Polémica con Rocío Marengo: críticas por salir mientras su bebé sigue internado

  • Rocío Marengo salió a cenar días después de dar a luz a su hijo prematuro, que continúa en neonatología.
  • Las imágenes de su primera salida como madre generaron una fuerte ola de críticas en redes sociales.
  • La modelo respondió con un duro descargo, defendiendo su rol de madre y relatando complicaciones graves en el embarazo y el parto.
  • Marengo aseguró que su bebé Isidro evoluciona bien y que esperan poder irse juntos a casa en pocos días.

polémica por salida de madre con bebé en neonatología

A pocos días de convertirse en madre por primera vez, Rocío Marengo se ha visto envuelta en una intensa polémica por unas imágenes que compartió en redes sociales. La modelo argentina mostró su primera salida a cenar tras el parto, mientras su hijo prematuro, Isidro, continúa internado en el área de neonatología del Sanatorio Otamendi.

La publicación desató un aluvión de comentarios y juicios sobre su rol como madre. Muchos usuarios la acusaron de ser una “mala madre” por salir de noche cuando el bebé todavía está hospitalizado, mientras que ella decidió responder con un descargo muy contundente en Instagram, donde relató las complicaciones médicas que atravesó durante el embarazo y el parto.

El nacimiento prematuro de Isidro y la situación actual

madre con bebé prematuro internado en neonatología

El pasado 3 de diciembre, Rocío Marengo dio a luz a su hijo Isidro Fort, fruto de su relación con Eduardo Fort, hermano del fallecido empresario Ricardo Fort. El parto se adelantó: el bebé nació en la semana 33 de gestación, por lo que debió quedar internado en el área de neonatología para recibir cuidados especializados.

Mientras tanto, la modelo recibió el alta médica y volvió a su casa apenas una semana después del nacimiento. Desde entonces, se reparte entre las visitas a su hijo en el sanatorio y los momentos de recuperación en su hogar. Ella misma explicó que Isi continúa unos días más en “neo 3”, una de las áreas de cuidados para recién nacidos, algo habitual en bebés prematuros.

En sus redes sociales, Marengo compartió la mezcla de emociones que atraviesa: por un lado la alegría de ser madre y por otro la preocupación por la internación de su pequeño. “Claramente no es nada fácil, pero bebito es crack, somos increíbles juntos”, escribió en una de sus publicaciones, donde también se refirió a Isidro como su “compañerito, rey y todo”.

Además, agradeció la cantidad de muestras de afecto recibidas: “Tengo miles de mensajitos y regalitos”, comentó, asegurando que irá respondiendo y agradeciendo poco a poco a todas las personas que le han enviado apoyo en este momento tan delicado.

La primera salida de Rocío y el estallido de críticas en redes

Pese al contexto sensible, Rocío decidió aprovechar una noche para salir a cenar con familiares y amigas, en lo que definió como su “primera salida de mamita”. En un vídeo que subió a Instagram, se mostró arreglada, con faja postparto y un top con brillo, y lanzó un comentario que terminó siendo replicado en numerosos perfiles y medios: “Primera salida de mamita. Tengo la faja, pero estoy bastante bien… o creo que es mi autoestima, que se cree mil porque tengo un bebito hermoso”.

En esas mismas historias enseñó también la pulsera de acceso a neonatología, dejando claro que seguía yendo a ver a su hijo. Aun así, las imágenes no tardaron en viralizarse en X (antes Twitter) y otras plataformas, donde muchos usuarios pusieron el grito en el cielo por el momento escogido para esa salida.

Los mensajes críticos fueron creciendo y se repetía una misma idea: no entendían que una madre con un bebé internado en neo tuviera ganas de salir a cenar. Algunas personas compararon la situación con sus propias experiencias, asegurando que en contextos similares “no tenían hambre”, “no podían dormir” o pasaban las noches llorando por la preocupación.

Entre los comentarios se pudieron leer frases muy duras, en algunos casos con ataques personales. Varios usuarios la trataron directamente de “mala madre” o de estar “pelotudeando” fuera de casa mientras su hijo seguía en una incubadora. El tono de la discusión se fue endureciendo, hasta que la propia Marengo decidió intervenir con un extenso descargo.


“La gran mentira de las redes”: el fuerte descargo de Marengo

Ante la ola de cuestionamientos, Rocío utilizó sus historias de Instagram para hacer frente a las acusaciones. Con un tono serio, arrancó su mensaje afirmando que estaba harta de los juicios superficiales: “La gran mentira de las redes: mostrás un vídeo vestida, porque salís a comer con tu familia, y te juzgan de mala madre, sin saber cómo estás por dentro”.

