¿No es esta campaña de la SPRS una forma de confundir a las madres que amamantan?

Tu hijo es lo que tu comes

Me gustaría volver al libro “Mamá come sano” de Julio Basulto, que habíamos presentado en el blog: en la introducción al capítulo 7, encontramos una frase del pediatra Carlos González que dice así, “no debemos convertir la alimentación en un nuevo obstáculo para la lactancia”. Y en las consideraciones preliminares, el autor asegura que “si sigues una dieta insana, aunque sea una infame dieta de moda, puedes dar el pecho con éxito”.

El libro tiene dos cosas muy buenas (y decenas de aportaciones basadas en estudios o evidencias): la primera es que está redactado con muchísima naturalidad, lo cual permite una lectura comprensiva, y también serena; la segunda es que diferencia a la perfección el período del embarazo de la lactancia, en cuanto el primero es mucho más sensible, e implica mayor vulnerabilidad del bebé. Y todo esto que te cuento viene a colación de la polémica campaña de la SPRS (una sociedad pediátrica brasileña), llamada “seu filio é o que você come”.

La organización mencionada recuerda que los 1000 primeros días en la vida de los niños, son los más importantes para el crecimiento y el desarrollo. Se refieren al embarazo y los dos primeros años de vida: aseguran que es cuando la madre / los padres tienen posibilidad de intervenir en los estilos de vida de sus hijos

Repito: no es lo mismo el embarazo que la lactancia

Ni la transmisión de sustancias a través de la leche materna, es la misma que mediante la placenta, por lo que el mensaje de la campaña brasileña es sesgado, y puede resultar confuso. Leemos (también en “Mamá come sano”) que muchas veces se abandona la lactancia por pensar que la leche no es de calidad / no alimenta.

Imagina por un momento que esos pechos maquillados como si fueran hamburguesas, donuts recubiertos o refresco, disuadirán de amamantar a la madres que tomaran “comida basura”, ocasional o habitualmente. Estaríamos entonces ante un error de peso, que además en la parte del mensaje que va dirigida a la lactancia, tiene poco fundamento.

¿Tu hijo es lo que tu comes en el período de lactancia?

¿Entonces no hay riesgos para la lactancia en lo que ingerimos?, pues sí y no, porque muchas veces ni siquiera están bien definidos. Por ejemplo habréis leído sobre el café durante la lactancia, los medicamentos, el mercurio del pescado, el alcohol… tienes razón si piensas que debes ser cuidadosa con lo que comes, pero insisto en que no necesariamente por que la cantidad excretada a través de la leche sea significativa. Si te interesa, en breve hablaremos más en detalle sobre ello

Como puedes suponer, estas imágenes han impactado, y también han generado controversia, hasta el punto que la SPRS, emitió posteriormente un comunicado justificando el diseño de la campaña en la necesidad de que aumenten las tasas de lactancia materna y reducir la obesidad infantil. Sin embargo personalmente dudo que ese sea el camino.

Como conclusión, debo aclarar que ¡por supuesto! es mucho más adecuado que (también tras el parto) las madres se alimenten saludable y equilibradamente, pero no porque al comer un bollo estés perjudicando al bebé. Es mucho más sencillo, en esto de la alimentación el modelo de la madre (y del padre) es determinante. También es verdad que al alimentarte ‘bien’ (entendiendo bien desde el punto de vista del equilibrio), estarás más a gusto con nuestro cuerpo, y es una forma de prepararte para siguientes embarazos. La última pregunta que tengo que responder – porque seguro que te la has hecho – es ¿no es mejor durante la lactancia comer ensaladas que hamburguesas? En eso tienes razón por motivos que ya he explicado, aunque comerte un plato de nuguets a la larga no os va a perjudicar a ti o a tu bebé; por otra parte los niños si que distinguen el sabor de los alimentos tomados por la madre, y en consecuencia puede que después los prefieran, aún así relájate porque la virtud está en el equilibrio nutricional.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

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