Nombres árabes de niño y niña para tu bebé: significados e ideas

  • Descubrirás una gran variedad de nombres árabes de niño y niña, desde los más populares hasta opciones poco comunes y originales.
  • Incluimos el significado detallado de cada nombre, su origen y, cuando aplica, variantes y uso en distintos países.
  • Encontrarás ideas organizadas por categorías: nombres modernos, cortos, largos, inspirados en la naturaleza, fuertes o con simbolismo religioso.
  • Te damos consejos prácticos para elegir un nombre árabe que encaje con tu familia, tu idioma y vuestras tradiciones.

nombres árabes para bebés

Si estás esperando un bebé y te apetece salirte de los nombres de siempre, los nombres árabes de niño y niña son una opción preciosa: suenan bien, tienen historia y casi siempre esconden significados muy profundos.

Lejos de ser algo raro o lejano, muchos de estos nombres están muy presentes en el español y en la cultura mediterránea. Además, abundan las variantes modernas, cortas y fáciles de pronunciar, así que puedes encontrar sin problema un nombre árabe que encaje con tu familia y con tu idioma del día a día.

Nombres árabes de niño más habituales y su significado

Entre los nombres árabes masculinos hay algunos que se repiten una y otra vez en países de mayoría árabe y también en comunidades musulmanas de todo el mundo. Suelen tener relación con la espiritualidad, la nobleza de carácter o la belleza.

Uno de los más conocidos es Muhammad / Mohammed / Mahoma, que significa “muy alabado, digno de alabanza” y es, de hecho, uno de los nombres más usados del planeta por su peso religioso. Muy cerca en popularidad encontramos Ahmed / Ahmad, “el más alabado, el más fervoroso adorador”, y Mustafa / Mustapha, “el elegido, el escogido”.

Otros nombres que escucharás muchísimo son Youssef / Yusuf / Yousouf, equivalente árabe de José y con el sentido de “Dios aumentará”; Hassan / Hasan, “el bello, el bueno, el virtuoso”; Alí / Ali, “elevado, sublime, excelso”; Rachid / Rashid, “el recto, el bien guiado y justo”; o Abdallah / Abdellah, literalmente “siervo de Alá, servidor de Dios”.

También hay nombres frecuentes que quizá no identifiques como árabes: Omar, relacionado con la “vida” y por extensión “el que tendrá una existencia larga y fructífera”; Naim / Naim, asociado a la “serenidad, bienestar, tranquilidad” y considerado uno de los jardines del Paraíso; o Samir, “compañero con quien se charla de noche”, ideal para un niño sociable y hablador.

En el ámbito hispanohablante, algunos nombres de origen árabe se han integrado tanto que ya los vemos como de casa. Pasa con Borja, que puede significar “cabaña, torre”; Aída, “recompensa, la distinguida” o “la que regresa”; Almudena, “ciudadela, pequeña ciudad amurallada”; Azucena, “lirio blanco, flor de la azucena”; Fátima / Fatima, “la única” o “la que se desteta, se aparta”; y Yasmin / Yasmine / Jazmín, nombre femenino pero muy extendido, que remite a la fragante flor de jazmín.

Nombres árabes de niño por categorías: populares, bonitos, modernos y raros

Una de las ventajas del árabe es que ofrece una variedad enorme de nombres masculinos, con matices muy concretos. Puedes elegir según valores (justicia, sabiduría, generosidad), naturaleza (luz, lluvia, león) o referencias religiosas.

Dentro de los nombres clásicos y muy conocidos destacan Abdul / Abdel, “siervo de (Dios)”, que suele ir como prefijo en nombres compuestos; Karim / Kareem, “generoso, noble”; Kamal, “perfección, plenitud, belleza completa”; Khalil, “amigo íntimo, compañero querido”; o Malik / Malek / Maliq, “rey, el que tiene el poder en sus manos”.

Si lo que buscas son nombres de niño árabes bonitos, con significados dulces o especiales, hay auténticas joyas. Por ejemplo, Farid quiere decir “único, incomparable, sin igual”; Bashir es “el que trae buenas noticias”; Habib significa “amado, querido”; Hakim es “sabio”; Bahir evoca a alguien “deslumbrante, inteligente”; Nader / Nadir apunta a lo “raro y excepcional”; y Samir, ya mencionado, transmite la idea de una compañía agradable.