La modelo criticó que se saque conclusiones a partir de una imagen: “Te ponés una remerita con lentejuelas y aseguran que te estás cagando de risa, como si la ropa dijera algo”. En su opinión, muchos de los comentarios revelan más sobre quienes los escriben que sobre su propia realidad: “Sus comentarios hablan de ustedes, no de mí”, señaló de forma tajante.

Molesta con el nivel de exposición y juicio, añadió que quien no ha atravesado algo similar no comprende el proceso emocional y físico que supone un parto complicado y la internación de un recién nacido. “Claramente no entienden y no pasaron por algo similar; si no, no se animarían a opinar”, lanzó, haciendo referencia a quienes la atacan sin conocer los detalles médicos de todo lo que ha vivido.

En ese mismo mensaje, insistió en que no va a permitir que las redes sociales definan su maternidad. Aseguró que está segura de su papel como madre y que no piensa dejar que los comentarios ajenos la hagan dudar de sí misma. Para ella, el vínculo con su hijo y todo lo que ha luchado por tenerlo pesan mucho más que las críticas de desconocidos.

Complicaciones en el embarazo y un parto de urgencia

Uno de los puntos que más impacto generó del descargo fue cuando Rocío, por primera vez, detalló las graves complicaciones que sufrió durante el embarazo. Contó que durante meses convivió con coágulos y hemorragias, algo que hasta ahora no había querido exponer públicamente.

Si quieren, les muestro los coágulos y las hemorragias que tuve todos estos meses para que sepan algo más de mí antes de opinar”, expresó, dejando claro que la gestación estuvo lejos de ser un camino sencillo. Según relató, en un momento incluso se le desprendió la placenta, una situación de alto riesgo tanto para la madre como para el bebé.

Marengo explicó que el parto fue de urgencia y que hubo momentos en los que temieron por sus vidas: “Se me desprendió la placenta y tampoco lo mostré ni lo conté. El parto fue de urgencia, con Isi corrimos riesgo de vida. Fue un ‘ya al quirófano’”, recordó. Aprovechó además para agradecer el papel fundamental de su obstetra, el doctor Alejandro Falco, al que consideró “clave” para que hoy ambos puedan contar lo sucedido.

Con este relato, la modelo quiso poner en contexto su proceso de recuperación: no sólo se está reponiendo de una cesárea y de un parto adelantado, sino también de meses de complicaciones y miedo por la salud del bebé. De fondo, su mensaje es que una salida puntual a cenar no borra todo ese recorrido ni la implicación diaria en el cuidado de su hijo.

Al compartir estos detalles médicos, Rocío dejó entrever que había optado por preservar su intimidad mientras atravesaba situaciones muy delicadas, evitando exponer cada problema de salud en redes. Sin embargo, la intensidad de las críticas ha terminado empujándola a mostrar una parte de la historia que hasta ahora había mantenido en privado.

Defensa de su maternidad y estado de salud de Isidro

En la parte final de su descargo, Rocío se plantó con firmeza frente a los juicios externos y reivindicó su condición de madre. “Sepan que jamás me harán dudar de mi rol como mamá, soy la mejor”, afirmó con rotundidad, una frase que muchos interpretaron como una forma de blindarse ante el escrutinio permanente de las redes.

También subrayó lo que ha significado el deseo de maternidad en su vida. Recordó que buscó a su bebé con “todo su amor, paciencia y fuerza”, después de una larga lucha para convertirse en madre junto a Eduardo Fort. Para ella, eso pesa más que cualquier comentario anónimo y es la prueba de que está plenamente comprometida con el bienestar de su hijo.

Sobre la evolución de Isidro, quiso llevar tranquilidad al asegurar que el bebé se encuentra estable y en buen estado general. “Isidro está muy bien, es cuestión de días y nos vamos a casa”, expresó con esperanza, dejando entrever que el pequeño podría recibir el alta en un futuro cercano si todo sigue su curso.

En las últimas horas, la alegría creció cuando informó que el niño ya había salido de la incubadora, un paso importante en su recuperación. Aunque todavía permanece en neonatología bajo observación, este avance ha sido celebrado por la familia como una señal positiva dentro de un proceso que, como en muchas historias de bebés prematuros, tiene altibajos y requiere paciencia.

Mientras continúa la internación de Isidro y Rocío ajusta su nueva rutina entre el sanatorio y casa, la discusión en redes sociales sigue abierta. Para algunos, la salida nocturna es incompatible con la imagen idealizada de una madre con un hijo en neonatología; para otros, forma parte de la búsqueda de equilibrio emocional en un momento extremadamente exigente. En medio de opiniones cruzadas, permanece un hecho incuestionable: tanto madre como bebé han atravesado un camino complicado y aún están completando una recuperación que va mucho más allá de lo que muestran unos pocos segundos de vídeo en Instagram.