La medicina panameña ha dado un salto histórico con la realización de la primera telecirugía robótica ginecológica registrada en el continente americano. El procedimiento, ejecutado por especialistas de la Caja de Seguro Social (CSS), permitió operar a una paciente que se encontraba en el Hospital Regional Dr. Rafael Hernández, en la provincia de Chiriquí, mientras el cirujano controlaba el robot desde la Ciudad de la Salud, en la capital del país, a unos 440 kilómetros de distancia.
La intervención, que tuvo lugar a lo largo de este mes, consistió en una histerectomía total con muestreo de ganglios pélvicos. La paciente, de 54 años, presentaba un pólipo endometrial con atipias y antecedentes de cáncer de mama, lo que llevó al equipo médico a optar por la extracción del útero y el análisis de los ganglios para descartar la presencia de células tumorales. Este caso marca un antes y un después en la forma de entender la cirugía de alta complejidad en la región.
Una intervención a 440 kilómetros de distancia

El doctor Miguel Cáceres Yap, ginecólogo-oncólogo y cirujano robótico, fue el encargado de manejar la consola quirúrgica instalada en Ciudad de la Salud. Mientras tanto, en el quirófano de Chiriquí, un equipo médico local preparó a la paciente y conectó el sistema robótico. Una vez listo, Cáceres Yap tomó el control y ejecutó el procedimiento con la ayuda de instrumentos de precisión que reproducían sus movimientos en tiempo real.
La operación contó con la participación de otros especialistas como el ginecólogo obstetra Jorge Ng Chinkee y la ginecóloga-oncóloga Aneth Bonilla, además del personal de enfermería y anestesia del Hospital Rafael Hernández. El doctor Martin Marino, director de la Sociedad Mundial de Cirugía Robótica en Estados Unidos, siguió el procedimiento de forma virtual y confirmó que, según los registros de la organización, se trata del primer caso de telecirugía robótica ginecológica en el continente.
La distancia no fue un obstáculo gracias a una conexión de alta capacidad con una latencia de apenas 16 milisegundos, similar a la que se utilizó en la primera telecirugía del país, una prostatectomía robótica realizada a principios de mes. Esa mínima demora entre el movimiento del cirujano y la respuesta del robot resultó clave para garantizar la precisión necesaria en una operación de esta complejidad.
Beneficios y alcance de la telecirugía

La cirugía robótica ofrece ventajas significativas frente a las técnicas convencionales. Al ser mínimamente invasiva, las incisiones son más pequeñas, lo que reduce la pérdida de sangre. En este caso, se estima que el sangrado pasó de unos 250 mililitros a solo 25 mililitros, lo que facilita una recuperación más rápida y menos dolorosa para la paciente. Además, la precisión de los instrumentos robóticos permite abordar zonas delicadas con mayor exactitud.
Para los especialistas, este avance supone un cambio de paradigma en el acceso a la salud. Tal como explicó Jorge Ng Chinkee, la posibilidad de que un paciente permanezca en su región mientras un cirujano experto lo opera a distancia evita traslados costosos y estancias prolongadas fuera de casa. Esto es especialmente relevante en un país donde la mayoría de los especialistas y recursos de alta complejidad se concentran en la capital.
La CSS ha invertido en tres sistemas de cirugía robótica, destinados a Ciudad de la Salud, el Hospital Rafael Hernández y el Hospital Dr. Gustavo Nelson Collado en Herrera. Estos equipos se utilizarán en especialidades como urología, ginecología, cirugía general y coloproctología, con el objetivo de ampliar la cobertura y reducir las listas de espera en el interior del país.
Un programa en expansión

Esta segunda experiencia en telecirugía, realizada en cuestión de semanas, demuestra que el modelo es viable y puede repetirse de forma regular. Según el doctor Cáceres, se tiene previsto realizar al menos dos procedimientos semanales, con la intención de aumentar la frecuencia a medida que se consolide la infraestructura y el entrenamiento del personal.
El director de la CSS, Dino Mon, destacó que esta tecnología permitirá llevar procedimientos de alta complejidad a otras regiones, reduciendo la necesidad de trasladar pacientes a la capital. No obstante, también advirtió que para sostener este modelo se requieren conexiones estables, mantenimiento especializado y protocolos de seguridad ante posibles interrupciones. La apuesta es que la distancia deje de ser una barrera para acceder a una cirugía de calidad.
La paciente, residente de Chiriquí, ya había sido tratada por un cáncer de mama, y la intervención se realizó como medida preventiva ante el riesgo de desarrollar un cáncer ginecológico, similar a otras patologías como los miomas uterinos que requieren seguimiento especializado. El equipo médico valoró positivamente el resultado y confía en que la recuperación sea rápida, permitiendo a la mujer retomar su vida cotidiana en poco tiempo.
Con este hito, Panamá se posiciona a la vanguardia de la telemedicina en América, demostrando que la combinación de tecnología, talento humano y voluntad política puede acercar la salud especializada a quienes más lo necesitan, sin importar dónde se encuentren.