Para quienes prefieren algo más actual, hay muchos nombres árabes masculinos modernos que funcionan muy bien en castellano. Adam, de uso universal, encaja tanto en entornos árabes como occidentales; Zayn / Zain quiere decir “belleza, gracia” y se ha hecho conocido por figuras públicas; Rayan / Rayyan es “favorecido por Dios, abundante” y, en algunas tradiciones, “puerta del paraíso”; Ilyas es la forma árabe de Elías; y Naim, además de clásico, se percibe hoy como un nombre corto y moderno.

Si te apetece arriesgar un poco más, hay nombres árabes raros y originales que apenas se oyen fuera del mundo árabe. Entre ellos, Ghiyath, “protector, quien acude en ayuda en momentos difíciles”; Fatin / Fateen, “inteligente y elegante”; Uthal, nombre de montaña de sonido muy potente; Thair, “puro”; o Jabalah, “montaña”, ideal si te gusta esa conexión con la naturaleza robusta.

Nombres árabes de niño ordenados por letra

Si ya tienes claro con qué inicial te gustaría que empezara el nombre de tu hijo, puede ayudarte revisar un listado de nombres árabes masculinos por orden alfabético, con su significado resumido.

Con la letra A aparecen opciones como Aban (nombre antiguo que remite a raíces históricas), Abbas (“león”, símbolo de fuerza y liderazgo), Adel (“justo, honrado”), Alim (“sabio, el que aprende rápido”), Amid (“general, líder”), Asim (“protector, defensor”) o Ayham (relacionado con la valentía y la determinación). También cabe mencionar Amín / Amin, “fiel, leal”, muy extendido.

Con B tienes nombres positivos y sonoros como Badi (“maravilloso, único”), Bahij (“alegre, feliz”), Basim / Bassam (“sonriente”) o Bayhas, asociado de nuevo al león. Entre los nombres con D destacan Dabir (“persona culta, secretario”), Dirar (nombre antiguo con cierto aire épico) o Diya, que significa “luz, resplandor”.

Con la inicial F abundan los significados vinculados al éxito y la generosidad: Fadi (“salvador, redentor”), Fadil (“honorable, generoso”), Falah (“éxito, prosperidad”) o el ya citado Fatin / Fateen. En la letra G llama la atención Gamal / Gamali, relacionado con la “belleza”, Ghaith / Ghayth, “lluvia” como símbolo de vida, Ghali, “valioso y querido”, y Ghiyath, del que hemos hablado como “protector”.

Con H hay una colección enorme de nombres muy usados: Habbab (“amable, querido”), Habib (“amado”), Hadad (con ecos de fertilidad en la mitología antigua), Halim (“paciente, bondadoso”), Hamal (“cordero, inocencia”), Hashim (relacionado con nobleza y protección), Hassan (“hermoso”), Hatim / Hatem (“juez, decisivo”), Hudad (nombre de resonancia real) o Husain / Hussein, “hermoso” y con enorme relevancia histórica.

En la letra I destacan nombres de gran peso espiritual como Ibrahim (“padre de multitudes”), Idris (nombre de profeta asociado al conocimiento), Imran (“larga vida”), Isam (“protección”) o Ishaq, variante de Isaac. Con J podemos citar Jabalah (“montaña”), Jabir (“consolador”), Jafar (“arroyo”), Jalal (“gloria”), Jasim (“robusto”) o Jaul (“elección”).

Si te gustan los nombres con K, tienes muchas alternativas poderosas: Kadar / Kedar (relacionados con poder y destino), Kahil (“amable, querido”), Kaliq (“creativo, creador”), Kamal (“perfecto”), Kasib / Kaseeb (“fértil, abundante”), Kasim / Kaseem (“el que reparte”), Katib / Kateb (“escritor”), Kazim (“paciente, con autocontrol”) y Khalid / Khaled, “eterno”.

