vida en las últimas décadas. Nuestros hijos también han sufrido esos cambios, tanto que han empezado a surgir problemas de salud propios de adultos en niños pequeños.

La obesidad infantil ha alcanzado cifras cada vez mas alarmantes. Cada día los expertos y las autoridades son mas conscientes del gran problema de salud pública que supone a nivel de los países desarrollados. Tanto, que se ha llegado a considerar la obesidad como la epidemia del siglo XXI.

Y aunque hace unos años era impensable que un niño o adolescente estuviese en riesgo de sufrir un síndrome metabólico actualmente es un problema de salud ciertamente preocupante.

¿En que consiste el síndrome metabólico?

Se define como síndrome metabólico en adultos a la suma de factores de riesgo como son:

La obesidad abdominal, con una cifra de perímetro abdominal mayor de lo que corresponde, según el sexo y la edad.

La elevación de las cifras de colesterol en sangre, la intolerancia a la glucosa y la hipertensión.

Se considera que si una persona tiene tres o mas de estos factores de riesgo la probabilidad de que desarrolle enfermedades cardiovasculares y/o diabetes tipo 2 aumentan considerablemente.

Actualmente esta definición, que es la que se maneja tradicionalmente para los adultos, también se considera válida para adolescentes de 16 años en adelante.

En niños menores de esta edad la definición es mas compleja y se tienen en cuenta mas parámetros. Aunque el índice de masa corporal y la medida del perímetro abdominal se consideran valores definitivos para sospechar un síndrome metabólico, también es necesario conocer otros factores.

Hay autores que no consideran adecuado diagnosticar síndrome metabólico en niños menores de 10 años.

 

Consecuencias del síndrome metabólico

Si una persona padece este síndrome se considera que multiplica por dos el riesgo de sufrir alguna enfermedad que afecte a las arterias o al corazón, y multiplica por cinco el riesgo de sufrir diabetes.

También, sufrir un síndrome metabólico puede aumentar el riesgo de padecer hígado graso, asma, piedras en la vesícula biliar e incluso, ovarios poliquísticos.

Como prevenirlo y tratarlo

Es importante que tengamos en cuenta que la prevención del síndrome metabólico debemos iniciarla desde la infancia.

Tanto la prevención como el tratamiento se basan en cambiar los hábitos alimenticios y de estilo de vida:

  • Seguir una dieta variada, equilibrada y sana. Para ello la dieta mediterránea se ha convertido en un referente. Evitar los alimentos precocinados, bollería industrial, chucherías, tomar mas frutas, verduras, aceite de oliva virgen extra, pescado…
  • Practicar ejercicio físico. Es fundamental inculcar a los niños y adolescentes la importancia de evitar el sedentarismo. Realizar una hora de actividad física al día es fundamental para ellos. Deja que elija el deporte o actividad que de verdad le guste y será mucho mas fácil que mantenga el hábito de realizar actividad física en el futuro. Ten en cuenta que se trata de una actividad para que nuestros hijos disfruten, no es necesario exigirles que sean los mejores, no fomentes la competitividad excesiva, a largo plazo supone mas que un placer, un motivo de tensión y ansiedad que finalmente, puede ser totalmente contraproducente y motivar el abandono de la actividad.
  • Evitar hábitos tóxicos como el alcohol o el tabaco. Concienciar de los riesgos de iniciarse en uno de estos hábitos debe ser parte de nuestra labor de educación en casa.
  • Procurar tener una vida tranquila, evitando en lo posible el estrés y de la ansiedad. Enseñar a nuestros hijos a gestionar los nervios y ansiedad que supone afrontar exámenes o cualquier otro cambio en su vida y no compensar esos momentos de ansiedad con chuches o comida.

Hay que tener en cuenta que los expertos consideran que reduciendo entre un 10% y un 15% el exceso de peso se consigue reducir en la misma proporción los niveles de glucosa y de tensión arterial. Y por tanto reducir todas las posibles consecuencias del síndrome metabólico.


2 comentarios

  1.   farmaciaonline.es dijo

    Informarse es prevenir. Muchas gracias por compartir con nosotros.

    1.    Macarena dijo

      Gracias a vosotros por comentar 🙂

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