Son muchos los niños y niñas (y adultos) en nuestra sociedad que tienen dislexia y es algo que debe normalizarse en las escuelas para poder darles el apoyo y el soporte necesario que necesitan para poder desarrollarse normalmente en la lecto-escritura. Hasta no hace mucho tiempo el tema «dislexia» en algunas escuelas era algo extraño y difícil de entender, siendo muchos los niños y niñas que sufriendo las consecuencias negativas de este desconocimiento por parte de los profesionales docentes. La sensibilización y la formación docente han cambiado este panorama.
Pero poco a poco esto se ha ido desvaneciendo y la dislexia cada vez está más normalizada en las escuelas, algo que sin duda los niños y niñas empiezan a beneficiarse porque se les puede ayudar según sus características y necesidades. Pero también deben recibir soporte en casa y una forma es que los padres les ayuden con las tareas escolares o también con herramientas divertidas como pueden ser las aplicaciones móviles. El aprendizaje basado en el juego es un aliado clave.

¿Qué es Piruletras (Dyseggxia)?
Piruletras (Dyseggxia en inglés) es una aplicación móvil basada en juegos diseñada para mejorar la lectura y la escritura en niños y niñas con dislexia. Todos sus contenidos se han diseñado científicamente a partir del análisis de errores reales de niños hispanohablantes, combinando estrategias pedagógicas actuales con resultados de investigaciones en logopedia y neurociencia cognitiva. Está disponible en varios idiomas: español, inglés y alemán, de modo que se puede practicar en la lengua materna o reforzar otra lengua de forma lúdica.


Existe una aplicación estupenda que se llama Piruletras (si quieres la versión en inglés tendrías que buscarla como Dyseggxia), además es muy divertida y ayuda a los pequeños que tienen dislexia a superar sus problemas de lectura y comprensión. Porque quiero remarcar que los niños y niñas con dislexia, es posible que no tendrán el mismo ritmo de aprendizaje, es posible que les cueste algo más… pero pueden alcanzar un nivel excelente de comprensión y lectura si se esfuerzan lo suficiente, pero sobre todo si se les apoya y se confía en sus posibilidades.
¿En qué consiste y qué entrena?
El juego se organiza en niveles progresivos (inicial, fácil, medio, difícil y experto) definidos según la frecuencia de las palabras, su longitud y su similitud con otras. En cada idioma incorpora alrededor de 2.500 ejercicios, superando los 5.000 en total. Los tipos de actividades abordan los errores más comunes:
- Inserción: completar una palabra a la que le falta una letra escogiendo la opción correcta.
- Omisión: eliminar la letra sobrante que aparece en la palabra presentada.
- Sustitución: identificar y cambiar una letra equivocada por la adecuada entre varias alternativas.
- Derivación: seleccionar el sufijo correcto para formar la palabra derivada adecuada.
- Transposición: ordenar correctamente sílabas o letras desordenadas.
- Separación de palabras: identificar dónde se separan varias palabras que aparecen unidas.
Además, la app incluye gráficos de evolución para visualizar el progreso y elementos de motivación como complementos para personalizar un pingüino que acompaña al menor, fomentando el refuerzo positivo.

Cómo utilizarla en casa y en el aula
Su manejo es sencillo: desde el menú «Usuarios» se puede crear un perfil tocando el icono «+», escribiendo el nombre y pulsando guardar. La versión gratuita permite hasta 6 perfiles y jugar en un nivel; si se desea acceder a todos los niveles, se puede desbloquear con un coste aproximado de 0,99 €. En el apartado «Evolución» se consultan los avances de cada usuario, algo muy útil para que familias y docentes ajusten la dificultad y planifiquen apoyos.
En el aula, se recomienda combinar Piruletras con intervenciones multisensoriales (conciencia fonológica, dictados adaptados y lectura guiada). En casa, sesiones breves y constantes (por ejemplo, 10-15 minutos) ayudan a consolidar habilidades sin fatigar. Aunque está diseñada para dislexia, también resulta provechosa para mejorar la ortografía y la precisión lectora en cualquier niño.
Volviendo a la aplicación, debo decir que los ejercicios están diseñados de forma científica para tratar aquellos errores de lectura y escritura característicos de los niños y niñas con dislexia, fruto de un estudio de casos reales. Tiene una gran cantidad de ejercicios y se trabajan cosas tan importantes como la omisión, la sustitución, la derivación o la separación de palabras. Esta focalización en errores frecuentes hace que la práctica sea realmente efectiva.
Disponibilidad, idiomas y compatibilidad
La app ofrece ejercicios en español e inglés, y se puede jugar también en alemán. Está disponible para iPhone, iPad y iPod touch. Respecto a Android, ha estado disponible en modo de pruebas en distintas etapas, por lo que su estado puede variar según la tienda y el momento. No dudes en descargarla en iOs, para Android aún está en fase de pruebas, pero esperaremos pacientemente. Si no aparece en tu tienda, consulta periódicamente la web oficial para conocer novedades.

Quién hay detrás y otras herramientas relacionadas
Piruletras fue desarrollada por Clara Bayarri e impulsada por la labor investigadora de Luz Rello, lingüista con experiencia personal en dislexia. Su trabajo ha dado lugar a iniciativas como Change Dyslexia y a herramientas complementarias como Dytective (detección y apoyo), DysWebxia (mejoras de legibilidad) o IDEAL eBook Reader. Con ello se construye un ecosistema de recursos que, junto con Piruletras, permite abordar la dislexia desde la detección, la intervención y la accesibilidad.
Muchos centros educativos y familias ya la usan porque convierte la práctica de la lectoescritura en una experiencia entretenida, con retos graduados, seguimiento del progreso y variedad de tareas que evitan la monotonía. La clave está en acompañar y reforzar los logros del menor, celebrar sus avances y mantener expectativas altas pero realistas.
La tecnología, cuando se diseña con evidencia científica, puede ser el puente entre la motivación y el progreso. Piruletras es un buen ejemplo: respeta el ritmo de cada niño, entrena habilidades nucleares y ofrece datos para ajustar la intervención. Con apoyo escolar y familiar, y herramientas adecuadas, las dificultades se reducen y el aprendizaje florece.