En M se agrupan algunos de los nombres más potentes: Mahir (“hábil, valiente”), Mahjub (“oculto, protegido”), Marid (“rebelde”), Mashhur (“famoso”), Misbah (“lámpara, luz”), Mishaal (“antorcha”), Miyaz (“distinguido”), Mubin (“claro, evidente”), Mudar (nombre tribal histórico), Muhammad / Mohammed (“alabado”), Muslim (“quien se somete a Dios”) o Mustafa (“elegido”).

También hay propuestas interesantes con N, como Nabih / Nabhan (“noble, destacado”), Namir (“puro, amable”), Nasih (“consejero”), Nasim / Nassim (“brisa suave”) o Nasir (“protector, ayudante”). Con Q llama la atención Qasim (“el que distribuye”) o Qays / Qais (“firme”).

Si te tiran los nombres con R, puedes fijarte en Rabah (“ganador”), Rabi (“primavera”), Radi (“satisfecho”), Rafi (“elevado”), Ramadan (nombre del mes sagrado), Rami (“arquero”), Rasmi (“formal”) o Rasul (“mensajero”). Con S brillan Sadiq (“sincero”), Safwan (“puro y fuerte”), Sahib (“compañero”), Sahir (“despierto”), Salah (relacionado con “justicia” y también con la oración), Shamim (“fragante”) y Sharaf (“honor”).

Entre los nombres con T destacan Thair (“puro”) y Tahsin (“embellecimiento”). Con U están Usaim / Usaym (“cachorro de león”), Usama / Ussama (“león”) y Uthal (topónimo de montaña). En la letra Y se concentran Yaman (“buenas noticias”), Yasar / Yasser (“facilidad, riqueza”), Yasin (nombre ligado al Corán) y Yasir (“próspero”). Finalmente, con Z encontramos Zafar (“victoria”), Zafir (“victorioso”), Zahid (“espiritual, asceta”), Zaid / Zayd (“abundancia”), Zakwan (“intuitivo”) y Ziad / Ziyad (“crecimiento, aumento”).

Nombres árabes de niño cortos y fáciles de pronunciar

Si te preocupa la pronunciación o quieres un nombre que funcione sin líos en varios idiomas, los nombres árabes cortos son una apuesta segura. Suelen tener dos sílabas, son suaves al oído y muy fáciles de recordar.

Entre los más sencillos y potentes están Ali, breve y con el fuerte significado de “elevado, sublime”; Zayd / Zaid, “abundancia”; Sami, “elevado, eminente”; Rami, “arquero”; Amir, “príncipe, líder”; o Naim, “tranquilidad, bienestar”.

A estos se suman otros nombres concisos pero llenos de carácter, como Saad (“suerte, felicidad”), Rayhan (“favorecido por Dios, albahaca aromática”), Basim (“el que sonríe”), Adil (“justo, honesto”), Hiba / Hiba en el caso femenino y su forma masculina de la misma raíz, o Saif (“espada”).

No hay que olvidar nombres como Omar, que suena natural en castellano; Issa / Isa, equivalente a Jesús; o Taha, que toma su nombre de una sura del Corán. Todos ellos encajan muy bien en contextos bilingües.

En definitiva, si quieres evitar diminutivos complicados o problemas al escribirlo, escoger un nombre árabe corto te permitirá tener algo exótico, pero práctico a la vez.

Nombres árabes de niña populares y con historia

En el terreno femenino, los nombres árabes de niña combinan musicalidad, tradición y significados delicados. Muchos son, además, muy conocidos en España y otros países europeos sin que siempre se reconozca su origen árabe o persa.

Uno de los más populares es Nora / Norah / Noora, forma femenina de Nur, que significa “luz”. Es un nombre corto, moderno y muy extendido en España en los últimos años. A su lado encontramos Ana, cuyo origen es hebreo (Channah, “favor, gracia”) pero muy presente en listas de nombres de niñas en países árabes.

Sara / Sarah es otro clásico que cruza culturas, con el sentido de “dama, princesa”. Leila / Laila / Layla, derivado del término árabe para “noche”, se ha convertido en uno de los nombres más habituales en Oriente Medio y en muchas partes del mundo. Y Aaliyah / Alia / Aliyah significa “alta, exaltada, sublime”, asociada tanto a la nobleza espiritual como a su sonoridad elegante.

Dentro de los nombres con clara resonancia árabe también destacan Amira / Amirah, “princesa, soberana”, forma femenina de Amir; Marian / Maryam / Mariam, variante de María, ligada al significado de “amada” o, en algunas regiones, a flores como el nardo; y Fátima / Fatma / Fatemah, de enorme peso religioso, que se asocia a la hija del profeta Mahoma y puede traducirse como “la que se abstiene” o “la destetada”.

Otros nombres muy queridos son Nadia / Nadya / Nadiyya, que remite a “tierna, delicada”; Yara, procedente del persa con el significado de “amiga, ayudante”; Salma / Salima, relacionado con la idea de estar “a salvo, segura, en paz”; o Jamila / Yasmín / Yasmin / Yasmina, vinculados a la belleza y a la flor del jazmín.

Nombres árabes de niña poco comunes, únicos y originales

Si quieres que tu hija tenga un nombre que no se oiga en cada clase, puedes decantarte por nombres árabes femeninos poco frecuentes pero con significados muy interesantes y sonoridad especial.

Un ejemplo llamativo es Abla, que puede traducirse como “perfectamente formada, de figura completa” y que aparece en la poesía clásica árabe como la mujer amada del poeta Antara en el siglo VII. Otro nombre precioso es Fayruz / Fairuz / Fayrooz, de origen persa y significado “turquesa”, como la piedra preciosa.

También son muy originales Husnia, forma femenina de Husni, con el sentido de “belleza, excelencia, bondad”; Jadiya, variante de Jadiya o Jadicha, ligada a la primera esposa del profeta Mahoma y considerada la primera persona en convertirse al Islam; o Naila / Nayla, que puede traducirse como “la que alcanza, la que llega lejos” y, según otras interpretaciones, “la que tiene grandes ojos” o “la exitosa”.

Otros nombres con un toque muy literario son Rawiya, literalmente “narradora, cuentacuentos”; Rubab / Rabab, que nombra un instrumento musical de cuerda y también puede significar “nube blanca”; Samara / Samar, asociado a conversaciones bajo la luz de la luna y veladas nocturnas; Shula, “llama”; o Zulaija / Zuleika, nombre muy presente en relatos y poemas persas y árabes.

Si buscas todavía más singularidad, hay listas enteras de nombres largos árabes de niña que suenan elegantes y poco habituales en contextos hispanos, como Mennatullah (“gracia de Alá”), Jathibiyya (“encanto, atractiva”), Fakhriyya (“honoraria”), Sayyida (“dama”), Shahrazad / Scheherazade (ligado a historias como Las mil y una noches) o Tabassum (“sonriente”).

Nombres árabes de niña modernos, fuertes y con carácter

Además de los clásicos, hoy triunfan los nombres árabes femeninos modernos, que se usan tanto en países árabes como en Europa, América y otras regiones. Suelen ser cortos, con un sonido suave y significados muy positivos.

Entre ellos está Aisha / A’isha / Aishah, que significa “viva” o “la que vive plenamente”, un nombre muy valorado en la tradición islámica. Amina, forma femenina de Amin, se asocia a “sentirse segura, protegida” y también a la idea de “digna de confianza”. Anisa denota una personalidad “amable, amistosa, agradable”, mientras que Dana, de raíces persas, se entiende como “sabia”.

También son bastante comunes Dina (“religión”), Fara (“alegría, felicidad”), Fatma (relacionado con Fátima), Iman / Eiman (“fe”), Samira (“compañera de charla nocturna”) o Yasmín / Yasmin, ligado al jazmín. Todos ellos son nombres que se ven mucho en niñas de origen árabe que viven en países occidentales.

Si prefieres un nombre con un toque de fuerza y empoderamiento, los nombres árabes de niña fuertes pueden ser lo que buscas. Asma se interpreta como “suprema, elevada, exaltada”; Basira (“sabia, clarividente”) está relacionado con uno de los 99 nombres de Alá; Ikram / Ikraam remite al “honor” y a la “generosidad”; y Kubra, forma femenina de Akbar, sugiere algo “más grande, mayor”.

No faltan nombres con carga histórica, como Mumtaz, asociado a la mujer para quien se construyó el Taj Mahal y que significa “distinguida”; Nurul, que alude a la “luz de…” cuando forma parte de nombres compuestos; Rashida, “bien guiada, de recto camino”; Sultana, directamente “reina, gobernante”; Taliba, “buscadora de conocimiento”; o Wafiya, “leal, fiable, perfecta”.

Nombres árabes de niña bonitos, lindos y llenos de ternura

Si quieres que el nombre de tu hija tenga un significado dulce o poético, hay muchísimos nombres árabes femeninos bonitos que hablan de esperanza, amor, belleza o delicadeza.

Por ejemplo, Adila / Adila significa “justa, honesta”; Amal se traduce como “esperanza, aspiración”; Aziza / Azeeza combina “poderosa, respetada y amada”; Basma / Basma / Basima significa “sonrisa” o “siempre sonriendo”; y Fair, en su uso árabe, se ha interpretado como “amanecer, comienzo”.

Otros nombres delicados son Halima, “apacible, paciente, tolerante”, muy unido a la figura de la madre adoptiva del profeta; Munira / Mounira, “brillante, reluciente”; Nermin, de origen persa y sentido “suave, gentil”; Shaima, con el entrañable significado de “marcas de belleza”; o Zahira, que puede pronunciarse de distintas maneras y quiere decir “que brilla, radiante”.

Dentro de los nombres considerados “lindos” por su sonoridad o su mensaje están Amani (“deseos”), Fikriyya / Fikriyah (“pensadora, reflexiva”), Janan (“corazón, alma”), Khalilah / Kalilah (“amiga íntima, cariño”), Masuma (“inocente”), Na’ima / Naima (“tranquila, feliz, a gusto”), Nawal (“regalo”), Shakira (“agradecida”) o Uzma (“suprema, grandiosa”).

También resultan muy evocadores nombres como Azahara (“luminosa, tan bella como una flor”), Dounia / Dunia (“mundo, vida terrenal”), Habiba (“amada”), Jamila / Jameela (“mujer hermosa”), Maissa / Maysa (“graciosa, de paso elegante”), Muna / Mouna / Mounia (“deseo, anhelo”), Nakia (“pura”), Nyla / Nayla (“ganadora, la que consigue lo que se propone”) u Olaya (“cerca de Dios”).

Nombres árabes de niña cortos, largos e inspirados en la naturaleza

Al igual que en los nombres masculinos, también abundan los nombres árabes cortos para niña que resultan muy cómodos en la vida diaria. La mayoría tienen dos sílabas y una pronunciación muy sencilla.

Algunos ejemplos son Aída / Aida (“visitante que regresa”), Arij / Areej (“fragancia”), Dima / Deema (“lluvia, nube lluviosa”), Hiba (“regalo”), Isra (“viaje nocturno”), Lulu (“perla”), Maha (asociado al oryx y a los “ojos hermosos”), Rana (“atractiva, llamativa”), Ruba / Rabia (“colinas verdes, primavera”) o Suad / Su’ad (“felicidad, buena suerte”).

En el extremo opuesto están los nombres árabes largos, de aire muy elegante, que a muchos padres les encantan precisamente por su sonoridad elaborada. Además de los ya citados Ashraqat (“brillo”), Fakhriyya (“honoraria”), Jathibiyya, Mennatullah, Ruqayyah (“ascenso” o “encanto”), Sayyida, Shadiya (“cantante”), Shafaqat (“compasión”), Shahrazad o Tabassum, hay muchos más que combinan raíces árabes y persas.

Otra categoría preciosa son los nombres árabes femeninos inspirados en la naturaleza. Si te gustan los nombres con aire campestre o astral, te llamarán la atención Arwa (“cabras montesas”, a veces traducido como “bonita”), Badr (“luna llena”), Hadil / Hadeel (el arrullo de la paloma), Hala (“halo alrededor de la luna”), Marwa (nombre de una colina sagrada en La Meca y de una planta aromática), Rawda (“prado, jardín”), Sahar (“amanecer”), Tasnim / Tasneem (“manantial en el paraíso”), Warda (“rosa”) o Zahrah / Zahra (“flor floreciente”).

Este vínculo con la naturaleza también aparece en nombres como Hayat (“vida”), Narjis (“narciso”), Reem (“gacela”), Randa (tipo de árbol o planta aromática), Muruj (“prados, pastizales”), Sawsen (“lirio”), Firdaous / Firdaus (un tipo de “paraíso” o jardín celestial) o Sundus (“seda fina”, frecuentemente mencionada como tejido del paraíso).

Gran listado de nombres árabes para niños y niñas con sus significados

Si lo que te apetece es bucear en un listado más amplio, hay colecciones completas de nombres árabes A-Z para niño y niña que detallan significado, variantes y matices culturales.

Entre los nombres de chico que suelen aparecer en estas listas extensas están Abdallah (“siervo de Dios”), Abdelaziz (“siervo del Poderoso”), Abbas (asociado al león), Adel (“justo”), Ali (“sublime”), Amir (“próspero” o “príncipe”), Anis (“amigo”), Atef (“amable”), Bassam (“sonriente”), Bashir (“portador de buenas noticias”), Bilal (“el que sacia la sed”), Ehsan (“benevolencia”), Faisal (“decisivo, hermoso”), Ghaith (“lluvia”), Ghassan (“ardor, juventud”), Habib (“amado”), Hakim (“sabio”), Hamza (“león”), Hussam (“espada”), Imad (“soporte”), Islam (“sumisión a Dios”), Jalal (“gloria”), Jamal (“belleza”), Khalid (“eterno”), Mahdi (“guiado por el camino recto”), Maher (“experto”), Mahmoud (“el alabado”), Majdi (“loable”), Mouhsen (“benefactor”), Mounir (“luminoso”), Mourad (“deseado”), Moussa (Moisés), Nabil (“noble”), Najib (“inteligente”), Nawfal (“muy generoso”), Raed (“pionero”), Rabie (“primavera”), Rafik (“amigo”), Rachid (“sabio”), Said / Saad (“feliz, afortunado”), Sadiq (“veraz”), Saif (“espada”), Sami (“elevado”), Shoukri (“agradecido”), Sultan (“rey”), Tariq (“estrella, el que llama a la puerta”), Tawfiq (“éxito”), Wahid (“único”), Walid (“recién nacido”), Wassim (“guapo”), Yassir (“rico, acomodado”) o Zaid (“abundancia”).

En el caso de las niñas, las listas amplias recogen nombres como Aida / Aída (“la que vuelve”), Aishah / Aisha (“vida”), Abir (“fragancia”), Amal (“esperanza”), Amira (“princesa”), Afaf (“virtuosa”), Afrah (“fiestas, alegrías”), Alia / Aliaa (“bella, elevada”), Amna (“pacífica”), Asmaa / Asma (“eminente”), Balqis (“reina”), Dalal / Dalila (“amabilidad, guía”), Dunia / Dounia (“mundo”), Durrah / Murjana (“perla”), Fadhila (“virtuosa”), Fadwa (“autosacrificio”), Faizah (“exitosa”), Fajr (“alba”), Farida (“única”), Fátima (ya comentado), Fawzeyya (“victoriosa”), Fairuz (“turquesa”), Ghada / Gada (“bella, de porte elegante”), Ghaliyah (“amada, valiosa”), Ghazala (“gacela hembra”), Ghofrane (“perdón”), Habiba (“amada”), Haifa (“esbelta”), Hala (“dulzura, halo”), Hana (“felicidad”), Hasna (“muy hermosa”), Hawwa (Eva), Heba (“regalo”), Hooria (“ángel del cielo”), Huda (“guía”), Ikram (“hospitalidad”), Inam (“generosidad”), Jasmine / Jazmín (“flor de jazmín”), Jawahir (“joyas”), Jehan (“mundo, bella flor”), Karima (“generosa”), Khadeeja / Khadija (nombre de la primera esposa del Profeta), Laila / Leila (“noche”), Lamia (“brillante”), Latifa (“gentil”), Maha (“ojos hermosos”), Majida (“noble, gloriosa”), Malak (“ángel”), Malika (“reina”), Manal (“logro”), Maram (“meta, aspiración”), Mariam / Maryam (María), Mayeda (“provisiones del cielo”), Maysa (“caminar con gracia”), Mounia / Mouna (“deseo”), Nabeeha (“inteligente”), Nabila (“noble”), Nada (“rocío”), Nadia (“rocío, llamada”), Nahla (“sorbo de agua”), Najah (“éxito”), Najat (“salvación, seguridad”), Najla (“ojos grandes”), Najwa (“charla íntima”), Nawal (“regalo”), Naziha (“honesta”), Nisrine (“flor silvestre”), Norhan (“luz”), Rania (“reina”, nombre muy conocido por la reina Rania de Jordania), Rashida (“sensata”), Reem (“gacela”), Saadia (“afortunada”), Sabah (“mañana”), Safa (“pureza”), Saffiyya (“mejor amiga”), Sahar (“amanecer”), Salma (“segura”), Samia / Samya (“noble, elevada”), Samar (en algunas regiones “fruto”, en otras “conversación nocturna”), Sarra / Sara (“princesa”), Shahd (“miel”), Shams (“sol”), Shareefa (“noble”), Shurooq (“amanecer, salida del sol”), Siham (“flechas”), Souhayla (“estrella brillante”), Tahaní / Tahani (“felicitaciones, mejores deseos”), Taqwa (“piedad”), Umayma (“pequeña madre”), Wafa (“fidelidad”), Widad (“amor”), Wijdan (“sentimientos”), Wissam (“insignia de honor”), Yara (“pequeña mariposa” en algunas interpretaciones) y Yusra (“próspera”).

Cómo son los significados de los nombres árabes

Una de las cosas que más gusta a muchas familias es que los nombres árabes casi siempre tienen un significado claro, que suele encajar con grandes conceptos: fe, luz, belleza, fuerza, sabiduría, naturaleza, prosperidad…

Muchos nombres están ligados al ámbito religioso y espiritual, como Muhammad, Ibrahim, Isa, Moussa, Yasin, Taha, Mennatullah o Ruqayyah, que se relacionan con profetas, figuras piadosas o conceptos del Corán. Otros se inspiran directamente en la naturaleza: Rabi (primavera), Ghaith (lluvia), Badr (luna llena), Warda (rosa), Zahrah / Zahra (flor), Rawda (prado), Randa (árbol aromático) o Tasnim (manantial del paraíso).

Hay una gran familia de nombres que expresan valores personales como la generosidad, la justicia o la sinceridad: Karim / Karima (“generoso”), Sadiq / Sadiqa (“sincero”), Adel / Adila (“justo”), Fadil (“honorable”), Ikram (“honor y generosidad”), Wafa (“lealtad”), Wafiya (“fiel, perfecta”), Naziha (“honesta”), Saad / Saadia (“suerte, felicidad”) o Basira (“sabia”).

También abundan los nombres asociados a la fuerza o la protección, tanto física como espiritual: Abbas, Hamza, Usama, Haidar (todos relacionados con el león), Asim, Nasir, Ghiyath (“protector, ayudante”), Zafar, Zafir (“victoria”), Saif (“espada”), Hussam (“espada cortante”), Thair (“puro”) o Kubra, Uzma (“la más grande, suprema”).

Por último, hay nombres que hablan de belleza, ternura y amor, perfectos para bebés: Jamal / Jamila (“belleza”), Hasna (“muy hermosa”), Habib / Habiba (“amado”), Janan (“corazón, alma”), Mara (“alegría”), Nawal (“regalo”), Azahara (“resplandeciente, flor”), Sabrina (“rosa blanca” en algunas lecturas) o Reem (“gacela”).

Elegir un nombre árabe para tu bebé es, en el fondo, apostar por una palabra cargada de historia, símbolo y emoción. Ya sea un clásico como Muhammad o Sara, una opción moderna como Zayn o Nora, o un nombre raro y poético como Rawiya o Ghiyath, seguro que encuentras esa combinación de sonido y significado que encaje con la personalidad que imaginas para tu hijo o tu hija.

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